Crecida
La riada no afecta a las obras del Corredor Verde del Ebro de Tudela
La crecida tan solo produjo daños menores en unos trabajos que el consistorio espera poder terminar para después de Semana Santa


Publicado el 29/02/2024 a las 19:48
El paso de la crecida del Ebro por la Ribera se saldó con varias incidencias en distintas localidades de la comarca que, afortunadamente, no fueron tan graves como se podía prever ante los pronósticos de caudal iniciales publicados por la CHE.
En Tudela, la riada anegó el miércoles varios locales y calles de la parte vieja, que el jueves por la mañana ya estaban libres de agua.
El agua también alcanzó el paseo del Prado, donde las obras del futuro Corredor Verde están a punto de finalizar. Según indicó el concejal de Urbanismo, Zeus Pérez, los daños de la crecida se quedaron “en el barro arrastrado a la zona pavimentada del corredor y en alguna afección leve en las zonas de jardinería”. “El mobiliario urbano de la ‘playa verde’ se retiró días antes de que llegara la riada, y se repondrá estos días”, explicó el edil, quien también señaló que, pese a este episodio de crecida, “las obras continuarán sin mayores contratiempos con el objetivo de poder abrir el Corredor Verde después de Semana Santa -a lo largo del mes de abril-”.
Además, Pérez señaló que la elevación del aparcamiento al aire libre situado junto al embarcadero municipal, incluida en las obras del corredor, “ha servido para que el agua no haya podido anegarlo”. “En otros episodios se inundó con entre 1.200 y 1.300 metros cúbicos y, ahora, con alrededor de 2.000 m3 no ha resultado afectado”, dijo el edil tudelano.
Aguas abajo, en Buñuel, el Ebro rompió la mota de protección e inundó unas 1.500 hectáreas de distintos cultivos como coliflor, brócoli, habas, trigo, alfalfa o cebada, entre otros. En esta ocasión, y a diferencia de lo ocurrido en la última riada de 2021, el agua no llegó al casco urbano.