Bares
Una vida dedicada a la hostelería..., desde Zamora hasta Tudela
Domingo Álvarez Pérez regenta, junto a su mujer María Jesús Montoya Sueiro, el Café-Bar Sol y Sombra de Tudela


Publicado el 01/05/2026 a las 05:00
Cuando tan solo contaba con 14 años de edad, Domingo Álvarez Pérez comenzó a trabajar en un bar de su Zamora natal. Esa fue su primera experiencia laboral dentro del mundo de la hostelería, un mundo que ha sido y sigue siendo su vida.
Gran parte de su carrera profesional tras una barra o sirviendo a los clientes la ha compartido con su mujer María Jesús Montoya Sueiro, natural de Bilbao, con quien ha trabajado en muy distintos lugares de España.
Hace ya unos años, el matrimonio recaló en Tudela y se hizo cargo en régimen de concesión del bar del Club de Jubilados La Ribera, ubicado en la plaza Padre Lasa del Barrio de Lourdes para, justo ahora tres años, trasladar su negocio a la cercana avenida de Santa Ana, donde desde entonces regentan el Café-Bar Sol y Sombra.
LA HISTORIA DEL NOMBRE
El matrimonio tomó así el relevo al frente de este local, ubicado en el número 14 de la citada avenida de Santa Ana, y lo hizo rebautizándolo como Sol y Sombra, un nombre que tiene un gran significado para Domingo.
"Muchos creen que el nombre tiene que ver con el licor Sol y Sombra o que tiene connotaciones taurinas..., ¡y nada más lejos de la realidad!", asegura el hostelero, quien explica, orgulloso, que ese nombre corresponde, precisamente, al primer bar en el que trabajó en su Zamora natal.
"En ese local comenzó todo y, ahora, cerca de la jubilación, quería retirarme en un bar que llevara el mismo nombre", explica Domingo.
DESDE EL DESAYUNO A LA CENA
La clientela del Sol y Sombra es tan amplia y variada como su horario, ya que el establecimiento -con capacidad para alrededor de 100 personas- abre de miércoles a domingo de forma ininterrumpida desde las 9 a las 23 horas.
Así, aquellos que acuden al Sol y Sombra pueden disfrutar desde desayunos a cenas con una amplia carta en la que, como afirman sus propietarios, destacan "las gambas y los calamares rebozados" que María Jesús prepara con maestría en la cocina del local.
Domingo, de 61 años; y María Jesús, de 64, están en la recta final de su vida laboral. Una vida laboral estrechamente vinculada con la hostelería que ambos quieren disfrutar ahora en Tudela, junto a la barra de su Sol y Sombra.