Comercio
Hortalizas Tudelanas, la 'aldea de Astérix' que resiste en el corazón del Casco Antiguo
El establecimiento, especializado en verduras de la Ribera, está regentado por Pilar Gil Reinaldo, quien tomó el relevo de sus padres Antonio y Julia


Publicado el 02/05/2025 a las 05:00
Como si fuera la legendaria aldea de Astérix y Obélix, en la calle Rúa de la parte vieja de Tudela resiste una de esas tiendas de barrio de toda la vida donde los clientes pueden encontrar casi cualquier cosa. Pero, sobre todo, verduras de la huerta ribera de primera calidad.
Se trata de Hortalizas Tudelanas, establecimiento regentado por Pilar Gil Reinaldo, quien con este negocio continúa con el legado pegado al mundo agrícola de sus padres -ya fallecidos- Antonio Gil y Julia Reinaldo.
Y es que, como dice la propia Pilar, la unión de su familia con la huerta es tanta que “creo que mi abuela parió a mi padre en el campo”.
Y de su madre Julia heredó su cariño por los productos de la huerta y su mimo y atención al cliente. De hecho, Julia llegó a regentar un puesto fijo en el Mercado de Abastos de Tudela. “Comenzó siendo una de esas revendedoras que se colocaban en la parte trasera del mercado para vender lo que traía directamente del campo. Con el paso del tiempo, y como la cosa le iba bien, se hizo con un puesto fijo”, explica Pilar.
De ese local en el Mercado de Abastos, sus padres abrieron el actual en la calle Rúa, donde Pilar se crio desde niña hasta llegar a tomar el relevo al frente del mismo. “Empecé con 14 años..., ¡y ahora estoy a punto de cumplir 60! Se puede decir que, más que un negocio, esta tienda es mi casa”, afirma la tudelana.
UNA TIENDA DE LAS DE SIEMPRE
Entrar en su local es como viajar en el tiempo a aquellos años en los que cada barrio de Tudela contaba con sus tiendas de ultramarinos donde se podía hacer la compra completa para toda la semana.
El surtido que ofrece va desde los artículos de alimentación y bebidas hasta los de limpieza del hogar, pero si por algo distingue a Hortalizas Tudelas es, precisamente, por la calidad de sus verduras.
“La mayor parte procede de proveedores locales, pero también tenemos frutas y verduras de otros lugares para poder surtir a los clientes durante todo el año”, explica Pilar.
Entre esos clientes destacan, principalmente, aquellos vecinos del Casco Viejo “de toda la vida”, que tienen en su establecimiento el punto de venta de referencia, pero cada vez más turistas que acuden a Tudela atraídos por los frutos de la huerta ribera. “El mejor souvenir que tenemos en esta ciudad son nuestras verduras, y así lo veo cada día cuando vienen a la tienda gente de Madrid, Barcelona, Francia... o de cualquier otro sitio pidiéndome producto para llevarse a sus lugares de origen”, asegura Pilar.
De hecho, Hortalizas Tudelanas se encuentra ubicada junto enfrente de la antigua iglesia de San Nicolás, donde el Ayuntamiento acaba de inaugurar el conocido como Tudela Green Temple, un centro que el consistorio quiere convertir en referencia nacional para la promoción de la verdura.
“Todavía no sé qué planes tiene el Ayuntamiento con respecto a este centro, pero lo que sí puedo afirmar es que Tudela es la Capital de la Verdura, y eso es algo que la ciudad debe aprovechar para su desarrollo económico, cultural y social”, afirma rotunda la comerciante tudelana.
SIN RELEVO A LA VISTA
A sus casi 60 años, Pilar la vislumbra la jubilación, pese a que sus clientes se resisten a contemplar esta opción. “Me dicen que no me puedo ir. Que dónde irán a comprar cuando la tienda cierre. Y eso me llena de orgullo porque quiere decir que estamos dando un buen servicio”, indica la tudelana.
Y es que, tras ella, no parece haber relevo. “Mi hijo trabaja en una empresa y no quiere saber nada de la tienda. Y en cierto modo lo entiendo, porque es una labor muy sacrificada..., pero ha sido y es mi vida”, concluye Pilar.
LA TIENDA DE LAS MIL ANÉCDOTAS
Cuando se le pregunta cuál es ese producto de la huerta ribera desconocido pero de máxima calidad, Pilar Gil Reinaldo señala a la borraja. Y como buena tudelana, adorna su afirmación con una curiosa anécdota protagonizada por una clienta residente en Barcelona.
Según explica Pilar, esta clienta se llevó a tierras catalanas simiente de borraja para plantar en un huerto que tiene allí. Al parecer, quería que esta verdura tradicional de Tudela se hiciera un hueco entre las lechugas, tomates y otras hortalizas que cultiva en su corro de tierra.
Al tiempo, la catalana regresó a Tudela y le confesó a Pilar que, con asiduidad, algunos amigos de lo ajeno entraban en su huerto y se le llevaban gran parte de su producción..., ¡pero que nunca se llevaban ni una sola planta de borraja!
“Eso tiene una explicación muy sencilla -le dijo Pilar-. ¡Y es que la borraja, allí en la mata, pincha como un cactus!”, recuerda divertida la tudelana.
En sus 45 años de experiencia en la tienda, Pilar acumula toda una colección de anécdotas de este tipo que ha ido recopilando y que se pueden leer a través de la página web del establecimiento hortalizastudelanas.com.
Allí, el visitante puede deleitarse leyendo estos ‘chascarrillos’, que reflejan claramente el carácter popular de los tudelanos y, sobre todo, el trato familiar que cualquiera que acuda al establecimiento de Pilar puede encontrar, de lunes a sábado, de 8.30 a 13.30 horas, sin falta.