Agroalimentación
La madre de la reina Leonor I ya bebía pacharán
Hay constancia escrita de que en 1441, la reina Blanca I de Navarra tomaba esta bebida para calmar sus dolores estomacales porque, por sus propiedades digestivas, se la consideraba medicinal


Publicado el 23/09/2025 a las 05:00
En el plano gastronómico, a los navarros se nos asocia con productos como el pacharán, además de con los espárragos o los cogollos de Tudela. El origen etimológico de esta palabra es 'pattaran', donde 'pattar' significa aguardiente en euskera y 'arán' que significa endrina o ciruela pequeña. De hecho, el arbusto del pacharán (también llamado pacharán o endrino) es de la misma familia que las ciruelas. Documentalmente, el primer escrito donde se menciona el pacharán data de 1.415. Fue cuando un hijo natural del rey Carlos II El Noble de Navarra, de nombre Godofredo, ofreció esta bebida a los invitados de su boda con Teresa de Arellano.
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También hay constancia escrita de que la reina Blanca I de Navarra (también hija de Carlos III El Noble) tomó en 1441 pacharán cuando cayó enferma para calmar sus dolores estomacales en el monasterio de Santa María de Nieva (Segovia, donde descansan sus restos). Por sus propiedades digestivas, el pacharán se consideró durante años una bebida medicinal. La reina Blanca, casada con Juan II de Aragón (que tras enviudar se casó con Juan Enríquez y fue padre de Fernando El Católico), tuvo 3 hijos: Carlos de Viana, Blanca y Leonor. Esta última nació en Olite el 2 de febrero de 1426 y llegó a ser reina de Navarra, pero apenas quince días, del 28 de enero al 12 de febrero de 1479, cuando murió.
No debe guardarse muchos años, se oxida
El pacharán es una bebida susceptible de oxidarse, al igual que le ocurre al vino rosado. Por eso, los expertos recomiendan consumirlo en el primer año tras su elaboración. Como máximo, apuntan que sus cualidades aguantan en un óptimo estado dos años. Después, pierde sabor de fruta y comienza a amargar.
El sello ‘Pacharán Navarro’, garantía
La marca de calidad ‘Pacharán Navarro’ fue aprobada en 1988. Por tanto, han pasado 37 años de este sello que supone una garantía de producto para el consumidor. Avala una manera de hacer tradicional, con unos 250 y 30 gramos macerados por litro de un anisado de graduación entre 25 y 30 grados. Sin conservantes.
Cómo identificar un pacharán de calidad
En botella es fácil si lleva el sello de calidad. En una cata, al poner la copa al trasluz debe tener un color rojo intenso, granate, con brillo y sin impurezas. En nariz, debe recordar a fruta madura y se debe apreciar el toque de fondo del anisado. En boca, debe ser de trago fácil y que deje un sabor que perdure en boca con un toque astringente (sequedad y aspereza en la lengua) pero equilibrado con el dulzor.
¿En qué año se creó la primera marca comercial?
Hace ya 69 años cuando Ambrosio Velasco sacó Zoco. Corría 1956, pero no fue hasta los años 80 cuando el consumo de pacharán se incrementó y se extendió más allá de Navarra. Una expansión en la que muchos navarros tuvieron que ver. Hoy, además de consumirse en Navarra y el País Vasco, el pacharán es una bebida conocida en Madrid y en la costa mediterránea.