Empresa verde
Un proyecto navarro pretende crear una red de carga rápida de coches eléctricos en gasolineras aisladas
La iniciativa promovida por Helian y MRA, en el que también participa Cener y que utiliza el almacenamiento de Beeplanet, busca acelerar la creación de una tupida red para facilitar los viajes interurbanos de los vehículos de baterías


Publicado el 09/04/2022 a las 06:00
La relativamente pequeña autonomía de los coches eléctricos, que ronda un máximo de unos 400 kilómetros en condiciones reales cuando se circula por carretera, sigue siendo un importante obstáculo para popularizar la electromovilidad. Y el problema se agrava cuando los puntos de recarga interurbanos son poco potentes, lo que obliga a alargar los tiempos de espera más allá de lo razonable. Lo ideal es que se dispusiera de una red de recarga rápida que permeara todo el territorio, lo que requeriría fuertes inversiones para mejorar la infraestructura eléctrica.
Dado que este despliegue no podrá materializarse ni rápido ni a corto plazo, Helian y el Centro Nacional de Energías Renovables (Cener) están impulsando una iniciativa para permitir la carga rápida en las gasolineras existentes independientemente de su ubicación geográfica y de la capacidad de la red eléctrica disponible. Su propuesta incluye la autogeneración de electricidad mediante placas solares y unas baterías capaces de almacenar la cantidad de energía suficiente para suministrar diariamente cargas rápidas hasta a doce coches para recorrer unos 200 kilómetros, según explica Juancho Argenzio Barquet, representante de Helian en Navarra.
Aunque las características se pueden dimensionar en función de una mayor demanda o la disponibilidad de horas de sol para generar la energía, el proyecto en el que también participa Miguel Rico y Asociados (MRA) contempla una instalación de 40 kWp en paneles fotovoltaicos sobre la marquesina y la edificación, una batería con capacidad para almacenar 220 kWh y un cargador con una potencia de 120 kW, aunque podría ampliarse hasta los 180 kW. El coste de la instalación asciende a unos 250.000 euros, según las estimaciones de Argenzio, un desembolso que se puede quedar en la mitad aproximadamente gracias a las ayudas públicas para fomentar la autogeneración eléctrica. “Se trata de una propuesta que es viable sin necesidad de ayudas públicas”, matiza Miguel Rico Rubio, presidente ejecutivo de MRA.
E incluso aquellos pequeños empresarios con una sola gasolinera sin capacidad para realizar esta inversión no tienen que renunciar a esta transición verde. Aunque siempre existe la posibilidad de colocar un punto de carga de una de las grandes distribuidoras como Iberdrola o Endesa, la iniciativa de Helian y Cener contempla la posibilidad de contar con la aportación del fondo de inversión verde Naga Solar, que cuenta con el apoyo del fondo británico AGP y el californiano Hartree, según detalla Argenzio. Mediante esta fórmula, la propiedad del sistema quedaría en manos de Naga Solar, que pactaría un alquiler por ocupar la cubierta de la gasolinera con los paneles solares y suministraría la electricidad que precisara el negocio a precio fijo, con un ahorro de entre el 20% y el 30% de la factura. Obviamente, los ingresos que generara el cargador también irían a parar a Naga Solar, pero la instalación pasaría a manos del dueño de la estación al cabo de 15 años, según sintetiza Miguel Rico.
Se trata de un proyecto completamente modular, aclara Argenzio, de manera que podría ampliarse la capacidad de autogeneración y almacenamiento en la medida que aumentara la demanda. No obstante, las previsiones que maneja Helian son que una gasolinera media con la capacidad proyectada tenga más que suficiente para cubrir las necesidades del actual parque de vehículos eléctricos e incluso las previsiones de crecimiento para los próximos cinco años.
GESTIÓN INTELIGENTE DE CENER
La propuesta no solo contempla la parte técnica y la financiación, sino que también incorpora una herramienta informática que permite gestionar el uso de la energía generada y almacenada para optimizar su aprovechamiento. De esta parte se ocupa Cener, que ha desarrollado un completo sistema de control del conjunto, tal como explica su director de emprendimiento, Manuel Rodríguez Martín, que “maximiza el ahorro o el beneficio para quien posea la instalación”. Esta plataforma permite asimismo reservar a los conductores la recarga de sus vehículos, de forma que tengan garantizada la cantidad de energía que necesiten para continuar viaje.
Ello permite a su vez calcular la energía que tendrá que estar acumulada en las baterías de la estación de servicio. Si fuera necesario, también podrían alimentarse mediante la red eléctrica en caso de que las condiciones meteorológicas no permitan a los paneles solares proporcionar la electricidad necesaria. Hay otra empresa navarra involucrada en este proyecto, ya que será Beeplanet la que proporcionará las baterías que se coloquen en las estaciones de servicio.
La principal ventaja de este proyecto, según destaca Miguel Rico, es que ya existe una tupida red de gasolineras dispersas por todo el territorio que podrían beneficiarse de esta propuesta. De cuajar la propuesta, en poco tiempo se lograría aumentar considerablemente la capacidad de recarga rápida para viajes interurbanos, algo para lo que ya existen recursos financieros de inversores interesados en contribuir a la transición verde. Manuel Rodríguez señala que ya han mantenido varias reunión con los miembros de la Asociación de Estaciones de Servicio de Navarra, entre los cuales ya hay once empresarios interesados en sumarse a esta iniciativa. También recuerda que la Unión Europea planea movilizar un gran volumen de dinero en ayudas en los próximos años para acelerar la electrificación y la autogeneración de energía.
Tanto Helian como MRA son conscientes de que será necesario adaptar la solución técnica a cada gasolinera, una especie de traje a medida, ya que algunos de estos negocios se ubican en zonas sombreadas dentro de valles con pocas horas de luz solar. En ese sentido, alertan de que debería ser prioritario planificar una distribución de estas instalaciones de forma que se contemplen también “criterios de utilidad social”, según reclama Miguel Rico. “De otra forma se corre el riesgo de que la imposibilidad de recargar un coche contribuya al despoblamiento de una zona apartada”, explica. Una forma de evitar este problema pasa por fomentar en estos municipios la creación de comunidades energéticas, de forma que la electricidad autogenerada en un espacio con suficiente luz solar sirva para alimentar las baterías de recarga para la estación de servicio y también para el consumo eléctrico de los habitantes de esa población. “Este proyecto es muy flexible y habría que aumentar la ambición a la hora de planificarlo”, sugiere Manuel Rodríguez.
La propuesta de autogenerar electricidad con paneles solares en combinación con las baterías para alimentar los cargadores rápidos no es la única propuesta en la que ha estado trabajando Helian en conjunto con MRA. De ellos también partió la idea de cubrir el Canal de Navarra con paneles solares que trasladaron al Gobierno foral y que este acabó apadrinando. El Ejecutivo ya adelantó en septiembre del año pasado que planean poner en marcha un primer piloto de 20MW que se llevaría a cabo en la zona norte (desde Aoiz) por ser la que ofrece mejores condiciones para la evacuación de la energía a la red y estar más cerca de la mayoría de los centros de consumo. El objetivo final sería cubrir con paneles solares 55 kilómetros de la conducción de agua construida a cielo abierto y llevaría también paneles fotovoltaicos flotantes a tres de sus balsas, lo que además contribuiría a reducir las pérdidas por evaporación.
“Buscando los espacios en la ley para avanzar en la transición verde”
El presidente ejecutivo de MRA, Miguel Rico Rubio, expresa su malestar por la cantidad de obstáculos que siguen existiendo en la legislación española para entorpecer la autogeneración eléctrica. Ferviente defensor de incrementar la independencia energética como factor “geoestratégico” para reducir la importación de los combustibles fósiles como el gas y el petróleo, sostiene que hay muchos intereses creados de las grandes empresas de distribución eléctrica que frenan el avance de estas tecnologías. “Hay obstáculos legales al autoconsumo, que está pensado para eliminar intermediarios. Por ejemplo, la ley no permite consumir la energía producida a más de 500 metros de donde se produce. Poco a poco se van resolviendo desde Europa, pero se está generando un rozamiento con el establishment”, explica Rico. Y pese a que los avances en la ley sufren de un cierto “pudor”, asegura que desde Helian están trabajando para “buscar espacios en la ley que permitan avanzar en la transición verde y ecológica”.