Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Entrevista
Florette

Fermín Aldaz (Florette): “La crisis ha puesto de manifiesto la importancia del sector agroalimentario”

Las ensaladas de Florette en bolsas se han vendido más; los boles con el producto ya preparado, menos; la demanda de la hostelería cayó a cero con su cierre; los costes han subido... Es el balance que hace Fermín Aldaz, director comercial y de márketing de esta empresa con sede en Milagro

Foto de Fermín Aldaz, director comercial y de márketing, en las oficinas de Florette.
Fermín Aldaz, director comercial y de márketing, en las oficinas de Florette.
CEDIDA
Actualizada 16/07/2020 a las 16:17

750.000 unidades de ensaladas al día. Esa es la actividad de Florette, una empresa con sede en Navarra (Milagro), que ha vivido la crisis del coronavirus en primera línea. Como actividad esencial que es, no solo no ha cerrado sus puertas, sino que ha tenido que afrontar las consecuencias del cambio en el consumo. Por una parte, ha experimentado el aumento de demanda en determinados momentos de unos productos concretos, como las bolsas de ensalada y las verduras (acelga, espinaca…), y, por otro, la reducción de, por ejemplo, las ensaladas en bol, que han dejado de comprarse en la medida en que ha aumentado el teletrabajo. A ello se añade el cierre y la lenta vuelta a la normalidad de todo el sector horeca (restaurantes, bares, cafeterías, hoteles, colectivos…) que en el negocio de Florette supone el 30% de la facturación, mientras que el 70% restante corresponde a la gran distribución. Todo ello hace que sus cifras de negocio estén por debajo de las previstas y que el efecto del coronavirus haya sido negativo para su actividad en términos generales. Pero el covid-19 no detiene los planes de la empresa y la inversión prevista de 13 millones de euros en Tarragona sigue su curso. Las obras comenzarán en breve y está previsto que su producción comience en la segunda mitad de 2021. Florette cuenta con 1.800 trabajadores, de los que 750 están en Navarra, distribuidos entre las plantas de Milagro y Arguedas, y las oficinas de Pamplona. Su director comercial y de márketing, Fermín Aldaz Ariz, cargo que ocupa desde hace 16 años, apuesta por mantener los proyectos de la empresa. A pesar del virus.

¿Cómo ha afectado el cambio de la demanda en Florette?
Ha habido unos productos que se han vendido más y otros, menos. Lo más duro ha sido el impacto provocado por la hostelería que supone el 30% de nuestro volumen. Esta división ha crecido en los últimos cinco años un 40%. La mayor parte de hostelería ha estado cerrada. Ahora estamos en proceso de recuperación. Trabajamos con más de 13.000 restaurantes, de los que una parte corresponde a la restauración tradicional y otra, a las de las marcas de comida rápida como pizzerías, hamburguesas… Y están teniendo ritmo de recuperación distintos. La actividad va aumentando y el teletrabajo, que va reduciéndose, también está influyendo en el consumo.

¿Por qué funcionan a velocidades distintas las cadenas de comida?
La restauración de marcas está recuperándose antes porque ha estado mejor preparada en el reparto a domicilios y para el ‘take away’, la recogida de las comidas en el lugar del restaurante. Pedir o ir a recoger una hamburguesa o una pizza ha sido más fácil porque antes del coronavirus ya lo hacían las cadenas.

Ha mencionado la influencia del teletrabajo en el consumo. ¿En qué medida afecta a Florette?
Incide en la reducción del consumo en hostelería. El teletrabajo está más presente en ámbitos urbanos y todavía no se ha vuelto a la presencia física. Si la gente no sale de casa para trabajar se venden menos menús del día. Las personas que antes desayunaban un café y una tostada, con el teletrabajo no lo hacen y consumen menos en hostelería. En nuestros productos, mientras han aumentado las ensaladas en bolsa para preparar y las verduras (acelga, espinaca…), se han reducido las que se venden en bol porque la personas no acuden a los centros de trabajo. Al estar la gente en casa tiene más tiempo para cocinar y elaborar platos, y por eso este tipo de producto de ensaladas completas baja. Con la progresiva vuelta a la oficina y el incremento de las actividades de ocio al aire libre ya estamos observando un aumento en el consumo de nuestras ensaladas completas.

Unos suben y otros bajan. En conjunto, la demanda ¿ha aumentado o reducido?
El sector de alimentación ha subido un 15%. En nuestra actividad, ha dependido del producto y de la semana. Tenemos que estar analizando los datos al día y a la semana para tomar decisiones para el medio y largo plazo, porque todo está variando mucho. Lo que sucede en junio no tiene nada que ver con marzo. Durante las primeras semanas de confinamiento nos enfrentamos de forma brusca y repentina a una coyuntura complicada y muy volátil, con un aumento de ventas en supermercados y una drástica caída en el canal de la restauración por el cierre total del sector. La pérdida en el canal horeca ha sido compensada en las semanas de confinamiento por el canal de gran distribución, por lo que el conjunto fue positivo en ese tiempo. Las primeras semanas hubo una demanda excesiva, un acaparamiento de alimentos por los consumidores. Estuvimos con pedidos récords, tanto nosotros como nuestros distribuidores.

ABASTECIMIENTO

¿Cuánto se incrementó? ¿El 100%?
Había días que sí. En ese momento hubo una situación muy tensa. Ahí fue importante el compromiso entre empresa, trabajadores y clientes, para priorizar el abastecimiento de la población y garantizar el suministro de mercados. Hubo imágenes de televisión de lineales vacíos (el papel higiénico fue un ejemplo) y la realidad es que no ha faltado de nada. La alimentación estaba garantizada.
Pero no solo eran imágenes. Uno iba al supermercado y veía lineales vacíos de alimentación.
Pero al día siguiente había producto. Hemos redoblado esfuerzos para ser capaces de llevar hasta las tiendas aquello que el cliente quería.

¿Cómo se afronta una situación como las vividas en las primeras semanas?
Hubo un gran compromiso en toda la cadena de suministro, desde la producción, transformación industrial, logística y el trabajo de nuestros clientes (grandes superficies). Ante el aumento de pedidos fuimos reactivos y nos organizamos para garantizar el suministro y dar respuesta a todas las necesidades de nuestros clientes. Incrementamos la actividad logística. En una situación en la que la demanda se sobredimensiona es importante ver cuáles son las prioridades y simplificar, dentro del caos que se produce, las operaciones para que sean lo más efectivas posible.

¿Por ejemplo?
Con una simplificación del surtido para centrarnos en lo importante. Durante unos días estuvimos sin ofrecer determinados productos, así simplificamos las operaciones. Es necesario un gran sentido de escucha entre productor, fabricante y distribuidores para entender las acciones prioritarias para que la logística funcione de manera eficiente. La colaboración de toda la cadena de suministro fue la clave para garantizar el suministro alimentario. Los que estábamos en el sector sabíamos que no iba a haber problemas.

¿No tenían dudas de desabastecimiento?
No. Todo fue muy rápido, pero estábamos convencidos de que no iba a haber problemas. Pero lo que ve un ciudadano son instantáneas que pueden llevar a pensar que si el país se paraliza no habrá ni pan. Pero no fue así. La gente no iba a pasar hambre, porque lo que no llegaba en un día llegaría al siguiente. Lo importante es que el ciudadano viera que había una respuesta, que al acudir al supermercado no encontrara ningún tipo de carencia porque eso iba a contribuir a dar tranquilidad.

