Cenifer acoge la primera sesión del proyecto 'El Empleo y la Formación Profesional'


Actualizado el 17/12/2019 a las 21:01
Formación permanente, capacidad de innovación, actitud emprendedora, conocimiento de idiomas y flexibilidad. Estas son algunas de las competencias transversales, entre otras, que deberían adquirir las personas que cursan formación profesional para aportar valor a las empresas que las contraten en un futuro. Unas habilidades que van mucho más allá de los conocimientos técnicos y que les permitirán cumplir sus expectativas laborales y las de las compañías contratantes. Esta es una de las conclusiones de la primera sesión del proyecto 'El Empleo y la Formación Profesional', que reunió en las instalaciones de Cenifer en Imárcoain a nueve profesionales de los Recursos Humanos y selección de empresas, clústeres y asociaciones.
El proyecto 'El Empleo y la Formación Profesional' está organizado por el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, el Servicio Navarro de Empleo y el Observatorio de Realidad Social; y está enmarcado en la estrategia de especialización inteligente de Navarra S3. El proyecto quiere dar respuesta a un reto: conseguir que la formación profesional y la formación profesional para el empleo se adapte a las necesidades empresariales para favorecer la empleabilidad de las personas. Para llevar este propósito a cabo, se han organizado seis sesiones con profesionales de los recursos humanos y directivos de empresas y otras entidades en las que estos expresan su punto de vista acerca de las necesidades presentes y futuras. Con estos datos, las personas responsables de la formación profesional y la formación profesional para el empleo podrán preparar una oferta formativa más adecuada a las realidades empresariales.
Pero el proyecto 'El Empleo y la Formación Profesional' va más allá y pretende establecer espacios de encuentro entre las tres direcciones generales del GN promotoras del mismo y las empresas encuadradas en la S3, con el objetivo de potenciar en las empresas su conocimiento del conjunto de servicios que Empleo y Formación Profesional ofrecen. Además, permitirá a su vez identificar acciones que favorezcan la incorporación de las mujeres a estudios y, por tanto, puestos de trabajo, tradicionalmente copados por hombres y potenciar en la sociedad el conocimiento de la importancia de las competencias transversales.
LAS COMPETENCIAS TRANSVERSALES
Los asistentes al encuentro lo dejaron muy claro: más allá de las habilidades técnicas que deben tener los candidatos, es imprescindible que las personas que se incorporen al mercado laboral, e incluso las que ya lo están, atesoren competencias transversales que les permitirán adaptarse mejor a los cambios y necesidades de las empresas. Algunas de las competencias más destacadas por los profesionales son capacidad de comunicación, adaptación al cambio, trabajo en equipo, responsabilidad, compromiso, espíritu crítico, flexibilidad o capacidad de aprendizaje.
Así lo apuntó Cecilia Wolluschek, de Enercluster, quien está convencida de que “los jóvenes deben saber que van a necesitar formarse de forma permanente, siempre; sino, se quedarán atrás”. De la misma opinión es Javier Olloqui, de Geoalcali: “En nuestra empresa necesitamos personas con formación técnica, que se adapten a la cultura de nuestra compañía y con competencias transversales: trabajo en equipo, capacidad de adaptación, flexibilidad y capacidad de resiliencia”. Para Raúl Simón, de Jofemar, sería deseable que los estudiantes, además de adquirir habilidades técnicas, también recibiesen formación más cercana a lo que se encontrarán posteriormente en la empresa, “como el desarrollo de proyectos a largo plazo y el trabajo en equipo”, comentó. Paola Reta, de Siemens Gamesa, añadió una capacidad transversal clave para ella, como es “la capacidad de comunicación y de saber reportar a los clientes; además de tener inquietudes, capacidad de resolución y de ‘buscarse la vida’”.
