León XIV
Monteagudo abre los brazos al nuevo Papa
La villa ribera cuenta con un convento de agustinos recoletos cuyo prior, el navarro Javier Jiménez, ha coincidido en varias celebraciones con León XIV


Publicado el 10/05/2025 a las 05:00
La alegría por la designación del nuevo papa León XIV, el estadounidense Robert Francis Prevost, tuvo un grado más de intensidad en el Convento de Nuestra Señora del Camino de Monteagudo, perteneciente a la Orden de los Agustinos Recoletos. Y es que esta orden surgió en 1588 de la propia Orden de San Agustín, a la que pertenece el nuevo Papa.
De este modo, los 8 frailes del convento ribero, junto a los 12 novicios que actualmente residen en él, celebraron satisfechos la elección de Prevost como nuevo jefe de la iglesia Católica “porque somos de la misma familia”.
Así lo indica el prior del convento monteagudano Francisco Javier Jiménez García Villoslada, natural de Los Arcos, quien lleva 10 años al frente del mismo, y que ha coincidido en varias ocasiones con el nuevo Papa.
En concreto, Jiménez compartió reuniones y celebraciones con el actual pontífice, tanto en Madrid como en Roma, cuando el navarro ocupaba el cargo de secretario provincial. “No se puede decir que haya tenido una relación directa, pero sí recuerdo haber hablado con él en varias ocasiones y la impresión que me dio es la que están destacando ahora de su personalidad, ya que me pareció una persona muy sencilla”, explica Jiménez, quien recuerda que el diálogo entre ambos “se produjo en castellano”. “Se le está identificando como estadounidense, porque sus orígenes son de ahí, pero ha estado muchísimos años en Perú y habla castellano perfectamente”, apunta Jiménez, quien destaca que esta característica es “muy importante para que su mensaje nos llegue con la máxima claridad”.
DE UN JESUITA A UN AGUSTINO
Al igual que ocurría fuera de los muros del convento, en su interior se siguió el desarrollo del cónclave con máximo interés.
“Entre nosotros comentamos las posibilidades que se barajaban en la prensa, entre que si podía ser el filipino, o alguno de los italianos... Hasta que un compañero que está en Roma nos indicó la alternativa de Robert Francis Prevost”, recuerda el prior del convento ribero.
Cuando durante la tarde del jueves se anunció el Habemus papam y, poco después, se desveló la identidad del pontífice, la serena vida en el convento monteagudano se trastocó algo. “Tocamos las campanas para anunciar la noticia y, como la salida al balcón se demoró algo, tuvimos que retrasar el inicio de la misa unos 10 minutos. Algunas de las fieles se molestaron un poco por el retraso, pero creo que estaba justificado”, señala Jiménez.
El prior también resalta el hecho de que, después de tantos siglos con Papas diocesanos, “ahora hayamos tenido, de forma consecutiva, a un jesuita y a un agustino”. “El espíritu nos lleva por sendas nuevas”, apunta Jiménez, quien está convencido de que León XIV seguirá los pasos de Francisco I “en cuanto a ser una persona cercana a la gente humilde, a los trabajadores, a los pobres...”.
A LA ESPERA DE UNA VISITA
Jiménez recuerda que, en uno de los capítulos de la Orden de los Agustinos Recoletos celebrado en Roma, “viajamos varios frailes desde el convento de Monteagudo y tuvimos audiencia con Francisco I”. “Ahora, y con más razón, volveremos para estar con el nuevo Papa”, explica.
En cualquier caso, el prior del convento ribero augura que León XIV vendrá a España. “Cuando fue prior general de los Agustinos ya estuvo en las casas de Valladolid, Madrid, Calahorra... Ahora, siendo Papa, si viene a España de nuevo, esperamos que visite Navarra y, por supuesto, Monteagudo”, señala Jiménez,
El prior basa este deseo en el hecho de que en el convento ribero se conserva el cuerpo incorrupto de san Ezequiel Moreno Díaz (Alfaro, 1848-Monteagudo, 1906), “que es toda una referencia para los agustinos y los agustinos recoletos de todo el mundo”