Carnaval 2020 Navarra
Carnaval a golpe de vara en Unanu
Doce jóvenes, armados con varas de avellano y ocultos con máscaras, fueron persiguiendo a vecinos y visitantes de Unanu. Las carreras delante de mamuxarros y muttus reeditaron la tradicional celebración en la localidad


Actualizado el 24/02/2020 a las 06:00
Un año más, con la llegada del carnaval, los mamuxarros y los muttus volvieron a adueñarse de las calles de Unanu.
Portando largas varas de avellano de casi tres metros y ocultos tras unas máscaras de hierro centenarias, doce jóvenes de la localidad de la Barranca fueron persiguiendo a todo aquel que se cruzaba en su camino. Jóvenes, mayores e incluso algunos visitantes, como fotógrafos y periodistas, no pudieron escapar de los palos. Más de un valiente tuvo que correr e incluso saltar para librarse de que la vara terminará golpeando en sus pies y piernas.
Ni las casas fueron un lugar seguro. Y es que los doce jóvenes que encarnaron a los mamuxarros y los muttus se las ingeniaron para buscar alguna puerta y ventana abierta por la que colarse para interrumpir la tranquilidad de los salvaguardados.
Los mamuxarros ('mamuxarroak' en euskera, viejos fantasmas) vestían camisa y pantalón ceñido blancos. Adornaban su atuendo unas fajas rojas o negras en la cintura, cruzando el pecho un cinturón de cuero negro con cascabeles que avisaba de su presencia. Para mantener el anonimato, los mamuxarros se cubrían la cabeza con un pañuelo, una máscara de hierro y un sombrero repleto de cintas de colores. Los muttus, en su caso, iban ataviados de mujer, con colores vivos y sin cascabeles para no ser oídos. Eran los encargados de sorprender a las 'víctimas' y de avisar a los mamuxarros de por dónde huía el resto de la gente. El tradicional ritual de Unanu, relacionado con la purificación y la fertilidad, dice que, para ser liberada, la persona retenida debe rezar, arrodillarse y besar la vara y la rodilla de los enigmáticos personajes de la localidad.
Tras varias carreras a las faldas del monte Beriáin y tras caer el sol, los jóvenes enmascarados dejaron sus varas para reponer fuerzas con queso, chistorra, pan y vino. Así acabaron de festejar el carnaval.

