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Elena Moreno, fundadora de Saygom y premiada por Caixabank: "Nadie llega solo a ningún lado, y el premio se lo debo a mucha gente"
La navarra ha sido reconocida como la mejor emprendedora de España


Publicado el 03/08/2023 a las 20:00
Nació en Pamplona, el 4 de febrero de 1981, pero aclara enseguida que ella es de Peralta. Elena Moreno Senosiáin, hija de Alfredo Moreno Valencia y de María Cristina Senosiáin Leza, tiene un hermano más pequeño, Fran, jefe de mantenimiento en una cementera de Bilbao. Casada con José María Iráizoz Güemez, tiene dos hijos. Con su padre creó en 2015 la empresa Saygom, ubicada en el polígono Noáin-Esquíroz. Ha ganado el Premio a la Mujer Profesional Autónoma que otorga Caixabank.
¿Qué quiere decir Saygom?
Mi hija (9 años) se llama Sayoa y mi hijo (11), Íñigo. Saygom tiene el comienzo del primer nombre y el final del segundo, más la m de Moreno.
¿Cómo fueron los comienzos de su empresa?
Después de estudiar Ingeniería Industrial, en la Universidad de Navarra-Tecnun, donde terminé en 2004, hice el proyecto de fin de carrera en Volkswagen. Luego trabajé un año en MTorres, en la parte comercial de la división eólica y de ahí pasé a Caja Navarra y a Viálogos. Cuando esta empresa se vendió a Indra, pensé que era el momento de hacer lo que siempre había pensado desde los 13 años, emprender. Y empecé como programadora industrial yo sola, en mi casa.
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¿De dónde le venía la idea?
En Peralta siempre hay mucho emprendedor, es algo que ves desde pequeña y que se te mete desde pequeña sin poder obviarlo. Y me lancé.
¿Le venía de familia?
Mi padre toda la vida ha sido agricultor, se dedicaba a cosechar para los demás. Tenía mucha maquinaria que él mismo arreglaba. Antes no se iba a la universidad, pero de la vida se podía aprender mucho.
¿Cómo está distribuida la propiedad de Saygom?
Yo tengo el 99% y el 1% es de mi padre. Además, contamos con cuatro trabajadores.
¿Qué cargo tiene usted, directora, presidenta...?
Uff, no me gusta el tema de los caros... No sé, yo soy ‘chica para todo’. Ingeniera, ese es mi cargo.
¿Qué le ha dicho su padre al recibir el premio?
Mis padres, más que decir... me abrazaron cuando volví de Madrid. Sí que vi que a mi padre se le empañaban los ojos. Y ya está. Somos de pocas palabras. Pero sé que está muy orgulloso. Mis padres han trabajado mucho, nadie llega solo a ningún lado y este premio lleva mi nombre, pero hay mucha gente detrás: mis padres, mis compañeros de trabajo y los clientes que han confiado en nosotros porque eso sí que es una apuesta.
Los 6.000 euros de premio tienen que ir destinados a formación. ¿A qué en concreto?
Todavía no sé, no me ha dado tiempo a pensar, me estoy planteando hacer un máster. Al final, te da reparo invertir en ti misma, cuando es la mejor inversión que se puede hacer. Ahora, con el premio, ya no hay excusa.