Solidaridad

Ocho subidas a Aralar en doce horas

Kepa Gordo Barbado logró su propósito en el reto solidario en favor de afectados por distrofia muscular

Kepa Gordo, en un momento del reto solidario.
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Kepa Gordo, en un momento del reto solidario.
Kepa Gordo, en un momento del reto solidario.

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Pilar Fernández Larrea

Publicado el 20/03/2022 a las 06:00

Cuatro minutos le sobraron a Kepa Gordo Barbado en el cronómetro de doce horas que había calculado en su reto solidario este sábado, en Aralar. Este vecino de Arbizu, 54 años, subió y bajó ocho veces desde Uharte Arakil hasta San Miguel, 60 kilómetros en total, con 6.000 metros de desnivel acumulado.

El objetivo del corredor de montaña era recaudar fondos para la Fundación Noelia y visibilizar una enfermedad congénita: la distrofia muscular por décifit de colágeno, y ayudar en alguna medida a los enfermos y a sus familias. Fue precisamente en el santuario de Aralar donde Kepa Gordo se topó de bruces con una dolencia que desconocía. Vio allí a un niño que tenía dificultades tras bajar de su bicicleta. Se interesó por él y supo su historia. Era un chaval de 11 años, Jon Zazpe Irigaray, con vínculo materno en el valle de Arakil.

La recaudación económica viene de una entidad bancaria y de una empresa constructora. Ambas aseguraron una cantidad en caso de que el reto saliera adelante en el tiempo establecido, como sucedió. También vendieron dorsales con precio voluntario y boletos con distintos sorteos.

Kepa preparó la prueba y encontró apoyo en familia y amigos. Con todo dispuesto, ayer a las seis de la mañana, con la meteorología de buena cara, partió camino de Aralar, desde la cantera de Uharte. Le acompañaron en todo momento Alatz Agirre y Ander Zurruzaga. Ambos son vecinos de Etxarri Aranatz y el primero ha sido su preparador. Muchas personas siguieron de cerca la aventura solidaria que finalizó a las 17.56 horas en la plaza de Uharte Arakil. Poco después, el propio Kepa describía con emoción ese momento. “Ha sido algo increíble, muy bonito, y varios niños han hecho pasillo y estaba todo lleno de gente, así lo he sentido yo”, describía y subrayaba su alegría. “Estoy muy contento, la verdad es que lo he dado todo, me he visto con fuerza y ha salido bien”, reparaba en el recuerdo a su padre, fallecido, y precisamente por eso eligió el 19 de marzo para la prueba. “También ha sido por él”, apuntaba. Muy cerca estuvo Mayra Palop. Ella la bailó un aurresku en el homenaje tras acabar la prueba, la misma persona que organiza el maratón solidario de zumba en Arbizu, este año previsto para el 28 de mayo, con el que también colabora Kepa, que trabaja en Irurtzun, en el servicio de Conservación de Carreteras del Gobierno de Navarra.

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