Después del confinamiento, ¿cómo se ha comportado la demanda?
Después de esas primeras semanas, el consumo del público se iba normalizando y sí que hubo semanas donde la producción bajó. Ahora, a medida que avanza la desescalada, la tendencia se invierte y se incrementa el consumo en los supermercados de productos preparados. Desde el sector de restauración poco a poco vamos observando cómo los clientes aumentan sus niveles de actividad. No obstante, la situación todavía no está estabilizada y estos niveles de actividad se irán ampliando conforme vayamos superando las fases y la sociedad recobre la sensación de seguridad en los locales. Estamos volviendo a la normalidad, pero, claro, estoy hablando de una situación sobre la que pienso que vamos a ir avanzando, que no nos van a volver a confinar... Porque, claro, si nos vuelven a confinar… Pero en un entorno en el que superemos la pandemia habrá una progresiva recuperación.

¿Cómo cambiarán las previsiones de la empresa?
La recuperación del canal horeca será paulatina e iremos viendo mejoras a lo largo del año para alcanzar la total normalidad en 2021. La facturación de Florette de 2019 fue de 215 millones de euros. Pero ahora estamos atravesando una circunstancia desconocida, que ha llegado de manera abrupta, que no estaba prevista. Los últimos tres meses de confinamiento y las restricciones laborales han tenido en Florette un impacto negativo. Nuestra previsión de ventas para este 2020 era aumentar la facturación un 5% y ahora será un gran reto alcanzarlo. La crisis ha afectado y la cifra de negocio está por debajo de lo previsto.

Entonces, el coronavirus no les ha beneficiado.
A nosotros nos ha perjudicado, claramente. Ha afectado en volumen de ventas que ha bajado, por el parón de la división horeca y porque, aunque unos productos han subido, otros han hecho lo contrario. Además, los costes han subido mucho en todo este periodo, por ejemplo, la logística. Se ha trabajado de manera diferente y eso impacta negativamente.

¿Han recurrido a ERTE?
No. Hemos tenido semanas de baja producción, pero hemos querido priorizar el empleo con todas las medidas que tenemos de flexibilidad en la organización del trabajo.

¿Tienen problemas por falta de mano de obra para los campos de cultivo?
En nuestro caso, no. Es algo que sabemos que existe, pero a nosotros no nos afecta. Porque nosotros abogamos por una estabilidad de los trabajadores del campo, que nos permite que sean profesionales y estén formados. Está afectando al sector que depende mucho de mano de obra extranjera. Pero esa relación estable con los trabajadores en el campo nos ha permitido no vernos perjudicados por esa situación.

¿Cómo ha afectado la enfermedad entre los trabajadores?
Nuestro primer objetivo fue cumplir con todas las medidas de seguridad sanitaria, distanciamiento social, revisión de protocolos de actuación para trabajar en lugar seguro, se han tomado todas las medidas preventivas con las personas con síntomas. La incidencia en nuestros trabajadores ha sido muy baja. Sí que hemos tenido que adaptarnos a las medidas del gobierno para que el transporte a los campos de cultivo se hiciera respetando el distanciamiento social.

¿Qué ha supuesto para el sector esta crisis?
Yo creo que ha salido fortalecido ya que la actual situación ha puesto de manifiesto la importancia de todo el sector agroalimentario y su cadena de valor. Desde sus empleados a pie de campo, pasando por los trabajadores de los centros de producción, así como por los distribuidores. Se ha comprobado que la cadena de suministro alimentaria funciona en momentos de máximo estrés. El incremento de consumo de las primeras semanas supuso un reto que hemos superado con éxito gracias a la rápida capacidad de reacción y al trabajo de empleados y clientes. Creo que todo ello es algo de lo que el consumidor ha sido consciente. Además, se han incrementado y consolidado las políticas de colaboración entre fabricantes y distribuidores.

¿Cómo ve el futuro?
Lo que vamos a vivir no va a ser comparable con otras crisis que hemos vivido. Porque en otras ha habido cierta transición y aquí hubo un corte abrupto. Todo es muy incierto. Yo confío en que haya una recuperación económica, la clave está en cuánto va a tardar en llegar.

