Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Jornadas

El hongo, punto en común en Ultzama

En la recuperada edición del Día del Hongo, prevista para 2020 pero aplazada hasta ayer, se expusieron tanto setas recolectadas en el valle de Ultzama como artesanía y productos gastronómicos típicos de la zona

Javier Gómez, uno de los gestores del Parque Micológico de Ultzama, muestra algunos hongos de la feria
Javier Gómez, uno de los gestores del Parque Micológico de Ultzama, muestra algunos hongos de la feriaEDUARDO BUXENS
  • Carmen Vacas
Publicado el 18/10/2021 a las 06:00
En el valle de Ultzama hay muchos artesanos y profesionales con tareas tradicionales, aparte de la recogida del hongo tan típica en la zona. Es este el ambiente que se respiraba el domingo en el Día del Hongo. Era su décima edición, tras un año de parón por la situación sanitaria, y se desarrolló en el colegio público de Larraintzar.
Todos los comerciantes tenían alguna relación con el hongo. Por ejemplo, había un puesto de venta de artesanía en madera en el que habían tallado pequeñas setas a modo de llavero. Otro ejemplo de la labor de la madera en la feria era la tienda Paskasi. El dueño no quiso facilitar su nombre, ya que su trabajo no es oficialmente reconocido por estar jubilado. Tiene 66 años y aprendió el oficio hace 40, con su maestro Pasiko Larretxea, artesano del kaiku, carpintero y restaurador.
Durante su vida laboral se dedicó a la cadena de producción de Danone, pero no encontraba satisfacción en algo tan repetitivo, así que decidió volver a uno de los oficios en los que la repetición es completamente imposible: la artesanía en madera. Cada artículo que fabrica es distinto al anterior ya que, al estar elaborado con las manos, cada vez tiene un toque especial. El propietario de Paskasi se propone, con su trabajo, “recuperar las piezas que han sido de uso popular y que ahora están casi olvidadas”. Por ejemplo, ayer tenía en su puesto recipientes para hacer cuajada, cascanueces, una funda de madera para la piedra de afilar la guadaña e incluso un salero tradicional del que tuvo que copiar las proporciones de otro que estaba en un museo en San Sebastián.
Pero él no era el único que ofrecía productos hechos a mano en el X Día del Hongo. Aitziber Galilea, de 40 años, se encontraba en una esquina de la feria de Larraintzar y tenía un puesto de macramé llamado Arteaitzi. Aprendió por su cuenta con “vídeos de YouTube hace tres años”, cuando se encontraba de baja en su casa sin saber muy bien qué hacer. Su relación con el hongo eran algunas setas de macramé que vende y unas horquillas con la misma temática. Su trabajo va al detalle, ya que cada nudo visible, en realidad conlleva dos. Ella define su labor como un “hacer y deshacer” constante, porque es fácil equivocarse y difícil darse cuenta hasta pasado bastante tiempo.
Normalmente trabaja en un centro de día, pero en sus ratos libres se dedica a hacer nudo tras nudo hasta conseguir una composición que resulta ser un colgante, por ejemplo. El coronavirus, dijo, afectó mucho al negocio porque se cancelaron muchas ferias y puestos, y el aforo era reducido, así que ayer con las nuevas medidas estaba de enhorabuena.
Algo típico de Ultzama y que no podía faltar en esta feria era un puesto de cuajada. La empresa se llama Postres Tradicionales de Ultzama, y Oihana Galain, parte de la familia fundadora, contó la variedad de productos con la que contaban. Antiguamente, la cuajada se obtenía de leche de oveja que se recogía en un recipiente de madera llamado kaiku y se hervía mediante el uso de piedras incandescentes. Es esto lo que le da el sabor a quemado, una de las opciones de cuajada que ofertaban ayer. También contaban con un tipo sin ese regusto, de chocolate, de café, helados y quesos. Ayer, como algo especial, estaban elaborando en el puesto croquetas de hongo rebozadas con la leche de oveja que trabajan, de forma que el público pudiera degustarlas. Galain contaba, con la colaboración de su madre, que la empresa familiar comenzó en 1997 (aunque a partir de 1998 no comenzó la venta de sus productos como tal) y ahora se dedican exclusivamente a ella.
Objetivo y programa de la feria
En medio del recinto estaba instalada una mesa llena de setas, todas ellas recolectadas en Ultzama y con distintos grados de comestibilidad. Javier Gómez, de 52 años y uno de los gestores del Parque Micológico de Ultzama, afirmó que la feria se inició en 2011 debido a una iniciativa del mismo parque y del ayuntamiento, y ahora cuenta con la Caja Rural como patrocinador.
La intención del Día del Hongo siempre ha sido “cultural, para divulgar el conocimiento de las setas” de la zona, y tras un año d pausa, querían recuperar esta tradición. Lo que se suele hacer es traer a la feria las actividades que normalmente se realizan en el parque micológico y ofrecer la “compra de setas en fresco” y degustaciones. La Asociación de Desarrollo Turístico fue la organizadora del evento junto con el parque, y los socios regalaron este año distintos productos para un sorteo.
Otras actividades que se realizaron durante la jornada fueron danzas tradicionales a cargo del grupo Ortzadar y la exhibición de deporte rural por parte de los hermanos Cañamares, como el corte de madera en altu
volver arriba

Activar Notificaciones