Protesta

Cortan la N-121-A por el peligro de 10.000 vehículos en Ventas de Arraitz

Vecinos de Ultzama se manifiestan durante 15 minutos en la travesía para pedir una variante, cuya ejecución esperan desde hace tres años

Vecinos de Ultzama, durante el corte de la N-121-A
AmpliarAmpliar
Vecinos de Ultzama, durante el corte de la N-121-A
Vecinos de Ultzama, durante el corte de la N-121-A

CerrarCerrar

Natxo Gutiérrez

Actualizado el 16/12/2023 a las 08:42

Una treintena de vecinos de Ultzama cortaron este viernes por la tarde la N-121-A con una manifestación por la travesía de Ventas de Arraitz. La protesta, de quince minutos de duración, generó retenciones en ambos sentidos de la circulación.

Los vecinos expresaron su “hartazgo” por el denso registro de tráfico que soportan junto a sus viviendas y el peligro que tal circunstancia acarrea para sus vidas. El aforo de la N-121-A arroja un promedio diario de 10.000 vehículos, de los que 2.800 son camiones. La muestra de su malestar se produjo a las dos semanas de que un tranportista perdiese el control de su vehículo y acabase saliéndose de la calzada. Como consecuencia del impacto, la anchura de la vial se redujo. La estrechez de paso motivó que el remolque de un segundo trailer golpease contra el balcón de una de las viviendas de un barrio en el que viven unas 60 personas. “Queremos que se haga lo antes posible la variante. Estamos muy hartos y tenemos mucho miedo”, apunta José Mari Ibarra Etxenike, que ayer recorrió trescientos metros de la travesía de Ventas de Arraitz detrás de una pancarta en la que se leía el lema de ‘Variante ya. Saihesbidea Orain.Ventas Arraitz´ko’. “Desde hace tres años estamos pendientes de la variante y no se ha hecho nada”, lamentó, a su vez, Ion Iraola Mendiburu. “Aquí no hay quien viva. Pedimos una solución ya”, apreció Miren Larrainzar Ezkurra.

La variante de Ventas de Arraitz está proyectada junto a las contempladas en Olave y Burutáin en la principal ruta de comunicación entre Pamplona y la frontera. Están concebidas como complemento a la transformación de la N-121-A como una vía 2+1.

La protesta de este viernes por la tarde, celebrada en presencia de efectivos de la Guardia Civil que cortaron ambos extremos de la travesía como medida de seguridad, contó con el respaldo del Ayuntamiento de Ultzama y del concejo de Arraitz.

DESVÍO POR LA A-15

El vecindario se pregunta por los motivos que impiden “desplazar el tráfico de camiones por la A-15, como se hizo cuando se llevaron a cabo obras en los túneles de Belate. Entonces estuvimos en paz”.

El desvío se llevó a cabo de forma alterna por semanas, según fuese la matrícula par o impar de los vehículos pesados que transitaban por la N-121-A.

“Nos van a reventar el barrio”

“Nos van a reventar el barrio”, advertía Ion Iraola Mendiburu como premonición de los efectos de las obras de desdoblamiento de los túneles de Belate. Cuando se construyeron las primeras galerías a finales de los años 90, “las casas sufrieron”. En esta ocasión, la inquietud instalada en Ventas de Arraitz se acentúa por la cantidad de tierra, proveniente de las extracciones, que será depositada en vertederos. Están proyectados a ambos lados de la carretera, en la parte posterior de las hileras de viviendas. “Ya se han expropiados los terrenos para que se traigan aquí las tierras”, indicó Miren Larrainzar Ezkurra antes de desplegar la pancarta con la que los vecinos se manifestaron ayer por la tarde. El inicio del desdoblamiento de los túneles de Belate está pendiente de un trámite burocrático.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora