Infraestructuras
Los regantes del Canal alertan de que Itoiz recibe menos agua de la prevista
Señalan que el agua para el riego, según la media de los últimos 15 años, es un 20% inferior a lo esperado, por lo que dicen “sólo” hay agua para 19.000 ha en la Ribera


Actualizado el 20/04/2024 a las 08:57
Los regantes del Canal de Navarra alertan de que el embalse de Itoiz está recibiendo menos aportaciones hídricas (lluvia) de las inicialmente previstas a tenor de la media de los últimos quince años. El presidente de la Comunidad General de Regantes del Canal de Navarra (CGRCN), Félix Chueca, afirmó este viernes en la asamblea general celebrada en Larraga que Itoiz “regula” menos agua de la prevista, un déficit que se traduce en un menor volumen de recursos destinados a regar cultivos. Detalló que la regulación media es de 470 Hm3, una cantidad a la que se debe restar el caudal ecológico (más de 60 Hm3), las aportaciones a los regadíos tradicionales del Irati (70) y el agua para abastecimiento (60). Descontadas estos usos prioritarios, el agua que queda disponible para la agricultura es de unos 270 Hm3, en lugar de los 340 previstos en su día (un 20% menos).
UN PROYECTO PARA 53.125 HA
Esta situación, para Chueca, condiciona y determina el número de hectáreas que se deberían poner en riego en la 2ª fase del Canal de Navarra, que llevará el agua hasta la Ribera, un proyecto que se redactó en 2019 pero que todavía se desconoce cuándo se v a licitar y, por extensión, cuándo se iniciarán sus obras.
Los regantes consideran que, conforme al agua disponible, en la Ribera “solo” se deberían poner en riego unas 19.000 hectáreas. Son unas 2.500 menos de las 21.500 consideradas como establecidas en el proyecto original del Canal de Navarra.
El presidente de los regantes abogó porque el Canal de Navarra nutra en sus tres fases un total de 53.125 hectáreas: 22.000 en la 1ª fase (Itoiz- Pitillas), cuya construcción terminó en 2011; otras 12.500 en la Ampliación de la 1ª fase hacia Tierra Estella (iniciada en 2018 y que se prevé termine la próxima primavera, siete año más tarde lo previsto) y 19.000 en la Ribera (2ª fase). Según su planteamiento, quedarían fuera las 2.700 hectáreas llamadas Zonas Complementarias en la zona de la Ampliación en áreas de Lerín, Sesma, Peralta, Funes, Mendavia, Andosilla y Cárcar. Son hectáreas que se proyectaron cuando a la Ampliación, prevista en un principio con 15.275 hectáreas, se opousieron regantes de localidades como Lerín y Cárcar.
POR UN REGADÍO COMPETITIVO
Con el fin de explicar cómo afecta la falta de lluvia a Itoiz, Chueca puso el ejemplo del año pasado, cuando todos los regadíos de Navarra, excepto los del Canal de Navarra, sufrieron restricciones en mayor o menor medida. El directivo señaló que las aportaciones recibidas por Itoiz sumaron 313 Hm3. “Había 31.000 hectáreas en riego, pero si hubiera estado toda la zona regable, las 53.000, no hubiéramos podido regar como sucedió en Bardenas y en Yesa. Ni hubiera habido agua ni para el 50% de la superficie”.
Chueca estimó que con 53.000 hectáreas y con unas aportaciones de 270 Hm3 para riego la dotación media rondará los 5.100 m3 por hectárea, una cifra que dijo se ajusta al consumo actual.
“Si no conjugamos las aportaciones reales que tiene el embalse de Itoiz con la superficie regable, haremos que en vez de que el Canal de Navarra y su Zona regable sea un elemento vertebrador y generador de riqueza para toda Navarra, se convierta en un sistema precario que continuamente proporcione insatisfacción a sus usuarios y lo que es peor, no sea competitivo”, apuntó el presidente de la comunidad general de regantes.
Ser competitivo, en su opinión, es crucial en un momento en el que los precios de los cereales (que ocupan la mayor parte de la superficie regada por el Canal) han bajado un 30% su precio, “de 300 a 200 euros la tonelada” mientras los costes de producción se han encarecido enormemente.
En “junio o julio” un estudio económico fijará la tarifa que pagan a Canasa
Los productores de las tierras que riega el Canal de Navarra (hay 31.000 hectáreas en riego) no sabrán “hasta junio o julio” cuánto tienen que pagar a la sociedad Canasa, gestora del Canal de Navarra y propiedad al 60% del Gobierno central y 40% del Gobierno de Navarra. Para saber su tarifa están pendientes de que el Consejo de Administración de Canasa apruebe “un estudio económico financiero” que valore el proyecto completo del Canal de Navarra (1ª fase, Ampliación y 2ª fase). En el estudio trabajan ya Riegos de Navarra (INTIA), técnicos del Gobierno de Navarra y la Comunidad General de Regantes del Canal de Navarra. Según el presidente de los regantes, Félix Chueca, se prevé que el estudio arroje una tarifa “para siempre” que se actualice de forma anual mediante una fórmula que contemple distintas variables.
SIN PAGAR UN 2% DE 2023
Chueca recordó la disputa mantenida entre los regantes y Canasa en 2023, cuando esta última les planteó una subida del 2% de la tarifa (unos 230 €/ha/año). Los regantes rechazaron la subida y pidieron negociar tarifas transitorias para 2 o 3 años “mientras no se presentase un estudio económico financiero refrendado por los usuarios que, además de permitir la construcción de la 2ª Fase del Canal para llevar agua ala Ribera, les diese estabilidad”. Ahora, ese estudio es el que se espera .
Fruto de ese desencuentro y a modo de protesta, los regantes dejaron de abonar un 2% de la tarifa de 2023, unos 100.000 euros. El consejero Chivite, que acudió a la asamblea, indicó que una vez que se disponga del estudio se presentará al Gobierno central con el fin de dar lugar a un convenio económico financiero, que deberán firmar Navarra y el Estado y que es imprescindible para poder licitar las obras de la 2ª fase del Canal.