Economía
Un 'gigante' de la economía chilena de raíz navarra sustenta Magotteaux
El presidente de Sigdo Koppers destaca el papel 'clave' de la firma de Urdiain en molienda, que anuncia su crecimiento


Actualizado el 28/06/2018 a las 17:08
Sigdo Koppers, “uno de los más dinámicos e importantes grupos empresariales chilenos”, según su portal digital de difusión, encuentra en Magotteaux Navarra una pieza “clave” en la expansión de su Área Industrial. El apelativo escuchado de boca de su presidente, Juan Eduardo Errázuriz Ossa, es toda una garantía de consolidación y crecimiento de la firma, con medio siglo de andadura e Urdiain. “Magotteaux Navarra -dice- es parte importante no sólo de Magotteaux Group, sino de Sigdo Koppers, un grupo industrial formado por ingenieros chilenos, con operaciones en los cinco continentes y una reconocida trayectoria de seriedad y visión de largo plazo. Nuestro objetivo es ser un proveedor integral líder de productos y servicios para la minería e industria, entregando a nuestros clientes la más alta calidad y oportunidades de desarrollo a nuestros colaboradores”.
Para comprender el depósito de confianza puesto en Urdiain, Sigdo Koppers, con un balance de ventas en 2017 de 2.204 millones de dólares, diversifica su actividad en tres áreas: Servicios, Comercial y Automotriz y Industrial. Es en la organización de esta última donde el grupo belga Magotteaux en su conjunto, pero de manera especial, su centro navarro, desempeña una labor destacada. El gigante de la economía chilena aglutina en su Área Industrial a “compañías de fragmentación de roca, producción y comercialización de bolas de molienda y piezas de desgaste para la minería e industria y del sector petroquímico”. “Magotteaux complementa nuestros servicios, a nuestra minería en fermentación de roca. Magotteaux es clave para la molienda”, destaca Juan Eduardo Errázuriz sobre la capacidad de respuesta de las 19 plantas del grupo belga, pero de manera particular de la asentada en Urdiain. La apuesta de futuro, objeto de un proceso de reflexión que se verá reflejado en un plan estratégico, busca reordenar una parte de las instalaciones con la adaptación de tecnologías modernas que reviertan en un incremento de la producción. Tiene de particularidad la factoría navarra de disponer de una fundición especializada en pequeñas piezas, útiles para la molienda.
Si el año pasado concluyó con 7.000 toneladas de este tipo de producto y de aceros aleados, las previsiones para este año apuntan a un incremento del 20%, como explicó el propio Errázuriz días atrás en el acto conmemorativo del 50 aniversario.
La experiencia acumulada por la belga Magotteaux desde su constitución en 1920 como suministrador de piezas de molienda para minería desembocó en una operación de compra por parte de Sigdo Koppers en 2011.
Su presidente chileno no puede por menos que destacar la “eficiencia” de la fundición de Urdiain, con una capacidad de adaptación para haber revertido la tendencia de su mercado doméstico por una apuesta internacional. Tal cambio se significa en el destino del 88% a la exportación.
“Tenemos planes de fomentar la producción y la eficiencia aquí”, avanzó como respaldo al proceso de reflexión que debe concluir con una organización de las instalaciones para un mayor rendimiento. Todo ello -como señaló el director de producción de la planta, David Sola- sin afectar a la plantilla de 123 operarios.
De momento, el interés empresarial de la multinacional chilena para Navarra se concentra en Urdiain, a la espera, no obstante, de los resultados de un nuevo paso en los vínculos que puedan estrechar con la sociedad Bergé en nuevas vías comerciales para el mercado europeo. De otro modo, la alianza puede trasladar a Europa un modelo de colaboración implantado en Latinoamérica. “Se está estudiando con empresas comerciales, no industriales, pero vincula empleo”, precisó Errázuriz.
EL APEGO A NAVARRA
Hay otro factor, de calado afectivo, que es favorable para el presente y futuro del centro de producción de Urdiain. Errázuriz, de 74 años de edad, habla con orgullo de sus orígenes en Arizkun, donde se alza el caserío homónino del que emigró a Chile un antepasado suyo en el siglo XVIII.
El baztanés, heredero a su vez de un originario de Aranaz, de Cinco Villas, inicio una dinastía en el país sudamericano que acabó granjeando una gran fortuna y destacando en la política con presidentes, ministros, diplomáticos, empresarios y una mecenas de Picasso. Como rostro conocido, de los seis hermanos que forman la generación del presidente de Sigdo Koppers, Francisco Javier fue nombrado por el actual Papa miembro de su consejo asesor para idear la estructura de la Iglesia ante el reto del siglo XXI. Desde su condición de cardenal emérito de Santiago de Chile, ha vivido con inquietud la situación convulsa que se abate sobre la Iglesia chilena con la aceptación de tres renuncias días atrás de obispos por falta de transparencia en casos de abusos sexuales a menores en sus diócesis. “Es un momento difícil para Chile. Todos lo hemos vivido mal”, confiesa Juan Eduardo Errázuriz.
Su impresión particular de la política internacional, con el plan de aranceles anunciado por Trump, se concreta en una opinión tajante: “Pésimo lo de Trump”. Confía, por otro lado, que España no pierda la senda del “aumento de la inversión y el descenso del paro” con el cambio de Gobierno. Sea como fuere, promete volver cada vez que pueda al caserío de Erratzuriz, en Arizkun.
Magotteaux
123 operarios componen la actual plantilla.
1. Orígenes. La factoría de Urdiain, fundada en agosto de 1968, nació como Magotteaux-Luzuriaga. En sus 50 años de trayectoria ha ocupado a 700 personas.
2. Exporta a 10 países. Está especializada en producción de piezas de fundición y aceros aleados de alta resistencia para los sectores cementero, minero, canteras, siderurgia y dragaje. El 88% de las 7.000 toneladas producidas en 2017 se destinó a exportación.
3. Sigdo Koppers adquirió el grupo belga Magotteaux en 2011. Sus 19 puntos de producción, incluido el de Urdiain, pasó a engrosar el organigrama del gigante chileno.