Obras en la N-121-A
"El puerto de Belate va a ser un embudo"
Resignados y conscientes de la necesidad de acometer la obra, vecinos y transportistas se aferran en Baztan-Bidasoa a la seguridad como máxima para salvar el escollo natural en su enlace con Pamplona. Sus viajes se alargarán veinte minutos


Publicado el 20/08/2024 a las 05:00
La paciencia, que todo lo alcanza según reza la creencia popular, convertirá el puerto de Belate en una karrikadantza. La alcaldesa de Sunbilla, Amets Inda, utilizó este lunes el término alusivo a un baile popular en cadena para escenificar en la imaginación el ritmo ralentizado de la circulación por la carretera de montaña que aventura a poco que un camión aminore la marcha. Sea como fuere, más allá de la comparación, la premonición contenida en la expresión presupone de antemano la necesidad de programar con antelación los viajes. Dicho de otro modo, habrá que madrugar para coger el coche. “Sí o sí hay que ir a Pamplona -dice-. Ya sea por temas de Sanidad, Educación o para trabajar, lo que está claro es que habrá que pasar por el puerto”. Por las condiciones de la carretera y el tránsito, que prevé más elevado tras el paréntesis vacacional de la segunda quincena de agosto, teme que el puerto acabe convirtiéndose en un “un embudo”.
“El otro día me decía un transportista de Bera que hace dos viajes a Pamplona. Ahora tiene que pasar dos veces por el puerto y eso le supone perder una hora y cuarto al día”, ofrece el alcalde-jurado de Oronoz-Mugaire, Jorge Oteiza, como ejemplo de los trastoques del cambio de rutina obrado este lunes con el cierre de los túneles.


Paco Errandonea, teniente de alcalde de Sunbilla, pone palabra a una aceptación generalizada de la obra por algo que en un futuro redundará en un bien mayor. “La obra hay que hacerla. Eso está claro”. Eso sí, hasta entonces se une a las voces que llaman a la precaución antes que el lamento a los que deben salir cada día a la carretera. “El problema no es sólo conducir para ir a Pamplona, sino volver después de haber trabajado ocho horas”. El cansancio no es buen compañero de viaje.


Si en carretera debe prevalecer la seguridad, en un vial de puerto adquiere rango de máxima. Así lo entienden Andrés Kusiov, nacido en Polonia hace 49 años, y su compañero Víctor Pashov, búlgaro de 28. Este lunes se cruzaron a la altura de la ITV de Santesteban con sus camiones de TransAoiz. “En el puerto de Belate, igual hay que reducir la velocidad a 20 o 30 kilómetros por hora. Lo primero es la seguridad”, opinaba el segundo de ellos. La preocupación por evitar cualquier percance late en la población de los municipios que miran a la cara norte de Belate. “La gente está preocupada por la seguridad y también por el tiempo que ha de emplear entre ir y venir de Pamplona. Supone veinte minutos más”, calcula el alcalde-jurado de Oronoz-Mugaire.


Para reducir el riesgo, considera que se podría proporcionar una bonificación por los peajes a los transportistas para que se desplazasen por la A-15. Recurre a una práctica empleada hace seis años cuando se aplicó la alternancia de camiones por el puerto según la matrícula.
Te puede interesar

HÁBITOS DE CONDUCCIÓN
El turismo no parece que se resentirá en el destino Baztan-Bidasoa ya de por sí atractivo por el entorno natural en el que está asentado. “La gente agradece este clima y eso que hemos tenido un verano lluvioso. Aunque le cueste ahora veinte minutos más, la gente continuará viniendo los fines de semana”, pronostica Fermín Aizpuru Goñi, del bar-restaurante y hostal Urgain, en la antigua bifurcacion de la N-121-A y N-121-B, en Oronoz-Mugaire. “El problema” -señala como tal- vendrá dado por los cambios de hábito en la conducción. “La gente no está acostumbrada a conducir por carreteras de este tipo”, en referencia a la que se aferra al puerto de Belate. “De crío, cuando nevaba, solía ver colas de camiones esperando hasta que se abriese el puerto. Y no había ningún problema. Hoy todo el mundo está acostumbrado a conducir por carreteras anchas”.


Bajo su perspectiva, y por la duración de la obra -de cuatro a cinco años de duración- el cierre de los túneles “no será el primero. La verdad es que no tengo ni idea de estas cosas, pero viendo la obra me temo que no será el primer corte”.
