Tres emprendedoras unen sus fuerzas para abrir un restaurante en un pueblo del norte de Navarra
Jennifer Alexandra, Francisca y Celia Caridad abren un restaurante en Lekunberri con cocina casera, menús diarios y opciones para todos los públicos, reforzando la oferta gastronómica local


Actualizado el 08/10/2025 a las 13:41
El Bar – Restaurante Izar Berri de Lekunberri ha iniciado su andadura en este 2025 de la mano de tres emprendedoras experimentadas en hostelería: Jennifer Alexandra, Francisca y Celia Caridad.
Situado en esta localidad del norte de Navarra, este nuevo espacio busca ofrecer una alternativa gastronómica accesible y variada, adaptada a distintos gustos y necesidades. Con una propuesta que prioriza la calidad y la cercanía, Izar Berri aspira a consolidarse como un punto de encuentro en la vida social del municipio.
El proyecto nace tras la unión de fuerzas y experiencia acumulada de estas tres profesionales, conocidas en el ámbito hostelero de la zona.
La carta del restaurante incluye desde menús diarios y de fin de semana hasta platos combinados, cazuelas, pintxos, hamburguesas, bocadillos y raciones, buscando responder a la demanda de residentes y visitantes.
El local abre de lunes a viernes de 7:00 a 23:00 y los fines de semana hasta la 01:00, con descanso los martes. "Queremos que toda persona que cruce la puerta se sienta bienvenida y encuentre algo a su gusto", destacan las propietarias.
ORIGEN Y DESARROLLO DEL PROYECTO
La puesta en marcha del Izar Berri se realizó a principios de este 2025, en una época en la que la hostelería rural de Navarra apuesta por modelos de gestión colaborativos y sostenibles. Aunque las emprendedoras reconocen que iniciar el negocio tenía cierto nivel de incertidumbre, cuentan que el proceso resultó más ágil y positivo de lo esperado. "Hemos recibido el apoyo de la comunidad desde el primer momento, algo que nos ha dado confianza y ánimo para afrontar esta nueva etapa", afirman.
El local, ubicado en una zona céntrica de Lekunberri, ha visto cómo desde la apertura se incrementaba el flujo de clientela, tanto jóvenes como antiguos conocidos del sector. "Al principio existían dudas sobre cómo respondería el pueblo a nuestra fórmula, pero la excelente acogida nos ha sorprendido muy gratamente. No hemos parado de trabajar y cada día llega más gente joven, además de antiguos clientes que regresan con entusiasmo", explican las socias.
OFERTA GASTRONÓMICA Y FILOSOFÍA DEL IZAR BERRI
La apuesta principal se basa en una cocina casera y en el trato cercano. El menú diario, disponible de lunes a viernes, destaca por productos frescos de temporada y recetas tradicionales adaptadas a intolerancias alimentarias y preferencias vegetarianas. Los fines de semana, la carta se amplía con propuestas más elaboradas y variedad en pintxos y raciones. "Mantener la calidad como prioridad nos parece fundamental en cada detalle", subrayan.
El local se ha adaptado también a nuevos horarios y demandas. La amplitud de su horario, desde las 7:00, permite atender a trabajadores y a quienes buscan desayunar fuera. Por la tarde y noche, el ambiente favorece encuentros sociales, meriendas y cenas informales. "Buscamos crear un espacio donde la gente se sienta cómoda, tanto en grupo como a nivel individual", recalcan desde Izar Berri.
Las tres propietarias tienen claro que el objetivo es crecer de forma sostenida sin perder la esencia del negocio. Así lo indican: "Aspiramos a mejorar día a día y formar parte de la rutina de la localidad". Plantean novedades en la carta y actividades puntuales, escuchando las sugerencias de la clientela.
Además, contemplan implicarse en iniciativas de dinamización social, colaborando con asociaciones del municipio y participando en eventos locales a lo largo de 2025.
La valoración general de los primeros meses es positiva, con énfasis en la importancia del respaldo de la comunidad. "La atención directa y la honestidad en la cocina han sido la base del recibimiento", apuntan las emprendedoras, que mencionan la llegada constante de grupos de amigos, familias y clientes habituales.
BUENA ACOGIDA
Según reconocen las promotoras, la acogida por parte de la población de Lekunberri en 2025 ha sido cálida y constante. Gran parte de la clientela pertenece a la generación más joven que busca espacios accesibles, junto a residentes habituales que valoran la tradición gastronómica del municipio. La cercanía en el trato y la frescura de la cocina han contribuido a consolidar el proyecto. Desde Izar Berri subrayan: "El mayor logro es sentirnos parte activa de la vida cotidiana del pueblo".
