Automoción
Los motores más contaminantes, vetados en el centro de Pamplona en 2023
La ley de cambio climático obligará al ayuntamiento a fijar una Zona de Bajas Emisiones


Actualizado el 08/08/2021 a las 16:00
Todavía faltan por definir todos los detalles, pero el inicio de 2023 vendrá acompañado del estreno de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que obligatoriamente tendrá que implantarse en Pamplona. La aprobación en mayo de este año de la ley de cambio climático y transición energética ha fijado esa meta para que todas las localidades de más de 50.000 habitantes dispongan de una ZBE, cifra que se reduce a 20.000 en aquellos municipios con “problemas de contaminación”. Únicamente Pamplona encaja entre los primeros y Tudela podría verse afectada en función de la letra pequeña que concrete ese eventual “problema de contaminación”.
La puesta en marcha de la ZBE prohibiría el paso a los coches más contaminantes utilizando como criterio las etiquetas medioambientales de la Dirección General de Tráfico (DGT). Será el propio ayuntamiento el que decida ser más o menos restrictivo en el acceso a la ZBE, ya que tendrá la potestad de elegir qué etiquetas podrán circular en su interior. Lo que es seguro es que los coches que no puedan obtenerla, lo que incluye a todos los gasolina anteriores a 2000 y los diésel previos a 2006, estarán automáticamente vetados. El consistorio también tendrá que delimitar la ZBE antes de que finalice el año que viene, para lo que todavía no se conocen unos criterios mínimos. Según la DGT, la ZBE tendrá que ser “la mayor área metropolitana posible” y, en su interior, las restricciones deberán ser mayores en “cascos antiguos” y “zonas centrales” donde solo podrán entrar los coches con etiqueta cero (eléctricos puros e híbridos enchufables con más de 40 kilómetros de autonomía eléctrica).
Aunque el ayuntamiento descartaba en enero del año pasado que se fuera a habilitar una ZBE en Pamplona, lo cierto es que la ley de cambio climático y transición energética va a obligar a cambiar estos planes. Sin ir más lejos, el anteproyecto del plan especial de actuación urbana del Segundo Ensanche de febrero de 2020 reconocía que su perímetro era la opción más lógica para “un ámbito de la futura ZBE”. Más recientemente, en junio pasado, la propuesta del plan de acción para la estrategia de transición energética y cambio climático del consistorio hablaba genéricamente de establecer la ZBE “en el centro de la ciudad”. Sea como fuere, antes de que termine el año que viene tendrá que concretarse el perímetro y las etiquetas ambientales válidas para entrar. Estas pueden adquirirse actualmente en las oficinas de Correos por el precio de cinco euros.