Feria de Artesanía
Mascarillas de fantasía en Latasa
400 personas se acercaron a la primera Feria de Artesanía de Navarra que tuvo lugar en Latasa, en un recinto donde el gel hidroalcohólico, la mascarilla y los guantes destacaban entre los productos artesanales


Actualizado el 06/07/2020 a las 06:00
El desfile constante de mascarillas por el perímetro de la Feria de Artesanía de Latasa añadía a este elemento de protección colorido y fantasía. Y, es que, este municipio celebra la primera feria de estas características tras elconfinamiento. Una idea, que tal y como señala el alcalde, Alfredo Alzueta, surgió “a raíz de no poder celebrarse el Día del Valle, ni la Feria de Plazaola, así como de la necesidad de ayudar y dar a conocer los productos locales”.
Una hilera colgante de mascarillas con flores, erizos, moscas o tulipanes pintados a todo color es la que acapara todas las miradas. Se trata del puesto de Ana, quien quiere que “los niños vean que las mascarillas también son divertidas y se puede jugar con ellas”. Algo que Eider e Itxaso, dos hermanas de 7 y 9 años saben muy bien, ya que esta será su “mascarilla favorita” a partir de ahora.
“Primero hacemos una estrella, una bola de arcilla y por último un círculo con puntitos”, es el método infalible de Ainhoa para conseguir unos Eguzkilores perfectos. Y es que, según cuenta esta ceramista, ligada a las historias de las brujas, la mitología navarra esconde estas pequeñas flores que “se ponían en las puertas de las casas para atraer la buena suerte y alejar a los malos espíritus”.
Una tradición también en el territorio es la talla de madera. Un negocio de otra época que ha quedado de forma residual entre los lugareños. Se remonta a “cuando se trabajaba de la noche a la mañana por un plato de alubias”, comenta el dueño del puesto. Tampoco podían faltar en la feria los tradicionales puestos de productos autóctonos como los de queso Idiazábal, mermeladas, jabones, talos o embutidos. Así como una exhibición de aizkolaris que ambientaba el entorno.
Sin embargo, destaca el moderno puesto de Meghan Samp. Una californiana que llegó a Oskotz tras enamorarse de un donostiarra . Currly Creek Ranch “es un proyecto innovador que además de incluir una casa 100% sostenible, cuenta con una huerta de tres hectáreas”, donde cultivan todo tipo de verduras ecológicas y exóticas: colchicinas o kohlrabi.
Un gran éxito
400 personas se acercaron a la Feria de Latasa. Entre ellas estaban Leire, Maite y Lara , tres amigas que querían“a apoyar el comercio local y salir un poco de Pamplona”. Una visión que comparten con otros visitantes, como la familia de David Ibáñez quien comenta que “hay que gastar, comer y apoyar el producto de la zona” o un ciclista de Lekunberri que al ver el buen ambiente “he parado a apoyar esto: una caña y a casa”.

