TU DINERO
¿Quieres ahorrar? Estas aplicaciones te pueden ayudar
Existe evidencia académica sobre su efectividad aunque conviene tener en cuenta su principal riesgo: la cesión de datos a un tercero


Publicado el 21/02/2022 a las 06:00
Con la pandemia, la tasa de ahorro se disparó a máximos aunque los datos del Observatorio del Ahorro Familiar revelan que tan sólo el 16% de los españoles consiguió incrementar su ahorro. El 46% lo mantuvo constante y el 38% restante lo redujo. Pero más allá de ese ahorro forzoso al que, dicen los economistas, nos condujo la crisis de la covid lo cierto es que entre los ciudadanos de a pie siguen siendo pocos los que reconocen abiertamente que se les da bien eso de ahorrar y aún menos los que aseguran que les gusta. En lo que hay unanimidad es en que en un escenario de subidas generalizadas de precios la cuesta del ahorro es cada vez más empinada. Ya sea por falta de ingresos, voluntad o por tener otras prioridades de gasto cada vez cuesta más. De ahí ese lamento constante por no saber en qué se nos ha ido el dinero este mes que pone negro sobre blanco nuestra limitada cultura financiera que resulta vital a la hora de poder tomar decisiones de ahorro. Con todo, ganas hay y la digitalización puede ser una gran aliada a la hora de hacer números. Ya no es necesario coger papel y lápiz. Basta con tirar de tecnología, más bien de aplicaciones que le permitirán tener el control de sus finanzas. Calculan gastos, permiten que les pongas un tope y hasta envían alertas cuando éste se sobrepasa. También las aplicaciones de los bancos cuentan con funcionalidades para ahorrar categorizando gastos o permitiendo que abras huchas digitales para separar el dinero en varias subcuentas.
El universo de aplicaciones es inmenso. Desde Fintonic a Monefy pasando por Oingz o MoneyHero, entre otras muchas. Cada una con sus funcionalidades. Y aunque unas aplicaciones son mejores que otras, si hablamos en términos generales existe evidencia académica sobre su efectividad. Lo asegura David Echeverry Pérez, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Navarra, quien explica que “cuando los usuarios tienen acceso al comportamiento de sus pares, cambian sus patrones de gasto en la dirección en que sus pares lo hacen”. La presión de los pares o presión social hace referencia a la influencia que ejerce un grupo (de pares) en alentar a una persona a cambiar sus actitudes. Echeverry sostiene que los efectos tienden a ser más fuertes para los usuarios de bajos ingresos. “Se trata de una evidencia basada en D’Acunto, Rossi y Weber (2019) que usa datos de EEUU y muestra que los usuarios de ese país responden a la influencia de los pares. No sabemos si el usuario español, por asuntos culturales o sociológicos, responde mejor a la influencia de los pares o a una intervención informativa sobre las ventajas del ahorro y las desventajas del endeudamiento. Podemos suponer y extrapolar, pero solamente sabremos en la medida en que estudiemos los datos para evaluar qué funciona y qué no”.
Como puntos clave a la hora de utilizar este tipo de aplicaciones están, por un lado, el tener un objetivo claro y, por el otro, que la app sea un canal de información sobre las finanzas personales. “La mejor aplicación es la que me empodere como consumidor para tomar decisiones mejor informadas, no la que pretenda tomar decisiones por mi”, señala Echeverry.
De ahí que convenga recordar en este punto que estas aplicaciones reúnen no sólo el poder de la tecnología, también de los datos a fin de evitar riesgos. El principal es precisamente el de la cesión de datos a un tercero y de ahí la necesidad de que los consumidores sean cuidadosos a la hora de escoger sitios seguros para realizar sus compras (para ello deberán escoger sólo dominios con certificado digital verificable) y recordar que los pagos con tarjeta sólo deben realizarse desde conexiones seguras para evitar que le roben los datos de su tarjeta.
