Exposiciones

De la scooter Iruña a la estufa catalítica, 60 hitos de la industria navarra

Una exposición con motivo del 60 aniversario de la Asociación de la Industria Navarra (AIN) reúne algunos de los productos y objetos de marca local que alcanzaron popularidad

Asistentes a la inauguración de la exposición en las Salesas de objetos e historia de la Asociación de la Industria Navarra con motivo de la sexta década de la organización
Asistentes a la inauguración de la exposición en las Salesas de objetos e historia de la Asociación de la Industria Navarra con motivo de la sexta década de la organizaciónEDUARDO BUXENS

Pedro Gómez

Actualizado el 06/06/2024 a las 20:14

Las 15.000 pesetas que costaba en 1953 la motocicleta Iruña no eran moco de pavo. Equivalían al salario de seis meses de un obrero. Así que era prácticamente un artículo de lujo, un objeto de deseo de cientos de jóvenes pamploneses, que soñaban con excursiones por la geografía navarra con su chica en el sillín trasero agarrada a la cintura a 70 km/h. Esta scooter de sello 100% navarro es uno de los muchos productos que fabricó Imenasa -la del perro- en el barrio de San Juan antes de que su expansión le llevara a otras ubicaciones de la comarca de Pamplona.

Vídeo de la exposición del 60 aniversario de AIN

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Vídeo de la exposición del 60 aniversario de AINPedro Gómez

Esta motocicleta ocupa un lugar destacado en la exposición inaugurada este jueves en las Salesas, la sede de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, con motivo del 60 aniversario de la Asociación de la Industria de Navarra (AIN). Mediante paneles informativos y artefactos antiguos y modernos, la exposición ha recopilado 60 hitos, “algunos de indiscutible trascendencia y otros anecdóticos” sobre la revolución industrial en la Comunidad foral, explicó el presidente de AIN, José Juste, en el acto inaugural, que contó con la presencia del ministro de Industria, Jordi Hereu, y el consejero de Desarrollo Económico, Mikel Irujo.

La exposición es un “homenaje” tanto a aquellas personas pioneras como a las que actualmente persisten en la labor de crear riqueza y empleo en la Comunidad foral, “estén mencionadas o no” en la exposición o en el libro conmemorativo, añadió Juste.

En la exposición puede verse el acta de constitución de la Asociación de la Industria Navarra, el 26 de febrero de 1963, iniciativa de 16 empresarios de variados sectores. Imenasa, Inasa, Orbaiceta, Industrias Esteban, Perfil en Frío, San Andrés, Industrias Zaldi o Chalmeta fueron algunos de los primeros asociados.

La muestra deja patente cómo el tejido industrial transformó una economía predominantemente agraria. Peralta es un buen ejemplo. La exposición muestra una máquina de mimbre, fabricada por Talleres Azkoyen y cedida por Teresa Osés, utilizada para dividir el mimbre en tiras y confeccionar cestas, una de las principales actividades económicas de Peralta de mediados del siglo XX. Pocos años después, Azkoyen ya diseñaba y fabricaba las primeras máquinas expendedoras de golosinas, tabaco o bebidas.

Amasadoras de Panasa (ahora grupo Monbake), microscopios de medición de Torfinasa, recipientes de los primeros medicamentos de Cinfa, un transformador eléctrico del Pamplonica o un teodolito con trípode que utilizaba Rufino Martinicorena para medir ángulos son otros objetos históricos que comparten espacio con las nuevas tecnologías, como el fuselaje sin remaches Torreswing ideado por Manuel Torres o las maquetas de aerogeneradores de los principales fabricantes de la comunidad. La exposición puede visitarse hasta el 12 de junio en las Salesas, con entrada libre.

La estufa catalítica de Agni. Agni y Superser fueron dos fabricantes navarros que calentaron miles de hogares. Agni nació en Estella en 1949. Este modelo de estufa catalítica muestra el escudo de la ciudad del Ega. En 2014 se trasladó a Esquiroz.

La scooter Iruña de Imenasa. Cedida por la familia Huarte, la exposición muestra una motocicleta modelo Iruña 202 impecable, como de estreno. Félix Huarte fue quien apostó por crear una scooter 100% navarra. Se fabricaron unas mil unidades entre 1953 y 1957, con cambio de tres velocidades. 

Babymatic, chicles a 2 pesetas. Azkoyen, de Peralta, popularizó en los años 60 las primeras máquinas dispensadoras de golosinas. Ahora hay coleccionistas que pagan hasta 600 euros por ellas. eduardo buxens

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