El ‘boom’ de los centros de datos puede pasar de largo por Navarra
Representantes de las principales empresas tecnológicas advierten en la CEN de la escasez de personal cualificado para la transformación digital


Actualizado el 07/10/2025 a las 23:24
Los titulares en torno a inversiones mil millonarias vinculadas a la construcción de centros de datos en toda España se han convertido en una realidad habitual. Tras este repentino auge está la necesidad de Administraciones Públicas y empresas de alojar su información más sensible al amparo de la normativa europea, de forma que terceros países no puedan acceder a ellas.
Estos centros ocupan enormes naves en cuyo interior se almacenan miles de servidores capaces de procesar y almacenar ingentes cantidades de datos. Aunque son muchas las comunidades que aspiran a hacerse con alguno de ellos, lo cierto es que los gigantes tecnológicos solo eligen las ubicaciones situadas estratégicamente y que puedan garantizar el acceso a la energía eléctrica y el agua en cantidades suficientes.
Sin embargo, la posición periférica de Navarra la pone en franca desventaja en la carrera por atraer este tipo de inversiones. Así lo ha defendido este martes 7 de octubre Jorge de Miguel, director de desarrollo de negocio de Fujitsu en España, que ha participado en Pamplona en la jornada sobre transformación digital organizada por la Confederación Empresarial de Navarra (CEN).
De Miguel ha vivido muchos años en Navarra y tiene clarísimo que, por mucho que mejoraran con mayores frecuencias y con trenes de alta velocidad, las conexiones aéreas y ferroviarias nunca podrán competir con los grandes núcleos urbanos. Además, lugares como Zaragoza, a medio camino entre Madrid y Barcelona, cuentan con ventajas difícilmente alcanzables para la Comunidad foral.
Sí que confía en que, una vez saturadas las capacidades en Aragón, pueda llegar a plantearse la construcción de algún centro de datos de menor tamaño en Navarra para cubrir las crecientes necesidades de procesamiento y almacenamiento de información. Por otra parte, ha destacado el lanzamiento de una nueva familia de procesadores de Fujitsu, basados en la arquitectura ARM, capaces de reducir el consumo energético y la necesidad de refrigeración que, además, integrarán la capacidad de procesamiento de IA con chips de Nvidia y AMD.


Al mismo tiempo, están trabajando en el desarrollo del "siguiente hito tecnológico" que es la computación cuántica, donde ya disponen de infraestructura en España: "Para 2030, Fujitsu prevé lanzar el primer ordenador cuántico real de 10.000 cúbits".
El representante de Oracle en la zona norte, Juan Luis Rodríguez, ha destacado que la Comunidad foral “está dos o tres peldaños por delante de otras comunidades de la cornisa cantábrica” en cuanto a transformación digital, observación que ha hecho tanto para el sector público como el privado.
Según su experiencia, las pymes están “un poco perdidas” a la hora de afrontar los retos tecnológicos, algo que ha achacado a que existe mucha información que puede contribuir a despistarlas. “Necesitan algo de orientación”, ha explicado. En cualquier caso, ha asegurado que las pymes ya pueden acceder "a soluciones avanzadas de computación sin la necesidad de invertir grandes cantidades de dinero en infraestructuras" gracias a la computación en la nube.
También ha alertado del “grave problema” de escasez de personal técnico para mantener el ritmo en la transformación digital. “Hablamos de ingenieros y matemáticos, pero también de grados superiores en formación profesional”, especificó. Por tanto, Rodríguez ha destacado que el cuello de botella no va a estar tanto en la financiación de estos proyectos como en la imposibilidad de encontrar personal capacitado para llevarlos a cabo, una realidad que, a su juicio, explotará con toda su crudeza “en cuatro o cinco años”.
La responsable de zona norte para el sector público de Microsoft, Natalia Maeso, ha explicado que la inteligencia artificial generativa se ha convertido en la primera tecnología que ha permeado antes en el grueso de la sociedad que en las empresas. "Hoy le puedo enseñar a mi madre o a mi suegra a utilizar copilot y puede empezar a usarlo de una forma muy natural", ha planteado en cuanto a su facilidad de uso.
En lo que se refiere a la computación puramente empresarial, ha sintetizado cuáles son las últimas tendencias en el uso de la inteligencia artificial: “Vamos hacia una consolidación de estas tecnologías en las empresas mediante agentes virtuales especializados en tareas concretas que estarán supervisados por un sistema que haga de director de orquesta”.


Por su parte, Joannes Gonzalez de Txabarri, representante de Fortinet para Navarra, País Vasco, Rioja y Cantabria ha hecho hincapié en cómo la computación cuántica “va a romper completamente los paradigmas en cuanto a ciberseguridad” al provocar que “todas las comunicaciones sean vulnerables”. "Algunos bancos trabajan con un horizonte de cinco a ocho años para que el 'quantum computing' se convierta en una realidad", ha advertido.
Gonzalez de Txabarri ha admitido que los proveedores de ciberseguridad van a tener que "estar preparados para dar respuesta a esas nuevas tecnologías", para lo cual ya están experimentado con computación cuántica que, debido a su inmadurez, todavía no puede superar a la computación clásica.
En cuanto a la escesez de personal cualificado, ha señalado que "universidades y centros de formación profesional" ya están dando pasos para incrementar la disponibilidad de este tipo de empleados, pero que, a día de hoy, no existen en número suficiente para atender todas las necesidades.
Decisiones “instintivas” para una fase experimental de la IA
La charla de Julio Linares, presidente de la Comisión de Sociedad Digital de CEOE, ha sido el plato fuerte de la jornada sobre transformación digital celebrada este martes en la sede de la Confederación Empresarial de Navarra (CEN). Este experto en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ha recordado que la integración digital en la pyme empezó a cobrar fuerza hace poco más de una década, pero que, desde entonces, ha observado que este tipo de empresas ya lo tenía “interiorizado”.
“Ya es común que nos tomen nota en los restaurantes con una tableta o que la carta se descargue a través de un QR”, ha planteado como ejemplos. Linares ha reconocido que hay sectores económicos más abiertos a incorporar las últimas innovaciones, pero que, en general, las pequeñas empresas suelen ser más lentas a la hora de adaptarse.


El representante de la CEOE ha explicado que cualquier nueva tecnología se ciñe a un ciclo en el que “primero aparece un pico de expectativas máximas”, para luego pasar “por un valle de desilusión” y desembocar en la madurez. “Con la inteligencia artificial estamos en plena cresta de la ola”, ha asegurado antes de descartar que vaya a pasar como sucedió con el fracaso del metaverso debido a las “brutales” inversiones realizadas a escala planetaria por las grandes multinacionales tecnológicas.
Ha admitido que para los directivos “no es muy fácil tomar decisiones” en torno a la inteligencia artificial, ya que tan errónea puede ser una apuesta prematura como una demasiado tardía. “La parte complicada es que las inversiones tengan un retorno real. Todavía estamos en una fase experimental. Se trata de equilibrios siempre un poco instintivos y hay que decidir de formas a veces poco racionales”, ha reconocido.
Por otra parte, ha apostado por la construcción en Navarra de centros de datos pequeños para cubrir las necesidades empresariales en usos que requieran “bajos tiempos de respuesta”.