Para el éxito de la aplicación, la evaluación del usuario es determinante al reflejar de manera fidedigna su experiencia. Pero esto también tiene sus límites. Por ejemplo, cuando el usuario se apresure a evaluarla a los pocos días de su instalación. Es lo que explica que en el panorama de las fintech suela ser habitual ver empresas de rápido crecimiento que terminan estancadas y cerrando.
Así funcionan 5 de las apps más populares
- Fintonic. Se trata de una aplicación gratuita para Android e iOS que permite al usuario gestionar todas sus cuentas y productos financieros de forma agrupada. Al sincronizarse todos los datos de las cuentas bancarias y tarjetas, la aplicación notifica cualquier movimiento que se produzca en alguna de ellas. El usuario podrá planificar y categorizar cada gasto y establecer alertas para que, por ejemplo, te avisen de los próximos pagos, del cobro de comisiones o de un descubierto en tu cuenta.
- MoneyHero. Es lo más parecido a anotar los gastos e ingresos a mano. El usuario sólo tiene que indicar los ingresos mensuales y los gastos fijos y marcarse un objetivo de ahorro. La app se encarga de calcular el presupuesto mensual y avisar al usuario si lo sobrepasa. Permite vincular la cuenta con la de tu pareja a fin de poder compartir los gastos de la casa. Al final de mes, la aplicación le ofrecerá un resumen mensual con la diferencia en el saldo global para saber si se ha conseguido ahorrar. Se puede utilizar en distintos dispositivos.
- Oingz. Es una aplicación destinada a facilitar la forma en que la que se administran los ahorros. La idea de Oingz es reservar un ahorro preferiblemente a principio de mes. Con esto se sigue una filosofía de gastar únicamente después de haber ahorrado, y no al revés como suele ocurrir. Para ello hay que entrar a la aplicación para señalar objetivos financieros y registrar el ahorro destinado para el mes. Así, se obtienen datos como el tiempo necesario para lograr lo que se desea. La primera vez que entre en la aplicación, ésta le hará una serie de preguntas. Desde su edad a si tiene hijos que dependan económicamente de usted, si cuenta con vivienda propia o si sus ingresos son estables. El objetivo es determinar un plan de ahorro eficaz y, sobre todo, personalizado según la situación económica. Después de esto aparecerá un menú con los objetivos de ahorro más comunes. Cuando el objetivo esté concretado, la aplicación sabrá cuánto debes ahorrar al mes.
- Moneylover. Es una aplicación de control de gastos, lo que significa que puedes anotar todos tus gastos como compras, facturas o comidas y compararlos con tus ingresos para ver si estás viviendo por encima de tus posibilidades o si estás gastando demasiado dinero en ropa, por ejemplo. Su principal ventaja con respecto a usar un papel y un lápiz es que cada operación está asociada a una categoría, de modo que a final de mes no necesitará usar la calculadora para ver cuánto se ha gastado o en qué, sino que la propia aplicación le mostrará un cómodo resumen. Para abrir Money Lover necesitará crear una cuenta de usuario usando Facebook, Google o tu correo electrónico. El siguiente paso será crear una cartera. ¿Que qué es una cartera? Pues básicamente eso, una cuenta separada. Creada la cartera ya estará listo para empezar a registrar cada vez que el dinero entra o sale de tu bolsillo.
- Monefy. Permite llevar un control de todos los gastos e ingresos de nuestro día a día, pero su principal objetivo es que esos registros puedan hacerse de forma muy sencilla y en apenas unos segundos. Su interfaz no tiene misterios, ni complicados menús llenos de opciones, y el método para introducir gastos e ingresos es sencillo, tan sólo pulsar en los botones + o – y añadir el importe y la categoría.
