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La Barrena

Las luces de las ferias se resisten a apagarse

Tras su ausencia en 2020, los feriantes han regresado este año a Tudela estrenando ubicación fuera del casco urbano, en el polígono de La Barrena

Imagen del recinto ferial en su nueva ubicación, en el polígono de ocio de La Barrena, situado a unos 1,5 kilómetros del casco urbano de Tudela
Imagen del recinto ferial en su nueva ubicación, en el polígono de ocio de La Barrena, situado a unos 1,5 kilómetros del casco urbano de TudelaBlanca Aldanondo
  • Leyre Estévez Coloma
Actualizado el 28/07/2021 a las 20:33
Como reza el dicho popular: “Cada uno cuenta la feria según le va en ella”. En el caso de este reportaje, la frase no podía ser más oportuna, ya que sus protagonistas son los propios feriantes, que durante estos días de las ‘no fiestas’ de Tudela mantienen abiertas sus atracciones contra viento y marea.
Y es que, debido a la pandemia, los feriantes llevan más de un año y medio sin acudir a grandes citas como las de San Fermín de Pamplona, Bilbao o Valencia.
A la dificultad de trabajar como autónomos de temporada y sufrir la cancelación de las fiestas en 2020, aquellos que han vuelto a Tudela durante estas fechas se sienten “perjudicados” por el cambio de ubicación del recinto ferial, que ha pasado del paseo del Prado, en pleno centro de la ciudad, al polígono de ocio La Barrena, a 1,5 kilómetros del casco urbano. El motivo es que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) no permite instalar las atracciones en su localización tradicional al ser “zona inundable”.
En el polígono escogido para su instalación, al tratarse de parcelas privadas, los feriantes se ven obligados a utilizar generadores de energía propios para hacer funcionar sus atracciones, además de para poder hacer más confortable su estancia y alojamiento allí en esta época de altas temperaturas.
MENOS HORAS Y MÁS LEJOS
Además, el nuevo horario, limitado a entre las 18 y las 00 horas, hace que se pierda a gran parte de ese público que prefería acudir por la noche.
Este es el caso del tudelano José Ángel Litago, de 64 años, quien reconoció que el horario nocturno “era mejor, ya que se estaba más fresco y era bonito ver todo iluminado”.
Aunque se ha puesto a disposición del público un minitren gratuito que, cada 20 minutos, sale desde la calle Muro, no todo el mundo conoce este servicio o lo encuentra disponible en el momento en el que quiere ir a las ferias. “Mis amigos y yo hemos tenido que venir andando con este calor”, relató Lucía Gallego, tudelana de 17 años, que acudió con sus amigos Diego Escalada, Elisa Azaga, Leire Germán y Penélope López, todos ellos de su misma edad.
Por otro lado, los hay quienes se desplazan en coche, como el tudelano Santiago Brocate, de 41 años, que acudió a pasar la tarde a las ferias con su mujer, Silvia Cerrón, y a su hija, Triana. En cuanto al cambio de ubicación, Brocate reconoció: “Es más incómodo porque hay que venir en coche y no hay tantos bares alrededor, pero hemos venido un día por la niña”.
A pesar de las dificultades, un buen número de feriantes de distintos puntos de España han instalado unas 40 atracciones en el citado polígono que estarán abiertas hasta el domingo.
Y es que están dispuestos a luchar por recuperar, poco a poco, el espacio perdido de este sector, que es, para la mayoría de ellos, más que un trabajo, un modo de vida.

DANIEL CATALUÑA PANEL DE TIRO

“En este tiempo he vivido del dinero de mi familia y amigos”

Daniel Cataluña, de 29 años, ha instalado su panel de tiro en el recinto ferial de Tudela tras 20 meses sin levantar la persiana. Y es que las últimas fiestas en las que iba a trabajar eran las de La Magdalena, en Castellón, que iban a celebrarse del 14 al 22 de marzo de 2020, y fueron canceladas por la pandemia. En cuanto a cómo se ha mantenido durante este periodo de inactividad, Cataluña reconoció: “En este tiempo he vivido del dinero de mi familia y amigos”. Después de esta feria, relató que “la de Estella está todavía en el aire”, y que todavía no tiene ninguna más confirmada, por lo que vive “al día” y, aunque esta temporada todavía va a ser “para recuperar todo lo perdido”, se manifestó optimista: “Al menos podemos empezar a ganarnos la vida con esto otra vez”. Sobre la nueva localización, aseguró que “la única ventaja es el asfaltado, que es más cómodo”.

OLIVER ARBIOL TOROS MECÁNICOS Y CAMAS ELÁSTICAS

“Después de tantos meses, la gente tiene ganas de pasarlo bien”

Oliver Arbiol y su familia han desplazado al recinto ferial de Tudela una atracción de toros mecánicos y dos de camas elásticas. Antes de la feria de la capital ribera, la única que han podido realizar desde que comenzó la pandemia fue la de Pamplona, a principios de julio. En cuanto a la nueva ubicación, puntualizó que, además de ver reducido el público que asiste, “las condiciones aquí son mucho peores por el calor”. Sin embargo, se manifestó optimista y afirmó: “Creo que, poco a poco, esto va a ir a más, porque después de todos estos meses la gente tiene ganas de distraerse y pasárselo bien”. Y es que el negocio familiar lleva más de 40 años participando en las ferias tudelanas, desde que venían con los ponis hace décadas. Ahora, afirmaron haberse adaptado a los tiempos, ya que “desinfectan las atracciones cada vez que cambian de personas”.

MANUEL DE LOS SANTOS TIOVIVO

“No hemos recibido ninguna ayuda por parte del Gobierno”

Manuel de los Santos, natural de Pamplona, antes que en la de Tudela estuvo en la feria instalada durante los ‘no sanfermines’ en la capital navarra. Sin embargo, previo a la feria de Pamplona el joven de 23 años, que regenta un tiovivo infantil, llevaba sin trabajar casi dos años. Aunque afirmó haberse mantenido “como se ha podido y tirando de ahorros de ferias anteriores”, se quejó: “No hemos recibido ninguna ayuda por parte del Gobierno”. En cuanto a la nueva ubicación de las ferias, apuntó: “Salvo en los días de las ‘no fiestas’ de Tudela, viene más gente de otras localidades como Cintruénigo o Corella”. Acerca de su atracción en concreto, reconoció haber tenido que “subir un poco el precio- a 2,5 euros actualmente- ya que, al ser para niños, se nota que vienen menos porque les tienen que traer y acompañar sus padres hasta aquí”.

CHRISTIAN CALAVIA CHURRERÍA

“Durante la pandemia, habremos perdido el 80% de la facturación”

Christian Calavia también se ha desplazado con su churrería móvil al polígono La Barrena de Tudela, aunque reconoció que “mantener frescos los alimentos durante todo el tiempo con estas temperaturas y funcionando con generadores propios hace que el negocio todavía no sea rentable”. En cuanto a los daños económicos, añadió: “Durante la pandemia, habremos perdido el 80% de la facturación”. Por otro lado, apuntó que “con la nueva ubicación del recinto hemos perdido a nuestro público principal, que es la gente de entre 40 y 60 años, que tiene más miedo de contagiarse”. Sin embargo, se manifestó “con ganas de demostrar que es un negocio seguro, en el que se toman medidas de desinfección continuas”. Añadió que “el desplazamiento y las infraestructuras conllevan una gran inversión, que no se recupera antes de acudir a unas diez ferias”.
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