CONSTRUCCIÓN
La empresa navarra Comansa 'construye' el Bernabéu
La empresa navarra ha instalado cuatro grúas en las inmediaciones del estadio Santiago Bernabéu para su reforma. En abril colocará la quinta. Comansa cuenta con 538 empleos, de los que 245 están en su planta de China


Actualizado el 18/02/2020 a las 06:00
La empresa navarra Comansa ha instalado cuatro de sus grúas alrededor del Santiago Bernabéu, en Madrid. El objetivo es la construcción del nuevo estadio, que estará finalizado, según las previsiones en 2022. En mayo de 2019 el club Real Madrid adjudicó las obras de la reforma a la constructora FCC por 475 millones de euros. En septiembre se colocó la primera grúa con firma navarra. El próximo mes de abril se colocará la quinta. Las cinco permanecerán durante tres años en la capital, según informaron desde la empresa.
El del Bernabéu no es el primer estadio de fútbol en el que interviene Comansa. Sus grúas se utilizaron para ampliar el estadio del Real Betis en Sevilla en 2017 y en la reforma del Estadio Maracaná, en Río de Janeiro, Brasil, en 2013, entre otros. Más cerca, sus grúas, compradas por VDR, están instaladas actualmente en El Sadar.
245 EMPLEOS EN CHINA
La empresa familiar de Huarte, constituida en 1962, facturó en 2019 más de 100 millones de euros y casi la totalidad de su negocio procede de la internacionalización. Cuenta con 538 trabajadores, de los que 285 están en la fábrica de Huarte y 245 en la de China. En este país están presentes desde 2006, cuando la empresa navarra constituyó con otro socio local una ‘joint venture’ en Hangzhou. En 2015 Comansa adquirió la totalidad de la empresa y en ese año se renovaron las instalaciones. De las 105 grúas que se fabricaron en 2019 en Comansa, 80 salieron de la planta china. Una fábrica que, por efecto del coronavirus, ha estado paralizada durante unas semanas, lo que ha provocado el retraso de algunas entregas y de algunos viajes que se han tenido que posponer.
Además de en Navarra y en China, Comansa cuenta con una oficina comercial en EEUU, en Pineville, muy cerca de Charlotte, Carolina del Norte, donde trabajan ocho personas, y una red de distribución en más de 70 países.