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Epidemia de coronavirus

Las plantas chinas de empresas navarras recuperan su actividad

Comansa, fabricante de grúas para la construcción, con 245 empleos en China, está a plena producción

Interior de la planta de Fluitecnik en Tianjing, China.
Interior de la planta de Fluitecnik en Tianjing, China.
Cedida
09/04/2020

China fue por delante. En la pandemia y, ahora, en la recuperación. Las plantas chinas de empresas navarras han visto cómo la actividad económica se reactivaba y sus plantillas se han incorporado en su totalidad. Estos son algunos ejemplos.
Comansa


Comansa, fábrica navarra de grúas para la construcción, tiene una planta en Hangzhou, en China, con 245 trabajadores, de donde salen 80 unidades al año, que se añaden a las 105 que se producen en Huarte. La crisis del coronavirus les obligó a cerrar tres semanas, incluida la correspondiente a las vacaciones del año nuevo chino (24 de enero). Desde el 15 de febrero la plantilla fue incorporándose progresivamente; a mitad de marzo ya el 95% de los empleados estaba trabajando y hoy es el día en el que el 100% está en la fábrica, tanto el personal de oficinas como el de taller. Así lo explicó Javier Militino, responsable de márketing de la empresa. “Trabaja la totalidad de la plantilla, con sus correspondientes medidas de seguridad”, apuntó, y añadió que la empresa no ha registrado ningún afectado. “La producción está al 100%. Pero ahora el problema está en otros países donde tenemos mucha actividad a través de la red comercial, como Corea del Sur, Singapur, Tailandia y Vietnam, entre otros, donde está prohibido viajar”, señaló Militino.


En cambio, la planta de Huarte está cerrada desde el lunes 30 de marzo. Comansa factura más de 100 millones de euros y cuenta en total con 538 trabajadores, de los que 285 están ubicados en Huarte. Comansa tiene presencia fabril en China desde 2006. Desde 2015 es en su totalidad propiedad de la empresa navarra.


VISCOFAN


Viscofan, empresa navarra fabricante de envolturas para productos cárnicos, cuenta con una planta en Suzhou, China, desde 2010. Trabajan 342 personas, incluidas en los 771 empleos totales del grupo. La planta china no ha cerrado en ningún momento. “Está trabajando con casi total normalidad. Nuestra actividad es un producto esencial porque es necesario para las salchichas”, explicaron desde Viscofan. En Navarra cuenta con las plantas de Cáseda y Urdiáin, y las oficinas de Tajonar, donde está la sede del grupo.


FLUITECNIK


Fluitecnik, con sede en Orkoien y dedicada a la automatización de procesos industriales para cualquier sector y fabricación de componentes hidráulicos y refrigeración para turbinas eólicas, cuenta con una planta en China con 150 trabajadores. La planta china, en la provincia de Tianjin, se dedica a la fabricación de componentes para turbinas eólicas. La plantilla se ha ido incorporando progresivamente y hoy está trabajando su totalidad. La carga de trabajo que tienen en estos momentos les obligará a contratar a 30 personas más, según explicó Alberto Madoz, consejero delegado de Fluitecnik, que actualmente está en China. Salió de la cuarentena el pasado domingo 29 de marzo, después de que dos personas que viajaban en su avión dieran positivo en coronavirus.


EXKAL


Exkal, empresa navarra fabricante de frigoríficos industriales para grandes superficies, tiene una planta en China, en Haian, provincia de Jiangsu, cerca de Shangai, con 55 trabajadores. Después de parar la actividad durante tres semanas, desde el 10 de febrero está toda la plantilla incorporada. China supone cinco millones de ingresos de los 90 millones de euros que factura la empresa, que tiene la sede en Marcilla, donde trabajan 600 personas.


SIEMENS GAMESA


Siemens Gamesa cuenta con unos 1.400 empleados en China, la mayoría de ellos en las plantas que tiene en Shanghai y Tianjin. Las fábricas sólo cerraron durante el año nuevo chino (24 de enero) y han ido reanudando progresivamente la producción desde mediados de febrero. “ Hemos puesto en marcha protocolos rigurosos que nos permiten mantener nuestras actividades operativas (incluyendo la fabricación, la instalación y el servicio) sin comprometer la salud de nuestros empleados”, señalaron desde la empresa.


En Navarra, la planta de Aoiz está cerrada, pero desde antes de la última normativa del gobierno central, por posibles casos positivos de coronavirus. La plantilla de oficinas de Sarriguren está teletrabajando. Pero los servicios relacionados con el mantenimiento de parques, con el centro de control de Sarriguren, sigue funcionando de manera presencial por ser considerada esencial su actividad.


BODEGAS DO NAVARRA


Las bodegas navarras que venden su producto a China, salvo casos puntuales, todavía no han notado la recuperación. Porque sus últimos envíos, y los más importantes, al país asiático se mandaron para el año nuevo chino (24 de enero) y, por tanto, quedaron sin salir de los contenedores, paralizados por la crisis del coronavirus.


Por eso, aunque ahora se haya iniciado la actividad económica, China dispone de ese stock para consumir ahora. Así lo explicó Sonia Benito, gerente de la Asociación de Bodegas de Navarra, que agrupa a 25 bodegas y representa al 70% de la comercialización de DO (Denominación de Origen) de Navarra. “Sí ha habido algún caso puntual de bodegas que ha empezado a mandar contenedores, pero en general no se ha normalizado el envío”, explicó la directiva.


China es el principal mercado para el vino navarro desde 2017. Hasta 2014 no aparecía como destino en las estadísticas y el primer puesto lo ocupaba Alemania. Hoy la DO de Navarra exporta 10,5 millones de litros de vino, de los que tres millones de litros van destinados a China. Con estas cifras, Alemania ha pasado a segundo lugar como país destino del vino navarro.


MEPLASJAR


Meplasjar es el caso de una empresa que compra en China. Empresa familiar, constituida en 1969, se dedica a la fabricación de elementos de protección y señalización para el sector de la construcción. Dejaron de producir para pasar a comprarlos en China determinados productos textiles como chalecos reflectantes, que complementan su catálogo.


La empresa, con sede en Navarra, cuenta con 48 trabajadores y una facturación de entre tres y seis millones de euros, de los que el 5% supone China. “Después del parón, desde el pasado 23 de marzo empezaron a trabajar las empresas a las que compramos. Nosotros no lo hemos notado porque los pedidos los habíamos hecho antes del año nuevo chino (24 de enero)”, según explicó María Mayo, gerente de la empresa.


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