Richard Crookes y Ricardo Pérez: “Tenemos que captar 580 millones para construir la mina en Sangüesa”

Richard Crookes llega de Australia para dirigir temporalmente Geoalcali en lugar de Peter Albert. Dice que el cambio no afecta a la continuidad del proyecto de construir una mina de potasa en Sangüesa y Undués de Lerda

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Marialuz Vicondoa

Actualizado el 17/12/2019 a las 18:10

Richard Crookes ha estado esta semana en Pamplona. El 7 de enero de 2020 volverá y lo hará para ponerse al frente de Geoalcali, la empresa navarra minera que trabaja para abrir una mina de potasa en Sangüesa. Sustituirá como consejero delegado de Geoalcali a Peter Albert quien, después de tres años y medio al frente, dejará la empresa por motivos personales el próximo 31 de enero. Crookes se instalará en Pamplona hasta que el consejo de Highfield, propietario de Geoalcali, elija definitivamente al sustituto de Peter Albert. “Lo más conveniente es que sea español porque la empresa es española”, explica. Tanto Crookes como Ricardo Pérez Merino, director de relaciones institucionales de la empresa, manifiestan que el proyecto minero sigue adelante tal como estaba previsto y que el cambio en la dirección no altera sus planes. Peter Albert se marcha pocos meses después de recibir la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), por parte del Ministerio de Transición Energética, requisito, obtenido el pasado mes de junio, para seguir adelante con los permisos que todavía faltan. Peter Albert deja su papel de CEO en Geoalcali por razones personales y regresa a Australia, pero permanecerá como consultor de la firma minera.

Richard Crookes nació en 1963 en Inglaterra, donde estudió Geología. Casado y con tres hijos (de 19, 27 y 29 años) se trasladó con 23 años a Australia, a la ciudad de Perth, “la capital de la minería”, a buscar trabajo. Allí, donde vivía la familia de su padre, se ha quedó desde entonces ligado al mundo de la mina. Empezó en 1987 a trabajar en Mount Isa Mines, una empresa dedicada a la minería de cobre y oro, con sede en Australia, con unos 5.000 trabajadores. Ocupó diferentes puestos antes de pasar a Macquaire Bank, con sede en Australia, “el banco más importante en financiación de infraestructuras y materias primas”, según explica Crookes. Durante 12 años su función se centró en estudiar la financiación de proyectos mineros en todo el mundo, en África, Sudamérica... y también España. Posteriormente se incorporó al fondo de capital riesgo EMR Capital, también con sede en Australia, en Sidney, y enfocado a la minería. En 2013 EMR entró a participar en Highfield Resources con una inversión de 85 millones de dólares. En mayo de 2019 es nombrado presidente del consejo de administración de Highfield, como representante de los accionistas, cargo actual que ocupa.

Highfield Resources se había constituido en 2011 en Australia para buscar activos mineros, impulsada por el australiano Derek Carter, que había trabajado en España, y el español Pedro Rodríguez, que empezaron a buscar más inversores. Con el objetivo de construir una mina y una planta de transformación en los términos municipales de Undués de Lerda (Aragón) y Sangüesa (Navarra) de potasa, proyecto denominado Muga, Highfield constituyó Geoalcali en 2012 en España, con sede en Navarra. Geoalcali tiene varios proyectos previstos, pero el más adelantado es el Muga.

Con la marcha de Albert, el consejo de Highfield ha pedido a Crookes que le sustituya como CEO en Geoalcali hasta encontrar al candidato definitivo. En estos días que ha estado en Pamplona, Crookes ha atendido esta entrevista, junto con Ricardo Pérez Merino, director de relaciones institucionales.

¿Cambian los planes con estas decisiones?

No, el consejo de administración de Highfield ha creído que Ricardo Pérez Merino y yo podemos asumir el liderazgo de la compañía en este tiempo de transición. Peter Albert ha tenido que marcharse por motivos personales, pero esto solo supone un cambio similar al que se produce en un equipo de fútbol con su entrenador. Ya están dados los pasos para que el proyecto continúe.

Algo difícil de entender: ¿Qué hacen unos australianos aquí?

Porque aquí está la potasa. Estas empresas mineras, como Highfield, se mueven hacia donde está el mineral. Es normal que como compañía internacional tenga la sede central en Australia y compañías por el mundo. EMR, con el 30% de Highfield, tiene minas por ejemplo en Indonesia, Australia, Chile, Reino Unido, EEUU... Y el de Muga es un proyecto en un enclave privilegiado, por sus infraestructuras, población, servicios, alta calidad de vida... El consejo ya ha estado en Pamplona una veintena de veces.

También llama la atención cómo una empresa funciona sin tener ingresos.

Es normal en un proyecto minero que los inversores aporten recursos para estas fases de investigación. Es lo normal del capital riesgo. Hubo unos inversores que invirtieron al principio, el australiano Derek Carter y el español Pedro Rodríguez, en Highfield. Luego hubo ampliación con la salida a Bolsa. Por eso el compromiso de construir la mina es muy fuerte para recuperar lo puesto por los inversores. Para desarrollar el proyecto tenemos ahora que captar más dinero, que el 50% vendrá de los bancos y el otro 50%, de inversores, tanto de los actuales como de nuevos.

¿Cuánto hay que captar?

Cuando tengamos todos los permisos, tenemos que salir al mercado a captar 580 millones de euros.

Pero la cifra que manejaban era de 413 millones.

Porque el proyecto ha ido evolucionando.

Con los nuevos datos, ¿cómo queda la previsión?

En la primera fase se invertirán 368 millones. Y se producirá en el primer año medio millón de toneladas. En la segunda fase se invertirán 208 millones de euros y, a partir de ahí, se producirá un millón de toneladas al año de potasa. El precio por el que podremos vender será de unos 300 euros por tonelada, con lo que facturaremos 300 millones de euros al año.

¿Dónde buscan el dinero?

En bancos europeos, fondos de inversión...

¿Es fácil encontrar esa cantidad?

No es fácil, pero, una vez tengamos los permisos, recaudar ese dinero no será problema, se sigue pensando que España es un buen país para invertir.

¿Por qué unos accionistas italianos quieren invertir en potasa?

Porque es un componente estratégico para fertilizantes, va a seguir aumentando su demanda porque la población crece y se necesita más fertilizante. Y los bancos inversores creen que es un buen negocio. Este proyecto tiene unos factores que lo hacen atractivo: porque los costes de operación son bajos, no es muy intensivo en capital y el periodo de explotación es largo porque la vida útil de la mina es de 20 años.

En principio, la previsión era de 47 años de vida útil.

Porque antes se contemplaba 20 años de explotación de la potasa y otros 20 para eliminar los residuos de sal. Ahora, la DIA que la eliminación de residuos se haga al mismo tiempo que la producción. 20 años es tiempo suficiente para cubrir las expectativas de los inversores. Pero estamos estudiando un proyecto para ampliar la actividad hasta los 27 años.

¿Cuándo empieza la mina a tener beneficio?

A los seis años desde que empieza a funcionar se empieza a recuperar el dinero.

Parecía que el objetivo principal era conseguir la DIA. Ya lo tienen, ¿y ahora qué falta?

La concesión minera, que depende del Estado, de Navarra y Aragón; las licencias de actividad de los ayuntamientos (de Undués de Lerda y de Sangüesa); permiso de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y el de línea eléctrica (que depende de los gobiernos de Aragón y Navarra). Los obtendremos durante 2020. La construcción de la mina y de la planta de transformación llevará dos años, entre 2021 y 2022. Empezaremos a producir potasa en 2023.

Habían hablado de fechas anteriores.

Porque pensábamos que los permisos los tendríamos en 2017 y y ha sido en 2019 cuando hemos tenido la DIA.

CLAVES


2023 inicio extracción. Geoalcali calcula que en 2020 estarán listos los permisos que faltan, que entre 2021 y 2022 se construirán la mina y la planta de tratamiento y que en 2023 empezarán a extraer potasa


Highfield Resources. Sociedad con sede en Australia, donde cotiza en Bolsa, constituida en 2011 para buscar proyectos mineros. En ella participa el fondo EMR, con un 30% de participación. Es propietaria al 100% de Geoalcali.


Geoalcali. Propiedad de Highfield. Tiene la sede en Navarra y entre 35 y 40 trabajadores. Su objetivo es poner en marcha el proyecto Muga.


Proyecto Muga. Construcción de una mina de potasa y una planta de transformación, en Undués de Lerda (Aragón) y Sangüesa (Navarra). Previsión de crear 800 empleos cuando esté funcionando.

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