Loycus: 80.000 compras al mes con ‘recompensa’ en Navarra
Loycus es una aplicación que ayuda a ahorrar en las compras del día a día. La pusieron en marcha en 2017 en Madrid los navarros Jorge Zubieta y Gonzalo Zubieta. Buscaban crear una plataforma para ayudar a las empresas a fidelizar clientes “sin fricción”. Como explica Jorge, a diferencia de los sistemas de fidelización actuales donde es preciso crear una tarjeta del propio negocio, identificarse en el punto de venta o usar código QR en el momento de la compra, el sistema funciona de forma silenciosa. “Hemos convertido las tarjetas de crédito en una tarjeta de fidelización universal”. Es decir, que el cliente paga con su tarjeta de crédito en el negocio y en las siguientes 24 horas registra sus compras en la app. “Un proceso con el que el cliente logra ahorrar un porcentaje de lo que ha gastado y el negocio obtiene clientes más fieles y una base de datos para crear campañas y comunicar novedades”.
Para usar la plataforma, el usuario tiene primero que sincronizar su banco a Loycus. Automáticamente todas sus tarjetas de débito y crédito quedarán vinculadas y podrá empezar a ahorrar comprando en los negocios que aparecen en la app. El grupo tiene la licencia del Banco de España que permite conectarse con todas las entidades financieras de Europa y ofrecer el servicio a millones de personas. “Nuestra competencia actual son los sistemas de fidelización tradicionales. La parte positiva es que para aquellas grandes marcas que ya tienen sus sistemas propios, funcionamos como un complemento a su estrategia de fidelización”.
Para formar parte de la plataforma los negocios pagan una cuota mensual en función del número de clientes que tienen registrados en Loycus y, a parte, el importe de las recompensas que devuelven a sus clientes. Hay más de 200 negocios registrados en Pamplona y se pueden ganar recompensas en más de 1.000 puntos de venta. Aterrizaron hace un año en Navarra y ya cuentan con más de 20.000 usuarios que registran más de 80.000 compras al mes. En este periodo aseguran haber repartido en la comunidad más de 300.000 euros y se han registrado más de 20 millones de euros en ventas de comercios de la ciudad. Una vez que el usuario acumula más de 10 euros, puede retirarlos en el número de cuenta que elija y en unos días lo recibirá en su cuenta. También están presentes en Madrid y Barcelona. En total cuentan con más de 50.000 usuarios y pretenden acabar el año con más de 150.000.
Huchas digitales, categorización de gastos y redondeo
Desde el comparador financiero HelpMyCash, Javier Mezcua recuerda que además de las aplicaciones que no pertenecen a los bancos, las propias apps de los bancos ofrecen funcionalidades para ahorrar que conviene conocer antes de recurrir a aplicaciones de terceros que nos obligarán a cederles nuestros datos. Asegura que son cada vez más los bancos que incluyen en su banca online un agregador financiero que nos permite visualizar desde una única app el saldo del resto de cuentas que tenemos en otras entidades. De esta manera, desde una solo aplicación el cliente puede consultar cuál es su posición global sin necesidad de entrar en la banca online de todas las entidades en las que tiene una cuenta. “También es habitual que los bancos incluyan en su banca online categorización de gastos, informes y gráficos para que el cliente pueda visualizar rápidamente en qué categorías ha gastado más dinero, entienda cómo administra su presupuesto y pueda decidir en qué partidas podría ahorrar”. Otra posibilidad que algunos bancos están ofreciendo a sus clientes es la de redondear al alza el importe de las compras pagadas con tarjeta al euro más cercano y ahorrar la diferencia de forma automática. Algunas, incluso, llegan a permitir que el redondeo se multiplique por dos. “Si se paga una compra de 1,5 euros, los 50 céntimos que sobran hasta llegar a los dos euros se transfieren de forma automática a cuenta de ahorro”, explica Mezcua. Otra herramienta que está presente cada vez en más bancos son las huchas digitales que permiten separar el dinero en varias subcuentas dentro de la misma entidad. “Se puede abrir una hucha para ahorrar para un coche y destinar cada mes cierta cantidad de dinero y abrir otra para ahorrar para imprevistos y transferir otra cantidad. De esta manera, el dinero se separa de la cuenta principal y se evita gastarlo”. Muchas de estas huchas, de hecho, se pueden personalizar para dedicar cada una a una meta completa (ahorro, compra de coche, viaje…). Hay que tener en cuenta que aunque suelen ser gratuitas no tienen rentabilidad.