Hostelería
Remigio, una posada del siglo XIX en Tudela cuyo futuro se decidió a cara o cruz
Este hotel-restaurante, actualmente regentado por la familia Salcedo-Irala, tiene su origen en 1839, cuando abrió como Posada Pelairea


Publicado el 22/05/2026 a las 05:00
Entrar al hotel-restaurante Remigio es como viajar a la Tudela de mediados del siglo XIX. Los visitantes pueden apreciar la esencia de lo antiguo en cada uno de sus rincones, pero siempre con la calidad y profesionalidad en el servicio que precisan los clientes del siglo XXI y que ofrece, sin reservas, la familia Salcedo-Irala, actual propietaria del negocio.
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Un negocio que tiene su origen en 1839, cuando Tudela se encontraba en plena época de modernización. Al calor de este ambiente bullicioso de la ciudad, Julián Pelairea y su esposa Martina Zunzarren compraron un inmueble ubicado en la esquina que une la actual calle Gaztambide-Carrera y la plaza de los Fueros.
Allí establecieron su Posada Pelairea para atender, principalmente, a esos viajeros que tenían a Tudela marcada como punto de parada en sus rutas.
El negocio fue pasando de padres a hijos, adoptó el nombre de Fonda Europa, y llegó a 1905 con un nuevo dueño: Remigio González, quien dio al local el nombre que ha perdurado hasta hoy.
LOS NUEVOS TIEMPOS
Otro de los hitos en la historia de este emblema de la hostelería en Tudela tuvo lugar en 1963, cuando los primos Luis Salcedo Jiménez y Serafín Salcedo Berrueta, quienes regentaban el restaurante El Choko de la plaza de los Fueros, se hicieron con la gestión del hostal-restaurante Remigio.
Solo tres años después, en 1966, Luis Salcedo murió. Y entonces la suerte entró en escena.
La viuda de Luis, Tomasa Zabalza Jiménez, y Serafín acordaron dividir el negocio. Uno se quedaría con El Choko y el otro con el Remigio..., y una moneda al aire decidiría el destino de cada establecimiento. El cara o cruz decidió que Tomasa se quedara con el Remigio y esta, en los años 90, compró todo el inmueble.
Poco a poco, al negocio se fueron incorporando distintos miembros de la familia como sus hijos Rosario y Luis Salcedo Zabalza, y la mujer de este, Ana Carmen Irala Barbería.
Actualmente, al frente del Remigio está este matrimonio y sus hijos Luis -47 años- y Juan -45-, chef y sumiller, respectivamente.
En 2021, el establecimiento se remodeló y amplió convirtiendo el hostal en un moderno hotel con 43 habitaciones; reformando el restaurante principal, con capacidad para 80 comensales; y abriendo un espacio gastronómico para 14 plazas bautizado con el nombre de El Choko de Remigio en recuerdo a aquel establecimiento ya desaparecido.
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“Cuando hicimos estas obras, teníamos muy claro que debíamos conservar todos esos signos de identidad que sirven para mantener la esencia histórica de este lugar”, afirma el chef Luis Salcedo Irala, quien ríe cómplice cuando imagina el futuro del Remigio con una nueva generación de su familia al frente del mismo.
Ahora, bajo el brillo de las tres estrellas de su hotel y del Sol Repsol conseguido por su cocina, el Remigio resplandece con luz propia en el centro de Tudela, y sigue escribiendo capítulos de una historia extraordinaria.
La visita de Gustavo Adolfo Bécquer
Entre los ilustres clientes que han pasado por el hotel-restaurante Remigio destaca el poeta Gustavo Adolfo Bécquer. El sevillano arribó a Tudela camino del Monasterio de Veruela (Zaragoza). Mientras esperaba a la diligencia que debía llevarle a su destino, Bécquer visitó la fonda. Una visita que Bécquer inmortalizaría después en sus ‘Cartas desde mi celda’ (1864) en la que citó su paso por la fonda y por una Tudela a la que definió como “un pueblo grande con ínfulas de ciudad”.
