La falta de liquidez arrastra a Sunsundegui al preconcurso de acreedores

La carrocera, con carga de trabajo para facturar más de 80 millones en 2025, busca ganar tiempo para solventar sus problemas financieros

Imagen de archivo de las instalaciones de Sunsundegui
AmpliarAmpliar
Imagen de archivo de las instalaciones de Sunsundegui
Imagen de archivo de las instalaciones de Sunsundegui

CerrarCerrar

Diana de Miguel

Actualizado el 18/09/2024 a las 07:19

Que Sunsundegui atravesaba desde hace meses por una situación financiera “extremadamente delicada”, como reconoció este martes el consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, no era ningún secreto. Pero fue este martes cuando saltaron todas las alarmas tras conocerse que la carrocera ha solicitado el preconcurso de acreedores para poder ganar tiempo en la negociación abierta con acreedores e inversores a fin de alcanzar un acuerdo que le permita cumplir sus objetivos de crecimiento y asegurar así su continuidad. Lo que todavía no está claro es el impacto que los ajustes que se plantean llevar a cabo en la empresa tendrán sobre la plantilla. Por lo pronto, la consultora KPMG, encargada de elaborar el plan de negocio de la empresa, ya cita entre los problemas a atajar el “sobredimensionamiento de la plantilla” dejando claro que “la obtención de la rentabilidad pasa por ajustar la plantilla a la producción”.

A finales de 2023 la carrocera incorporó a 150 personas para la producción de los autobuses para Volvo -en ese momento todavía estaba vigente el acuerdo para los modelos de última generación bajo los que se prometió elevar la plantilla hasta los 720 empleados en 2028 frente a los 300 con los que cerró 2023- y a principios de 2024 también tuvo que afrontar una nueva ronda de contrataciones para resolver incidencias de determinadas posiciones. La del empleo no es la única advertencia que hace la consultora en el plan de negocio donde ya había contemplado que la compañía podía quedarse a principios de este mes de septiembre sin dinero en efectivo para cubrir sus obligaciones más inmediatas tras agotarse los anticipos de pago que recibió de Volvo entre febrero y agosto de este año por 5,1 millones de euros. Y es precisamente esa falta de liquidez la que ha terminado arrastrando a Sunsundegui a un proceso de final incierto ante la urgencia de asegurarse unas necesidades mínimas de tesorería estimadas en ocho millones de euros para el segundo semestre de este año y que llegan a los 20,5 millones en 2028, sin tener en cuenta en este dato la deuda vencida y no vencida con proveedores ni las necesidades que le puedan surgir a lo largo del año.

El elevado endeudamiento de la compañía tampoco es un problema menor: la deuda financiera y operativa de la compañía asciende a 48,8 millones (8,9 millones a proveedores y 39,9 millones de deuda financiera -préstamos hipotecarios, ICO, Sodena y Fonred y líneas de circulante-). Fueron algunos de los datos que este martes llevó Irujo al Parlamento para poner negro sobre blanco la situación de la empresa. La noticia del preconcurso se conoció justo el día en el que estaba prevista su comparecencia, a petición de UPN, PP y también propia, para hablar tanto sobre la situación que atraviesa esta compañía como sobre la marcha atrás del acuerdo con Volvo para producir autobuses de alta gama en Alsasua. Durante su exposición ante los grupos el consejero no ocultó en ningún momento que la situación financiera de la compañía es “extremadamente delicada” pero quiso enfatizar que con la actual cartera de pedidos Sunsundegui estaría en disposición de facturar más de 80 millones de euros ya el año que viene cuando se espera alcanzar los dos coches de producción diaria, el umbral mínimo para asegurar la rentabilidad de la planta.

Lo que este martes quedó claro es que la decisión de Volvo de suspender el acuerdo para fabricar sus dos modelos de última generación en Alsasua obliga a llevar a cabo ajustes en la producción. Unos ajustes de los que se habla en el plan de negocio recién revisado y que rebajan de forma muy notable las previsiones recogidas en el anterior donde se hablaba de elevar la plantilla hasta los 720 empleados en el horizonte de 2028 y aumentar la producción a cerca de 800 autobuses anuales ese año. Ahora ese última cifra baja en ese horizonte temporal hasta las 656 y la cifra de empleados se situaría ese año en 375.

“Tenemos dudas sobre el seguimiento del Gobierno al proyecto”

Las explicaciones que este martes aportó en sede parlamentaria el consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo sobre la marcha de Sunsundegui, que entre finales de 2023 y este año ha recibido una inyección económica de 9 millones de las arcas forales, no convencieron a los grupos de oposición. “Existen permanentes contradicciones y confusiones en las informaciones que nos dan. Pedimos claridad después de que la empresa haya presentado el preconcurso de acreedores”, afeó Ana Elizalde (UPN) para quien el Ejecutivo ha hecho “dejación de sus funciones” con Sunsundegui. “Tenemos dudas sobre el seguimiento y control que está realizando el Gobierno de Navarra de este proyecto”, completó Maribel García Malo (PP). También se escucharon críticas desde las filas Bildu. “Ha llegado ya el momento de ir más allá en la exigencia de la rendición de cuentas y de la petición de transparencia y de información”, ha dicho, para apuntar que “en esta empresa había habido graves problemas de gestión”, reclamó Laura Aznal.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora