Tasas
200 vecinos piden un informe del coste real del agua en Lekunberri
Un estudio realizado por particulares señala que es el más caro del entorno, y el equipo de gobierno municipal niega este extremo


Actualizado el 10/02/2022 a las 11:47
Un total de 229 firmas acompañan un escrito elevado en septiembre al Ayuntamiento de Lekunberri para que realizase un estudio sobre los costes e ingresos procurados por la tasas de abastecimiento y saneamiento. La solicitud de entonces pretendía que tuviese un efecto en la fijación del cuadro tarifario para el ejercicio en curso. Su tramitación se fundamentó en una comparación realizada por dos particulares a partir de la aparición en el Boletín Oficial de Navarra de las cuotas establecidas en municipios del entorno, como Leitza, o valles próximos, caso de Sakana. Junto con el análisis, el Ayuntamiento recibió a finales de 2021 una reclamación para aminorar las tasas.
Las diferencias en el capítulo de saneamiento son del 151,69% con respecto a Mugiro; 129,69% (Iribas); 86,45% (Alli); 166,65% (Arruitz) y 178,62% (Etxarri), todos ellos encuadrados en el Consorcio Ercilla de gestión del agua junto a Lekunberri. Si se atiene al precio señalado en Leitza, Imotz o Sakana, los márgenes son del 88,17, 85,5 y 47,27%, respectivamente, siempre según el estudio realizado por los contribuyentes.
Las gestiones realizadas con el respaldo de los 229 firmantes no dieron el resultado esperado, como precisan los promotores de la campaña a favor de un informe minucioso del coste del agua.
La opinión expresada por el gobierno municipal, de Lekunberriko Taldea, difiere. “Los precios del agua en Lekunberri están en la línea con los del mercado más próximo que nos rodea y muy por debajo de los precios medios estatales y europeos”. “Los precios del agua en Lekunberri están en la franja baja de los precios europeos”, señala la Ejecutiva local, quien asegura que “se sitúan en la media de Navarra”.
EL INFORME DE COMPTOS
La reivindicación realizada con el apoyo de un sector del vecindario se ajusta al contenido de una de las recomendaciones que la Cámara de Comptos realizó al Ayuntamiento en su auditoría sobre el Servicio de abastecimiento y saneamiento del agua del Ayuntamiento de Lekunberri.
En su segundo punto de los consejos realizados, el órgano fiscalizador señaló literamente la conveniencia de “realizar el estudio de costes que justifique la fijación de las tasas de abastecimiento y saneamiento del agua aprobadas”. Los demandantes particulares que se dirigieron en septiembre al consistorio, con el aval de las 229 firmas, coinciden en tal necesidad.
El consistorio se ofrece para realizar un estudio pionero
El alcalde de Lekunberri, Gorka Azpiroz (Lekunberriko Taldea), asegura que el Ayuntamiento ha solicitado a la dirección de Administración Local y a la sociedad pública Nilsa la elaboración del estudio sobre el coste real del agua. “No es sencillo -afirma- porque intervienen diferentes variables. La propia sociedad pública de Nilsa -agrega- sostiene tal apreciación para calcular el valor del absatecimiento y saneamiento integral del agua. Para obtener un cálculo preciso Nilsa, observa el alcalde, tendrían que sopesar también “las infraestructuras de los próximos años”. Lekunberri -agrega- “no sólo es el pueblo sino también el polígono”.
Con todo, el primer edil dice que “Lekunberri se ha ofrecido para realizar un estudio pionero en Navarra”, que tenga en cuenta los diversos factores que intervienen en la estimación del recibo del agua.
Del mismo modo se remite a un documento que en su día fue elaborado con el objetivo de explicar al vecindario la composición del recibod del agua.
“Sobre el total del precio -se decía en el texto difundido- el Ayuntamiento sólo fija y se queda el 57% de lo recaudado, siendo el restante 43% tributo foral y estatal”.
El Ayuntamiento cargó el 2% anual a la tasa en 2013 para pagar a proveedores
El Ayuntamiento de Lekunberri acordó en pleno el 2 de mayo de 2013 incrementar a partir del año siguiente y por espacio de una década “la contribución urbana y las tasas de agua y saneamiento en un 2% anual”. El acuerdo se enmarcó en un plan de ajuste monetario “para garantizar la estabilidad prespuestaria, límites de deuda y los plazos de pago a proveedores”. El período determinado era “coincidente con el de amortización de la operación de endeudamiento” que se prevía concertar entonces.
El compromiso adquirido a diez años vista fue adoptado con el voto a favor de los 9 concejales de Lekunberriko Taldea, con el hoy vicepresidente segundo del Gobierno foral en la alcaldía, José Mari Aierdi; y 2 en contra de Bildu.
Los cálculos realizados con el incremento del 2% suponía una previsión de ingresos de 20.015 euros en 2014 por los 15.477,44 de los años siguientes hasta 2023. La suma pretendía asegurar una partida de 224.748,77 euros.
El plan de ajuste, ideado para contener el desequilibrio de las cuentas en ese momento, incluyó la adopción de otras medidas, entre ellas, “la reducción de 5.000 euros en la aportación a las cuevas de Astitz a partir de 2014”, posterior a los 11.000 retirados en el presupuesto de 2013 en el mismo concepto para el mismo fin. La nómina de contención comprendió la formalización de un convenio con Tracasa para la puesta en marcha de un plan de revisión de diferentes tasas e impuestos, entre otros propósitos.
AL AMPARO DE LA LEY
Sobre el aumento anual de las tasas de contribución urbana y de abastecimiento y saneamiento, el consistorio registró el año pasado una circular de dos vecinos disconformes con el procedimiento llevado a cabo. En su opinión se amparan en el contenido de una ley foral de 1995 que niega la posibilidad -como dicen- de “imputar movimientos económicos distintos a los concernientes derivados directamente del agua, incluyendo en estos movimientos económicos ajenos el pago de deuda”. Con esta observación pusieron en cuestión la fórmula de cobro arbitrada en 2013 sobre el incremento del 2% de la contribución urbana y las tasas de abastecimiento y saneamiento. La creencia de quienes en Lekunberri reclaman un informe del precio del coste del servicio es que los recibos acusan los efectos de la medida de contención ideada para encarar la situación económica de las arcas municipales de ese momento.