Para Leire Hormigo, de Iberdrola, un elemento fundamental que deberían tener interiorizadas todas las personas de perfiles técnicos es la prevención de riesgos laborales: “Todos han superado los exámenes correspondientes, pero es imprescindible que estén concienciados de que la seguridad es lo más importante, y eso, desgraciadamente, no siempre es así. Veo que hay un área de mejora importante en este hecho”, subrayó.
Borja Eraso, de Fotona, reclamó una mayor predisposición hacia la movilidad, algo imprescindible para que a los estudiantes de FP no se les cierren puertas. De la misma opinión fue Itziar Urbiola, de Ingeteam, que puso el foco “en la carencia de conocimiento de idiomas, y en la falta de voluntad de internacionalización de muchos candidatos”.
Alberto Améscoa (Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales) y Javier Iradiel (CEN) coincidieron en intensificar la formación especializada y la colaboración público-privada con el fin de mejorar las capacidades de los estudiantes.
Además, en la sesión se trataron temas como la lenta incorporación de las mujeres a determinados puestos técnicos, y todos los asistentes coincidieron en que se trata de una realidad que conviene transformar. Javier Olloqui sostiene que incrementar el número de mujeres en puestos de responsabilidad y en trabajos en los que predomina el público masculino sería beneficioso para todos: “Estoy convencido de que las cualidades de las mujeres son mejores para adaptarse a la nueva realidad a la que nos enfrentamos hoy en día. El liderazgo femenino está, sin duda, más preparado para actuar en la realidad empresarial actual, en la que la capacidad de adaptación y otras habilidades deben ser predominantes”, comentó. Tomás Rodríguez (director general de Formación Profesional) fue más allá, afirmando rotundamente que “el mundo funcionaría mejor si estuviese gobernado por mujeres”.
Las personas responsables de Empleo y Formación Profesional tomaron buena nota de todas las aportaciones y, tras agradecer su participación, comunicaron a los asistentes que estudiarán sus reflexiones para tratar de acomodar la oferta formativa a las necesidades de las empresas.
ASISTENTES
Los asistentes a esta primera jornada, centrada en el sector de las energías renovables y recursos, han sido: Raúl Simón (Jofemar), Javier Olloqui (Geoalcali), Itziar Urbiola (Ingeteam), Borja Eraso (Fotona), Alberto Amescoa (Colegio Ingenieros Técnicos Industriales), Leire Hormigo (Iberdrola), Cecilia Wolluschek (Enercluster), Javier Iradiel (CEN) y Paola Reta (Siemens Gamesa). Además, estuvieron presentes como observadores y anotando todas las consideraciones: Tomás Rodríguez (director general de Formación Profesional de Gobierno de Navarra), Esther Monterrubio (directora del Servicio de Planificación e Innovación de FP de Gobierno de Navarra), Beatriz Sanz (Observatorio de la Realidad Social Navarra) y Lola Urrutia (Jefa de Sección en SNE y responsable de CENIFER).
Las próximas sesiones se van a centrar en los siguientes sectores (de la S3): Industrias creativas y digitales, Automoción y mecatrónica, Cadena alimentaria, Salud y Turismo integral.
12.500 alumnos matriculados en 2019 (poco más de 6.000 en 2009).
132 titulaciones diferentes (17 en euskera): 61 de Grado Superior, 41 de Grado Medio, 16 de FP Básica y 14 de FP Especial.
Formatos: presencial, dual, semipresencial y online.
Índice de penetración de la FP de Grado Medio en España: 12% (26% en la UE).
250 estudiantes y cerca de 50 docentes realizan Erasmus+ en distintos países.
1.200 estudiantes realizan la FP Dual. Esto supone el 10% del alumnado (frente al 3% estatal).
Red de 22 centros públicos (19 integrados), 6 privados concertados, 6 asociaciones y 4 en red privada.
15 centros y 115 profesores implicados en proyectos de innovación.
Cerca de 2 millones de euros de Fondos europeos (FSE, Erasmus+ y POCTEFA) gestionados por año.