Día del Pastor
'Bat' toma el relevo de su madre 'Ttiki' y gana el LVI campeonato de perros pastores de Navarra
Antonio Alustiza ha conquistado por vigesimosegunda vez el campeonato, pero por primera vez con esta perra, 'Bat', hija de la ganadora del año pasado
Publicado el 26/08/2024 a las 05:00
La obediencia y la inteligencia de ‘Bat’ dominaron el LVI campeonato de perros pastores de Navarra. La perra, hija de la ganadora de la edición anterior, ‘Ttiki’, pertenece a Antonio Alustiza, que lleva conquistando cada año este concurso hasta el de este domingo, que fue su vigesimosegunda victoria. El pastor denotó gran alegría al ver que los genes de la ya afianzada ‘Ttiki’, tanto en el campeonato navarro como en el internacional de Oñati, salieron a la luz y demostraron la raza de esta familia de perros.
“Tampoco quería presionar demasiado a la primera perra porque si no iba a morder, y eso no quería”, comentaba Alustiza sobre ‘Ttiki’. Sin embargo, a lo largo de las dos horas en el Artzai Eguna se vieron mordiscos de algunos perros a las ovejas, ya que alguna de ellas se revolvió contra los animales pastores y llegó a embestirlos. Estos momentos generaron risas y atención en los cientos de personas que se acercaron a observar el campeonato. La ganadora no consiguió revalidar el título e incluso no pasó la primera prueba: “Ha hecho lo que le he ordenado, pero el rebaño se ha quedado dando vueltas y es lo que hay”.
En la segunda prueba, en la que los perros debían pasar por diferentes banderines, y posteriormente llevar al rebaño a un pequeño cerco y sacarlo, los tres finalistas fueron muy rápidos y las diferencias fueron mínimas. Jesús Razkin, de Etxarri-Aranatz y Jorge Oteiza, de Oronoz-Mugaire, fueron los otros finalistas, que con sus indicaciones y el entrenamiento demostrado con sus perros llegaron a debatirle el título al dominador del torneo. Los rebaños se cambiaron en cada ronda de esta última prueba y las ovejas, toda de color blanco manchado menos una negra, se comportaron de forma distinta con cada perro, poniéndoselo difícil a los dueños.
ACERCAMIENTO A LO RURAL
Tanto en la sesión matutina como el campeonato vespertino las calles e inmediaciones de Uharte-Arakil estuvieron repletas de familias que observaron las costumbres rurales de la zona. “El entrenamiento es el día a día. Yo voy todos los días con las ovejas, antes sí que las entrenaba de forma más específica, pero desde hace años no, la obediencia es diaria”, declaraba Alustiza. Unas prácticas que siguen teniendo sus frutos y que fueron reconocidas notablemente por los aplausos del público.
El vecino de Areso, Agustiza, es un veterano en esto y la mano con sus animales se ha notado a durante los años, pese a que los inicios no fueron igual de victoriosos: “Llevo participando alrededor de 37 años, pero al principio no hacía nada. Una vez quedé segundo y empecé a meterle en serio”. Una trayectoria que continúa un año más con la heredera ‘Bat’, que en su segundo campeonato le dio la txapela y los honores a su dueño.