“La nueva planta de Tarragona comenzará su actividad en la segunda mitad de 2021”





¿Mantienen la previsión de inversión de 13 millones de euros en una planta en Tarragona?
Florette es una empresa navarra que tiene su centro de decisión en Navarra, donde tenemos dos fábricas. Además, contamos con centros de producción en Toledo, Cuenca, Murcia y en Canarias. ¿Por qué tenemos fábricas fuera de Navarra? Porque hay que buscar un equilibrio entre la producción del campo y el consumidor/cliente. Tenemos que movernos de zona en zona para tener producción los 365 días al año. En Navarra centramos la producción, especialmente de lechugas y escarolas, en otoño y primavera, pero en verano e invierno no podemos hacerlo aquí. Hemos tenido que ir a distintos sitios de España para tener una producción durante todo el año y así hemos ido desarrollando centros de producción más allá de Navarra que nos permiten transformar los productos en nuestros centros de producción cerca de donde se producen los cultivos. Después de tener nuestros principales centros en Navarra, desarrollamos otros en el centro, en Levante y Canarias, pero carecíamos de presencia en el mercado de Cataluña, que es importante para nosotros. Y hemos decidido iniciar la construcción de una fábrica allí, que va a ser complementaria y que va a ayudar al crecimiento del grupo.

¿Cuáles son los plazos y qué tamaño tendrá?
La construcción la vamos a iniciar ya. Queremos tener las primeras líneas de las fábricas listas para producir en la segunda mitad del año 2021. Es una fábrica menor que las de Navarra. Puede llegar a los 200 trabajadores. Estará dedicada a ensaladas y luego, dependiendo de la evolución del mercado, irá hacia a otros productos. Se irán desarrollando cultivos locales en la medida en que vaya avanzando.

Entonces, ¿el coronavirus no cambia los planes?
Debemos analizar qué sucede en el corto plazo y tener presente las tendencias del consumo, la evolución de los clientes y los cambios que van a quedar después de esta situación. Pero las empresas debemos seguir con nuestros planes estratégicos porque no nos podemos quedar congelados, tenemos que seguir mirando el horizonte y los productos de Florette van a seguir desarrollándose. Una empresa tiene que adaptarse a las circunstancias, pero debe seguir con sus planes.

AL DETALLE

Nombre. Florette Ibérica.
Actividad. Productor y comercializador de ensaladas y vegetales frescos envasados listos para consumir, conocidos como IV gama.
Origen y propiedad. En 1988 nació Vega Mayor, origen de Florette, impulsada por los navarros José Javier Muguerza y Juan Miguel Floristán. En 1989 salió la primera bolsa de ensalada al mercado español. En 2001 entró en la propiedad el grupo francés Florette, que hoy controla el 100%.
Sede. Milagro. Navarra
Centros de producción. Seis: Milagro y Arguedas (Navarra), Iniesta (Cuenca), Noblejas (Toledo), Torre Pacheco (Huesca) e Ingenio (Canarias).
Campos propios. Cuenta con campos de cultivo de propios en Navarra, Murcia, Albacete, Almería, Valencia, Barcelona, Gerona, Valladolid, Soria, Segovia, Tenerife y Gran Canaria. También trabaja con cultivos de colaboradores. Los primeros suponen más del 50%. El producto llega al consumidor desde que se recoge en 24 horas.
Trabajadores. 1.800 directos, de los que 750 están en Navarra, entre Milagro, Arguedas y Pamplona. Además, trabajan con 500 colaboradores en cultivos.
Facturación. 215 millones de euros en 2019. La exportación supone el 8%. El canal horeca (restaurantes, cafeterías, bares…) supone el 30% del negocio.
Puntos de venta en España: Distribuye a más de 14.000 puntos de venta de alimentación y a unos 13.000 restaurantes en España.
Producción. 50.000 toneladas al año y 750.000 unidades de ensalada al día.

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE