Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Investigador de Navarrabiomed

Carlos Hernández Sáez: “Hay más investigadores preparados que plazas”

Carlos Hernández, de Navarrabiomed, ha recibido la beca 'stop fuga de cerebros'

Carlos Hernández Sáez: “Hay más investigadores preparados que plazas”
Equipo de la Unidad de Inmunomodulación de Navarrabiomed con Carlos Hernández (camisa de cuadros) y responsables de Roche Farma.
Actualizada 27/02/2019 a las 20:55

Carlos Hernández Sáez, natural de Valencia, 44 años, casado y padre de dos hijos, es licenciado en Ciencias Químicas, especialidad de Bioquímica, realizó una estancia postdoctoral en la Universidad de Michigan (EEUU) y trabajó en el Hospital Ramón y Cajal. En 2018 se trasladó a Pamplona, donde desempeñó su labor en un laboratorio de la Universidad de Navarra. Tras ponerse en contacto con David Escors, responsable el Grupo de Inmunomodulación de Navarrabiomed, éste le propuso presentarse a la beca Roche para integrar su trabajo, relacionado con biología molecular y celular, en las líneas de investigación en inmunoterapia que desarrolla el grupo de Navarrabiomed.

La inmunoterapia frente al cáncer está en auge. ¿Será la solución?
No sé si la solución definitiva porque quedan flecos. Hay pacientes que no responden y hay que buscar una alternativa, nuevas dianas terapéuticas. Pero ha revolucionado el tratamiento del cáncer y puede ser una alternativa a la quimioterapia y radioterapia. Nosotros trabajamos con pacientes de segunda línea pero algunos ya vienen de primera línea.

¿Se refiere a pacientes tratados?
Sí. Pacientes que han recibido quimioterapia, por ejemplo, y si no van bien se pasa a inmunoterapia. Pero algunos empiezan ya en primera línea porque se sabe que pueden responder.

¿En qué consiste el tratamiento con inmunoterapia?
La inmunoterapia intenta activar de nuevo el sistema inmunitario propio para que pueda atacar de nuevo a las células cancerosas y eliminarlas. No funciona en todos los pacientes. Por eso, buscamos identificar biomarcadores que puedan decirnos en qué pacientes hay posibilidades de que funcione y, por otro lado, en los que no funciona investigar qué mecanismos están implicados para mejorar la inmunoterapia o buscar una vía alternativa.

¿El cáncer provoca que el sistema inmune no realice bien su función?
Cuando crece el tumor el sistema inmunitario reacciona contra él; las células cancerosas adquieren ciertas mutaciones que hacen que puedan ser reconocidas por el sistema inmunitario. Pero, al final, las células cancerosas tienen unos mecanismos que permiten frenar de alguna manera la acción de los linfocitos T (células del sistema inmune).

La labor de la inmunoterapia es impedir que eso ocurra.
La labor es bloquear diferentes proteínas que se ha visto que hacen interaccionar las células cancerosas con los linfocitos T y apagan su función. Al bloquear esas proteínas se reactiva otra vez la respuesta del sistema inmune. Pero, al mismo tiempo, en el tumor aparecen otros tipos celulares que se van infiltrando y adquieren un carácter inmunosupresor y ayudan a las células cancerosas a apagar esa respuesta del sistema inmune.

Sus estudios se centran fundamentalmente en cáncer de pulmón. ¿En qué porcentaje es efectivo el tratamiento?
Eso no forma parte de mi trabajo pero nos indican que en torno a un 20%-30%.

Quieren identificar biomarcadores para saber porqué es eficaz. ¿Qué significa?
Trabajamos con poblaciones celulares a nivel de sangre periférica. Se trata de hacer un análisis de sangre y poder analizar qué tipos de células están y si influye en el tratamiento o qué proteínas están en sangre. Los biomarcadores son sustancias que están en la sangre y que aparecen cuando hay un tumor o en determinadas condiciones. El nivel puede no ser el mismo en cada persona y puede dar lugar a correlacionar ese nivel con la respuesta al tratamiento.

¿Se vería entonces con un simple análisis de sangre si una persona puede responder a un tratamiento de inmunoterapia?
Claro. Eso es interesante para los oncólogos. En cáncer de pulmón se utiliza ya pero no descartamos trasladarnos a otros cánceres.

Su caso es ejemplo de vocación y constancia.
Asumes que es así. Cuando vas pasando por etapas te acostumbras a que tienes que conseguir algo para seguir investigando. Hay gente que consigue una plaza en algún centro pero hay muchos más que se forman y no es posible acoger a todos.

Eso es perder conocimiento.
Sí, pero es normal buscar estabilidad. Hay otras posibilidades en la industria farmacéutica, por ejemplo, o aspectos más técnicos de análisis clínicos.

¿El mundo de la investigación está tan mal como se comenta?
En estos años de crisis se ha notado un retroceso en los dos pilares: recursos humanos y dinero para proyectos. Hay de todo, gente que cambia de rumbo y otros que logran su objetivo. Echo en falta una mayor coordinación en la carrera investigadora. Hay programas que terminan y no hay alternativa.

Si no llega a ser por esta beca...
Gracias a la beca estoy en Navarrabiomed. Hay más investigadores preparados que plazas a nivel académico.

Te puede interesar


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE