Proyecto de mina en Sangüesa
El Gobierno confía en que, pese al revés, Mina Muga salga “adelante”
El consejero José Luis Arasti subraya que Navarra está en contacto con el Ministerio de Transición Ecológica para agilizar los trámites


Publicado el 21/08/2025 a las 05:00
El Gobierno de Navarra ha considerado hoy una “mala noticia” que el proyecto de Mina Muga impulsado por Geoalcali en Sangüesa y Javier haya perdido al inversor chino Qinghai, que iba a aportar unos 260 millones para una inversión que supera los 800.
El consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti, ha destacado tras la reunión de la Sesión de Gobierno que el proyecto de Geoalcali “es absolutamente privado, y el papel del Gobierno hasta ahora ha sido una labor institucional, ha colaborado en todo lo que sea posible, sobre todo en tema de permisos, como lo hace con cualquier proyecto que cree que es positivo y bueno para Navarra”.
No obstante, Arasti ha reconocido que la salida del grupo chino “no deja de ser una mala noticia tanto para Navarra como para Aragón, pero también para España y para Europa, porque todos sabemos que Europa depende en un 60% de la importación de potasa de Rusia y de Bielorrusia, con lo cual esta explotación, teniéndola en casa, ayudaría mucho a todo el tema de la agricultura y también de la seguridad alimentaria”.
BÚSQUEDA DE INVERSORES
José Luis Arasti ha añadido, en referencia del desestimiento de Qinghai, que más allá de ser un revés, “no quiere decir que el proyecto decaiga, la empresa sigue buscando otros inversores, otras líneas de trabajo y el Gobierno de Navarra, evidentemente, apoyará y ayudará en lo que esté en su mano”.
Respecto al recurso judicial que paralizó el proyecto, Arasti ha subrayado que “los tiempos de los intereses económicos o empresariales no van igual que los judiciales, y en este caso los inversores chinos han decidido que, como no saben el tiempo que va a tardar esto, se retiran”. “Pero la empresa -ha añadido- está trabajando, está rehaciendo su estrategia y está trabajando en otros posibles inversores que ya, por lo que se ve, tenían en cartera y esperemos que en el futuro este proyecto pueda seguir adelante”,
Asimismo, ha asegurado que el Gobierno de Navarra sigue trabajando con el Ministerio para la Transición Ecológica en materia de autorizaciones. Al mismo tiempo, mantiene conversaciones con Geoalcali: “Siempre hay conversaciones con las empresas, y más en este caso que es un proyecto que creíamos que es importante. Podemos estar hablando de 800 puestos de trabajo para la Comunidad foral, incluso también para la comunidad limítrofe, Aragón”, ha apuntado.
LA INCÓMODA CONEXIÓN CON SERVINABAR
El proyecto de Mina Muga suma doce años de trámites y búsqueda de inversores a los que se añade el hándicap de que una sentencia del TSJN obliga a lograr un autorización única, además de las ya logradas en distintas administraciones, del Ministerio para la Transición Ecológica. Una circunstancia que se cree ha podido influir en los inversores chinos.
Por si no bastara con eso, el informe de la UCO sobre el caso Koldo-Abalos-Cerdán revela cómo el primer indicio documen tado de relaciones entre Koldo García, Antxon Alonso (dueño de Servinabar) y Santos Cerdán se remonta a 2015. El tema que los relaciona es el proyecto de la empresa Geoalcali para la construcción de una mina de potasa (Mina Muga) junto a Sangüesa.
Esta sociedad privada encargó ese año a Acciona el proyecto de construcción de la mina, en sociedad con Servinabar, la pequeña empresa que aparece en el centro de todas las tramas de presunta corrupción de Cerdán y compañía. La empresa Geoalcali negó que Antxon Alonso fuera su representante en las negociaciones con Chivite. En todo caso hay ya una conexión que a cualquier inversor podría hacer temer un daño reputacional.