Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Chequeo Económico

Eduardo López (Gvtarra): “Hemos reactivado una planta cerrada de Cuenca ante el aumento de demanda”

Los pedidos de verduras y legumbres casi se duplicaron en marzo en Gvtarra. Para atender el aumento, el grupo ha puesto en marcha una planta que mantenía cerrada en Cuenca para traslasdar allí la elaboración de la legumbre

Eduardo López Milagro, consejero delegado de Gvtarra-Grupo Riberebro, en la sede de la empresa en Villafranca.
Eduardo López Milagro, consejero delegado de Gvtarra-Grupo Riberebro, en la sede de la empresa en Villafranca.
Actualizada 14/05/2020 a las 16:41

Las verduras y legumbres de Gvtarra son consideradas, como pertenecientes al sector agroalimentario, esenciales en esta crisis del coronavirus. Y, como otras, esta empresa no sólo no ha parado su actividad, sino que ha tenido que responder a un “fuerte aumento de demanda cambiante, rápida y con plazos de entrega cortos”, como la define Eduardo López Milagro, consejero delegado y propietario de Gvtarra-Grupo Riberebro. La empresa ha abordado el aumento de pedidos con la puesta en marcha de una planta en Cuenca que permanecía cerrada y con la incorporación de personal. Además, el grupo ha tenido que incorporar las medidas de seguridad exigidas entre sus 800 trabajadores.


¿Cómo abordan la situación provocada por el coronavirus desde una empresa agroalimentaria con 800 trabajadores?
En un momento tan crítico y urgente hay que abordar la situación con serenidad, con responsabilidad social para atender a la población. Nuestras prioridades han sido la seguridad de los trabajadores y de la cadena, por un lado, y por otro, asegurar la disponibilidad y el servicio del producto, independientemente de las inversiones requeridas. Otra prioridad ha sido la de apoyar a los equipos directivos y de producción en cada planta. Porque estamos confinados, pero, al mismo tiempo, trabajando a más del 100% ya que somos una actividad esencial, pero también estamos confinados.


¿Qué modificaciones han incorporado para atender el aumento de demanda?
En Gvtarra hemos añadido una hora en cada uno de los dos turnos con los que funcionamos y el trabajo en sábado. Para el champiñón en fresco, en Autol, ya trabajábamos todos los días. Además, estamos aumentado el empleo para cubrir las bajas de personas que tienen síntomas, porque, al no haber test, no se puede saber si son positivos en coronavirus. Además de para cubrir bajas, hemos necesitado más personas para atender el aumento de demandas.


¿Cuántas?
Estamos buscando entre 30 y 40 personas en el grupo para procesos de producción, que incluye la recogida de champiñón.


Ha dicho que su prioridad es atender la demanda, independientemente de las inversiones. ¿A qué se refiere?
Hemos reactivado la planta que teníamos en Iniesta, en Cuenca, en Castilla La Mancha. Antes estaba dedicada a champiñones en conserva y la paramos hace seis meses porque se concentró el producto en Autol. Ahora la hemos puesto en funcionamiento para dedicarla a la legumbre que elaborábamos en Gvtarra en el turno de mañana. Así dedicamos la planta de Villafranca exclusivamente a la verdura tanto en el turno de mañana como en el de la tarde para tener mayor capacidad productiva. Además, en Gvtarra contamos con la línea de Tetra Pak, en cartón.


INVERSIÓN


¿Ha requerido inversión e incorporación de empleo nuevo?
Dedicaremos hasta un millón de euros, dependiendo de la demanda que vaya consolidándose. Ahora estamos produciendo 9 millones de unidades al año, las que hacíamos desde Villafranca, pero en Cuenca tenemos capacidad para llegar a los 20 millones de unidades. La hemos puesto en funcionamiento en poco tiempo, en un mes. Están trabajando 25 personas.


¿El aumento de empleo será temporal?
Estoy seguro de que se generará empleo en Villafranca. Esperamos que el aumento de demanda se mantenga en el tiempo. La crisis por el coronavirus durará varios meses. Entre el día en que se pueda salir a la calle y hasta que se encuentre la vacuna y/o medicamento pueden pasar entre 12 o 16 meses. La venta al canal ‘horeca’ (restaurantes, cafeterías…) ha desaparecido y ese consumo se traslada a las domicilios.


CAMBIOS EN EL CONSUMO


¿Hay cambios en los hábitos de comida?
Sí, está cambiando. Se consumen vegetales porque son más sanos, más cómodos y porque la gente se está acostumbrando a comer en casa. Hay estudios que dicen que, al estar confinados, el 67% de la población dedica más tiempo a la cocina, que se consumen productos más saludables, que se come más veces al día, que ha aumentado el reparto a domicilio y que la compra se hace menos veces a la semana, de manera más rápida y en tiendas de proximidad.


El aumento de demanda en las tiendas y supermercados ¿compensa la supresión del canal ‘horeca’?
Es que nosotros fundamentalmente trabajamos para las tiendas. El canal ‘horeca’ representaba sólo el 15% en todo el grupo y sí que lo hemos compensado con la demanda de tiendas.


¿Cuánto ha aumentado la demanda?
En marzo casi duplicamos pedidos en verdura y legumbre. De abril en adelante estimamos que se producirán aumentos de entre el 10% y el 30% en comparación a años anteriores. El repunte de marzo se ha ido moderando. Lo de vaciar los lineales de los hipermercados ya se ha erradicado.


