Justicia
Responsabilizan al Gobierno de Navarra de un accidente con tres asnos en la Autovía de la Barranca
Dos sentencias exoneran a los ganaderos que habían dejado a los animales en la Sierra de Urbasa, ya que estaban pastando en terrenos del Gobierno


Publicado el 12/10/2026 a las 05:00
Un vehículo que circulaba de madrugada por la Autovía de la Barranca (A-10) se dispuso a realizar un adelantamiento a la altura de Bakaiku cuando, de repente, se topó con tres asnos en la calzada. Sí, tres asnos. Colisionó con dos de ellos y la conductora resultó herida leve. El coche sufrió desperfectos por un total de 11.500 euros. A la hora de reclamar, ¿de quién era la responsabilidad de la presencia de los animales en la autovía? Dos sentencias han absuelto a los dueños de los asnos, pues los animales estaban pastando en terrenos del Gobierno de Navarra en la Sierra de Urbasa y era el ente público quien tenía la obligación de vigilarlos. El pleito, además, analiza hasta los beneficios que obtiene el Ejecutivo foral por dejar a los ganaderos que lleven allí a su ganado para pastar.
La colisión ocurrió hace cinco años. Alrededor de las 5.25 horas del 10 de septiembre de 2021, la demandante conducía por la autovía y no pudo hacer nada para evitar la colisión con dos de los tres asnos que había en su carril. La conductora sufrió un latigazo cervical y demandó a los ganaderos propietarios de los animales por los daños en el vehículo. Les reprochaba tanto la falta de vigilancia como el no haber buscado otro lugar para pastar con mayor seguridad y control.
El Juzgado de Primera Instancia nº 5 de Pamplona rechazó la reclamación. Argumentaba que el Decreto Foral que regula el uso y gestiones de los pastos comunales de la Sierra de Urbasa, donde se habían dejado los asnos, establece que el Gobierno de Navarra se encargará de “la vigilancia del ganado, accidentes, muertes, incidentes sanitarios o de otro tipo y recepción de denuncias”. El informe del departamento de Desarrollo Rural también delegaba en el Gobierno foral y los propietarios de los terrenos colindantes la obligación de cercar los pastos comunales. “Dentro de los montes de Urbasa y Andía, el ganado pasta libremente, como viene siendo costumbre desde tiempo inmemorial”, decía el informe. De su vigilancia, añadía, se deben encargar el Guarderío de Medio Ambiente y una Técnico de la Sociedad Pública GAN-NIK contratada al efecto.
LOS BENEFICIOS PARA EL GOBIERNO FORAL
Basándose en estos dos documentos, la primera sentencia exoneró a los propietarios de los asnos de cualquier responsabilidad en el accidente, pues ellos habían “depositado su confianza en el Gobierno de Navarra” y era al ente público a quien correspondía “velar y vigilar que sus vallados estén en adecuadas condiciones para evitar que los animales puedan salir a la vía pública”.
La conductora y aseguradora recurrieron. Y fueron más allá en su argumentación, cuestionando que el Gobierno de Navarra pueda obtener algún tipo de beneficio por permitir que los ganaderos llevan a sus animales a pastar a Urbasa. “Los únicos beneficiados son estos ganaderos, porque se ahorran el coste del pasto que consumen sus animales”, apuntaban. La Sección Tercera de la Audiencia Provincial, encargada de analizar el recurso, no lo ve de la misma manera: “El Gobierno de Navarra sí que obtiene beneficios. No solo consigue mantener y preservar una tradición inmemorial, sino que también consigue el mantenimiento y abono de los pastos y la eliminación de maleza susceptible de favorecer y agravar los incendios, que pueden dañar el ecosistema”.
Por todo ello, al asumir el Gobierno de Navarra la custodia y vigilancia del ganado en Urbasa, “se convierte en poseedor y custodio de este ganado, y por tanto responsable de los daños causados por el mismo”, concluye la sentencia. Los magistrados también niegan cualquier responsabilidad en los ganaderos por no llevar a los asnos a otro lugar con más medios de control para los animales. Argumentan que el Ejecutivo foral tiene recursos para vigilar a los animales y que los recurrentes no han acreditado en qué otros sitios iban a estar mejor cuidados. “Los ganaderos no tienen por qué responder de la negligencia en que incurrió el Gobierno de Navarra por no vigilar debidamente a los animales que ocasionaron el accidente. Ellos no tenían ninguna obligación de supervisar o controlar la custodia y vigilancia ejercida por el Gobierno de Navarra sobre los animales que pastan en la Sierra de Urbasa”.
