Ezpatadantza a 38 grados en Leitza
La localidad celebra el día grande de sus fiestas, con el baile que cada 11 de agosto reúne a cientos de personas en la plaza
Actualizado el 12/08/2024 a las 07:55
Once de agosto, 12 del mediodía, y un sol rotundo que dispara la temperatura en las gradas de piedra de la plaza de Leitza, mecida por el aleteo de una brisa tímida para mitigar algo los 38 grados de temperatura que rozaba el termómetro. Bastaron un puñado de abanicos, tragos de agua y la ilusión por volver a encontrarse con esos veinte minutos de emoción sin fisuras: la Ezpatadantza, ocho rostros, tantas horas de ensayos y cientos de ojos expectantes. Cuatro mujeres y cuatro hombres; 35 años el mayor; 18 el más joven. Eneko Barriola Zozaia era un bebé cuando Miguel Olano Zabaleta bailaba sus primeras Ezpatadantzas el día de San Tiburcio. Las nuevas generaciones se incorporan al baile que han visto antes siquiera de aprender a caminar. Este domingo era el día grande de las fiestas de Leitza y la Ezpatadantza, el acto que más personas congrega en la plaza.
Con Miguel y Eneko bailaron Manex Moreno Huarte, María Sagastibeltza Zabaleta, Andoni Amadoz Azpiroz, Eider Apezetxea Gogorza, Nahia Escudero Orbegozo y este domingo, dos debutantes, Nerea Aranberri Zubiri y Eneko Barriola Zozaia. Los txistularis locales pusieron la música. Los abanicos y las palmas acompasaron el baile de los dantzaris, que soportaron estoicos el calor. Están habituados a ensayar con sol, pero mucho más arropados por la niebla y el sirimiri.
Antes del baile el ayuntamiento sirvió un aperitivo en los porches la casa consistorial: queso, txistorra, vino y buenos tragos de agua. La corporación, presidida por el alcalde, Dabid Anaut (EH Bildu), reconoció la labor de la asociación Yala Palestina, entidad de ayuda al pueblo palestino.
La jornada festiva que algunos enlazaron con la víspera, había despertado con las dianas, y a las 9 se corrió el primer encierro, este año con ganadería debutante, la de Enrique Domínguez de Funes.
La eucaristía en la iglesia de San Miguel la presidió el párroco, Iñazio Azcoaga, concelebraron Valentín Aparicio y Santiago Garísoain. Voces de la coral Jeiki, dirigidas por Vinaixa Gartzia, cantaron la misa y los txistularis interpretaron el 'Agur Jaunak'. Acudieron los concejales de UPN, Silvestre Zubítur y Fermín Azpiroz.
Por la tarde, segunda suelta de vaquillas y después deporte rural, tradicional cita vespertina el día del patrón. Aizkolaris, txinga y harijasotzailes, con una mirada especial a Ane Zestau, vecina de Barañáin de 22 años, con familia en Leitza, que levantó piedra por primera vez en fiestas de la localidad. Con la caída de la noche estaba programado un Ingurutxo abierto al público, este sí, un baile con raíces en Leitza.
Y este martes por la tarde los dantzaris de Aurrera Dantza Taldea volverán a la plaza, esta vez en mayor número, en una exhibición que mostrará bailes de diferentes zonas, entre ellas el Ingurutxo local, interpretado con trajes antiguos.