¿El aumento de demanda ha podido ser atendida desde el punto de vista de la logística y transporte?
Tenemos un modelo integrado y hemos podido responder a la demanda. Tenemos dos grandes centros logísticos, uno en seco (en Alfaro) y otro en frío (en Autol), que nos permiten tener ‘stock’ y atender crecimientos de volúmenes. La logística externa de camiones está funcionando bien dentro de nuestro sector. Además, tenemos producto local y los trayectos de suministros no son largos.


Para recolección de producto, ¿han tenido problemas por encontrar trabajadores que puedan venir de otros países?
Nosotros tenemos acuerdos con agricultores y estos trabajan con mano de obra local. No necesitamos personas que vengan expresamente para la cosecha de otros países. Controlamos, con acuerdos con agricultores, 450 hectáreas, básicamente en Navarra, donde se produce verdura. Y en propiedad y gestión contamos con más de 450.000 metros cuadrados de cultivo de champiñón y hongo. Por eso, con nuestro modelo local no creo que vayamos a tener dificultad. Es un problema que pueden tener quienes cuenten con modelos que necesitan trabajadores temporales procedentes de otros países. Pero nosotros somos capaces de generar empleo con personas locales. Sí veo que habrá una dificultad para ajustar la oferta y demanda de mano de obra próximamente. Porque se puede producir demanda de empleo, pero con las ayudas del Gobierno, subsidios y ERTE la oferta podría quedar sin cubrir totalmente en los próximos meses. Así que se podría dar el caso de llegar a tener que ‘competir’, por decirlo de alguna manera, con las ayudas del Gobierno a la hora de encontrar trabajadores temporalmente. Creo que en este caso se debería mantener la ayuda a la que tengan derecho pero trasladarla a periodos posteriores.


MEDIDAS DE SEGURIDAD


¿Qué medidas de seguridad han incorporado?
Tenemos a más de 60 personas con teletrabajo. Hay que mantener la distancia de seguridad, por lo que ahora, que estamos con las campañas de alcachofa y espinaca, trabajan menos personas por turno, por lo que se reduce la productividad. Hemos organizado grupos de trabajo que ni se tocan ni coinciden entre ellas en los vestuarios por si hubiera algún contagio poder evitar la propagación. Además, tenemos material como mascarillas, guantes, geles…


¿Dónde las compran? ¿Han tenido problemas para conseguir mascarillas?
Vienen de China, estimamos que no vamos a tener problema de suministro.


Mientras esta crisis afecta negativamente a gran parte de la actividad económica, ¿puede decirse que es una oportunidad para el sector agroalimentario?
Este sector ya estaba aquí antes de la crisis y estaba haciendo las cosas bien. No nos hemos inventado con la crisis, sino que ésta ha confirmado nuestro modelo. Lo que está ocurriendo es que se está viendo que es un sector necesario, capaz de responder y que está trabajando muy bien. Pocos sectores van a sostener el PIB, la alimentación es uno de ellos. Cuando uno se confina en casa, lo que quiere es tener contenidos en tu móvil, comida y sanidad. La alimentación es una actividad básica que no puede ser trasladada. Esta crisis sí que ofrece una oportunidad a la región para tejer un sistema productivo de futuro. Nosotros lo que buscamos es generar trabajo en nuestras zonas naturales de Navarra y La Rioja, que sea empleo no deslocalizable.


Esto ha ocurrido a los pocos meses de comprar usted la empresa. ¿Se afronta de manera diferente desde esta nueva posición?
Ha coincidido, sí, pero, desde el punto de vista personal, no me ha dado tiempo a pensarlo. Mi obsesión es atender la demanda porque el aprovisionamiento de comida tiene que estar asegurado. Y en esto tengo que reconocer el trabajo y esfuerzo de los empleados y agricultores. Trabajamos e invertimos para absorber la alta y cambiante demanda, y los tiempos cortos en los que vienen los pedidos, con el fin de que no haya faltas de producto en ningún supermercado.


PRECIOS


Los primeros días, el consumidor llenó las despensas. ¿Habrá problemas de escasez?
No lo creo y no lo quiero. Puede haberla en algún producto especial por el problema de la mano de obra.


¿Y aumentará el precio?
Hay que relativizar. Siempre ha aumentado el precio en campañas cuando el producto fresco ha sido escaso en origen. Y ha bajado cuando ocurre lo contrario, cuando hay excedente. Pero la variación de precios no debería ser algo generalizada ni relevante en este momento, lo que no quita para que pueda haber aumentos en algunos segmentos por la bajada de productividad o por los incrementos de los costes de transformación y distribución provocados por el covid-19. Pero entrarían dentro de lo razonable. En términos generales, creo que no habrá movimientos especialmente significativos al alza. La industria agroalimentaria es una de las más seguras y eficientes de España y se está demostrando con esta crisis sanitaria.

 

GVTARRA-GRUPO RIBEREBRO

Origen. Fruto de la fusión de tres empresas familiares en 2007: Gvtarra, Ja’e y Ayecue.
Actividad. Fabricación y comercialización de alimentos vegetales.
Trabajadores. Cerca de 800.
Facturación. Más de 105 millones de euros.
Plantas. En Navarra hay dos: Gvtarra, en Villafranca, y Germinados del compost para el champiñón en fresco en Lodosa. En la Rioja, donde se dedican al cultivo y transformación del champiñón, hay 5 plantas: 4 en Autol y 1 en Alfaro. En Castilla La Mancha está la planta de Cuenca.

Gvtarra. Origen 1910 en Azagra. Factura 22 millones de euros y cuenta con entre 130 y 190 trabajadores, dependiendo de las campañas. Además de las líneas de producción para vidrio y lata, cuentan con otra para cartón después de la alianza con Tetra Pak, con capacidad para entre 15 y 20 millones de envases al año.

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE