Agroalimentación
Semilla y Belarra critica la "indefinición" del consejero de Desarrollo Rural hacia el tratado de Mercosur
La asociación pide al consejero José Mª Aierdi que "haga lobby" para que el ministro Planas y España no ratifiquen el acuerdo de la UE con los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay)


Publicado el 28/02/2025 a las 19:27
La asociación Semilla y Belarra ha reaccionado a la intervención parlamentaria del consejero de Desarrollo Rural, José María Aierdi, del pasado martes 25 de febrero, en la que el partido regionalista UPN le reclamaba que expusiera la posición del Gobierno de Navarra ante el acuerdo alcanzado el pasado diciembre entre Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y la Unión Europea (UE). En un comunicado, la asociación insiste en que Mercosur "puede ser la puntilla para nuestra agricultura y ganadería" y pide al consejero que "haga de lobby" sobre el ministro de Agricultura, Luis Planas, para que España no ratifique Mercosur.
"INDEFINICIÓN" EN LA POSTURA
Semilla y Belarra afirma que sus socios contemplaron "con estupor la indefinición" del consejero a la hora de abordar el acuerdo comercial. "Un acuerdo que claramente va a provocar un daño sin precedentes para la agricultura y ganadería navarras",agrega.
La asociación señala que "la experiencia" de otros acuerdos firmados por la UE enseña que "ningún acuerdo firmado ha abierto mercado a los productos agrícolas españoles", sino más bien considera que "han creado una competencia desleal a nuestros productos". En este sentido, la asociación señala que los países con los que se firman acuerdos, entre sus características, están: una reglamentación medioambiental y animal muy laxa; un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) muy bajo (Marruecos 258 euros, Egipto 176 euros, Sudáfrica 234 euros, Vietnam 207 euros…) "por lo que sus costes de producción son extremadamente bajos comparados con los costes europeos". Semilla y Belarra indica que el SMI en los países de Mercosur van "de los 263 euros de Brasil a los 527 euros de Uruguay".
En este contexto, la asociación también se refiere a que en los países de Mercosur se caracterizan igualmente "por sus bajos impuestos, que inciden en los costes de producción". Asimismo, apunta a una economía basada en la agricultura. "Son una oportunidad de negocio para Europa en aquello que no producen (maquinaria, vehículos, farmacéuticas, agroquímicos…) y nefastos para la agricultura y ganadería europea. No es justo, ni lógico, ni responsable, beneficiar a otras empresas sacrificando al sector primario, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de los españoles y de los europeos en general", agrega.
DESLOCALIZACIÓN DE EMPRESAS HACIA ESOS PAÍSES
Según Semillay Belarra, la combinación de los factores anteriores provoca "la deslocalización a estos países de empresas agroalimentarias españolas que dejan de generar trabajo y de pagar impuestos aquí, pero que nos traen aquí los alimentos que producen allí". "Además, estas empresas y fondos de inversión ven una gran oportunidad de negocio en estos países y se hacen con la tierra, pasando a producir productos en superintensivo y ganadería en grandes macrogranjas, en donde no se respeta ninguna normativa medioambiental, ni fitosanitaria, ni de bienestar animal", agrega en el comunicado.
Para la asociación, el consejero no debe tener ninguna duda ninguna sobre el dumping que supondrá Mercosur y "que obligará a nuestros agricultores y ganaderos a vender por debajo de costes de producción". "Ofrece una oportunidad de oro a las empresas agroalimentarias europeas para deslocalizarse y trabajar allí, y, sobre todo, tampoco tenga ninguna duda de que, si mantienen sede aquí, aprovecharán para reetiquetar los productos importados como españoles sin que la administración pueda evitarlo o siquiera se entere de ello".
LO OCURRIDO CON EL ESPÁRRAGO
La asociación no comparte lo expuesto por el titular agraria de que el acuerdo deba ser analizado desde el punto de vista de "las incertidumbres que nos plantea y desde las oportunidades que nos ofrece". "Al sector primario no se le ofrece ninguna oportunidad y, más que incertidumbres, hay una única certeza: su ruina". También alude a las palabras del consejero sobre que el incremento de importaciones de espárragos de Perú, China y Chile provocó que las hectáreas que se cultivaban en Navarra se vieran reducidas a menos de la mitad en las últimas décadas, y no hizo falta un acuerdo con Mercosur para esta caída”. La asociación indica que tanto Chile como Perú tienen el estatus de países asociados a Mercosur" y cuestiona "qué ocurriría si les quitamos los aranceles".
No comparten tampoco que se abra un mercado de 271 millones. Semilla y Belarra argumenta que los productos europeos tienen un alto coste de producción debido a salarios e impuestos más elevados, a altos precios de los insumos y al cumplimiento de medidas medioambientales, animalistas y climáticas, derivadas del Pacto Verde Europeo. "En realidad, lo relevante no es que haya 271 millones de habitantes, sino que ocupan una extensión de 13.700.000 km2, es decir, más de tres veces la UE, dedicados en gran parte a la agricultura y ganadería superintensiva, cultivadas por grandes corporaciones agroalimentarias y fondos de inversión, cuyo máximo rendimiento económico es traerlos a Europa", apunta.
Semilla y Belarra afirma que los aranceles de EE UU van a tener una incidencia mínima sobre la agricultura y la ganadería española. En cambio, si los aranceles de EE UU se los impone también a Mercosur, "esos países buscarían desviar sus productos hacia el mercado europeo". "Si encima ratificamos el acuerdo y eliminamos los aranceles actuales, la invasión de sus productos va a ser insoportable".