Solidaridad
Otro triunfo de la 'Operación Patata'
La peña Alegría de Iruña recolectó este domingo mil kilos de patatas, 500 de calabazas y 430 euros entre los pueblos de Sakana para donarlo a los ancianos de la residencia de las Hermanitas de los Pobres
Publicado el 06/11/2023 a las 05:00
Hace 61 años, la peña Alegría de Iruña se unió a la ‘Operación Patata’, una incitativa impulsada por las Hermanitas de los Pobres para recolectar este cultivo por toda Navarra. “Llegó a haber 4 rutas por Salazar, Roncal, las Améscoas, el valle de Arce y Erro, la Ribera y Sakana. Solo queda la última porque las cosas han cambiado, la gente ya no cultivaba”, explicó Julen Zelaia, el miembro más veterano de la iniciativa. “Llevo desde el año 81 ayudando en esta recogida. Cuando me hice socio, vine y ya han pasado 42 años. Para la peña, la ‘Operación Patata’ es un estandarte, es la raíz de la asociación”, añadió.
La ya tradicional ruta recorre los pueblos de Sakana recogiendo los productos que los lugareños quieren donar. “Ha ido bastante mejor que el año pasado. Hemos recogido unos mil kilos de patatas, unos 500 kilos de calabazas, además de nueces, manzanas, puerros, acelgas y cebollas”, expresó Fernando Setoáin, miembro de la peña que recogió el testigo de su padre, el primero en llevar la iniciativa a la Alegría de Iruña. “Hay quien no tiene tierras, pero también quiere colaborar, así que hemos recaudado 430 euros. Cada uno ayuda con lo que puede”, aseguró.
Siete voluntarios emprendieron este domingo el viaje a través de los diferentes pueblos del valle: “Esta vez pusimos una semana antes varios carteles en los pueblos para recordar la fecha, pero, al ser tradición, mucha gente ya está preparada”. Los jubilados de Uharte Arakil llevan años concienciados con la ‘Operación Patata’ y se han convertido en un miembro más del equipo. “El club de jubilados hace la recogida y nos ayuda. Estamos súper agradecidos, ellos mismos se encargan de todo, nosotros llegamos y nos lo llevamos”, reconoció Setoáin.
A las 15 horas, el camión entró repleto a la residencia de las Hermanitas de los Pobres en Buztintxuri. “Estamos muy agradecidas por la generosidad de los navarros, estoy encantada con la gente, son muy buenos”, señaló Sor Rosa Chantal de María, responsable de la congregación desde hace dos años. “Aunque haya mucha cantidad, no nos dura mucho porque la patata les encanta. La calabaza también nos viene muy bien para hacer crema o cocinarla al horno”, comentó al ver las barcas llenas de verdura fresca. La madre superiora reconoció la importancia de estas iniciativas, sobre todo cercanas a la época de Navidad: “Las donaciones nos ayudan mucho. Es una iniciativa ya muy arraigada en Pamplona”.
Sor Isabel, monja de las Hermanitas de los Pobres recalcó la necesidad de hacer este tipo de obras: “Quiero agradecer enormemente a todos los que colaboran. Sin ellos no podríamos hacer nada. Nos ayuda mucho, porque sino tendríamos que comprar toda esta comida nosotros. Queremos dar gracias por hacer felices a los ancianos, al final todos trabajamos para el mismo fin”. Todas las hermanas se mostraron muy satisfechas con la recogida de esta edición: “Este producto está muy bien porque se consume cada día y los donativos económicos también nos ayudan mucho. En una casa en la que vivimos tantos, 70 ancianos, somos felices con todo lo que nos dan. La obra no la hacemos nosotras solas, sino la gente que comparte con nosotros. Aunque sea un saco de patatas, eso vale más que cualquier cosa”.
La ‘Operación Patata’ alcanzó este domingo cifras superiores a las de años anteriores, consolidándose una vez más como una obra solidaria entre navarros. “Lo importante es que hay un donante y un receptor. Los donantes son los habitantes de Sakana y el receptor los ancianos de la residencia. Nosotros, la Peña Alegría, somos el conector entre el que quiere dar y el que necesita recibir”, concluyó Zelaia.

