Carnaval 2022

El Carnaval en Navarra recupera su cresta

Medio millar de menores blanden, a ciegas y por grupos, espadas de madera en el Juego del Gallo del ‘Orakunde’ de Elizondo. El Jueves Gordo del Carnaval descubre sonrisas bajo pañuelos en la recuperación de la fiesta tras su suspensión de 2021

El joven Eñaut Oteiza Larre alcanza al gallo con su espada de madera en el turno que por su edad escolar le tocó en suerte este jueves por la tarde en Elizondo
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El joven Eñaut Oteiza Larre alcanza al gallo con su espada de madera en el turno que por su edad escolar le tocó en suerte este jueves por la tarde en Elizondo
El joven Eñaut Oteiza Larre alcanza al gallo con su espada de madera en el turno que por su edad escolar le tocó en suerte este jueves por la tarde en Elizondo

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Natxo Gutiérrez

Publicado el 25/02/2022 a las 06:00

Una espada de madera con lazos y botones de batas escolares reposaba en las manos de María Eugenia Mallora Istilart como un trofeo de paz y recuerdos de niñez. Cuando era pequeña acudía con ella al centro de Elizondo desde el barrio de Beartzun para participar en una fiesta de guardar en la memoria de pequeños y mayores. No había impedimento, ni siquiera en el desplazamiento por un camino helado o con nieve, que frenase el ímpetu de una prole de 15 niños por llegar a tiempo al Orakunde. Ese día, rotulado en rojo en el calendario de tradiciones de Elizondo, “hasta el profesor más serio, sonreía”.

Nunca fue la primera en la suerte de tocar al gallo, colocado en un rincón ante el avance a ciegas de un contingente menudo y entusiasta al que no le quedaba otra que dejarse guiar por las indicaciones orales del público.

María Eugenia pudo colmar sus expectativas infantiles en edad adulta cuando la participación quedó abierta a padres de alumnos. Entonces sí, con la maña que concede la experiencia en tantos avatares de la vida, logró su propósito. Recibió un ejemplar vivo como premio y como “tenía caserío” cuidó de él en el tiempo en que cantaba y alegraba cada amanecer a sus padres.

Este jueves celebró el Jueves Gordo como acompañante de su hija, Irati Mayora - “¡el primer apellido el de la madre!- y la espada de madera que portó en su infancia con la misma ilusión que ha dejado en herencia a sus tres hijos en un día especial.

Tras un año de suspensión por la cautela de la pandemia, el Orakunde, también llamado Egun Ttun Ttun, recorrió los distintos lugares que componen la universidad del valle de Baztan, tal como reza su identidad nobilaria que enfatiza el grado de unidad de sus quince pueblos.

A primeras horas de la tarde, una algabaría, que bien pudiera hallar similitud en un gallinero de voces, llenó el frontón Francisco Joaquín Iriarte. Supuso una de las últimas citas del “día del niño”, según lo definió el alcalde-jurado, Aitor Bazterrika, por destacar el protagonismo de la población infantil en el legado transmitido entre generaciones de una fiesta cuidada con mimo.

De mañana, y por “grupos burbujas” además de mascarillas, los menores participaron en actividades recreativas para luego compartir menú en cuatro establecimientos hosteleros de la localidad. El ingrediente de la gastronomía, omnipresente en celebraciones populares de enjundia y sabor fraternal, se completó con una merienda.

Hubo satisfacción de pequeños y mayores por devolver a la calle el condimento de la alegría que va asociado a la fiesta. En él contribuyeron desde el alcalde-jurado y sus kargodunes hasta Juan Ángel Urrutia Hualde, de casa Akullegi, que aportó los dos gallos que Hasier Azurmendi, como miembro de la organización, alternó en cada turno. Como sucediera en la edición anterior, antes que la pandemia alterase programaciones festivas, no hubo entrega de ejemplares como premio. A cambio, los primeros en ser tocados por la fortuna recibieron un detalle con el símbolo del rey del corral siluetado que este jueves adornó también los pañuelos anudados. Eñaut Oteiza Larre, de 11 años, fue agraciado con uno de los presentes, tras dejarse guiar -según dijo- por consejos y avisos, como los que emite el gallo cuando canta.

Hasier Azurmendi sostiene al gallo
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Hasier Azurmendi sostiene al galloEduardo Buxens
Hasier Azurmendi sostiene al gallo

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