Mascarillas riberas para África

A raíz de una foto publicada por Mari Jose Bueno de niños africanos con mascarillas de cartón, Lola Arrondo decidió confeccionar 600 para enviar a Ruanda y Burundi, donde Bueno colabora hace años

Mascarillas riberas para África
AmpliarAmpliar
Mascarillas riberas para ÁfricaBlanca Aldanondo
Mascarillas riberas para África

CerrarCerrar

Carla López

Actualizado el 28/08/2020 a las 06:00

El caos que provocó la covid-19 durante el inicio de la pandemia ha dejado imágenes muy duras, pero también otras de esperanza. En la Ribera, por ejemplo, si algo destacó fue la generosidad de sus vecinos, que desempolvaron sus máquinas de coser para hacer cuantas mascarillas, batas y demás equipos de protección fuesen necesarios.


Pero, aunque la situación ha mejorado, la solidaridad sigue presente. Una muestra es la iniciativa que ha surgido en Fustiñana y que traspasa las fronteras españolas. Tras ver unas fotos en el Facebook de Mari Jose Bueno, en las que aparecían niños de Ruanda con mascarillas de cartón, a la fustiñanera Lola Arrondo se le ocurrió que podría ayudar.


“Cuando publiqué la foto, Lola se ofreció a hacer mascarillas y yo le dije que encantada de la vida”, relata Bueno, que trabaja con las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul en Ruanda y Burundi desde hace años enviando todo tipo de material para ayudarlas. Añade que cuando recibió la foto con las 600 mascarillas de Arrondo le dio “una alegría tremenda”. “Lo primero que hice fue reenviársela a las monjas de la misión y les prometí que sería lo primero que les mandaría”, señala. Pero tendrá que esperar, ya que en este momento las fronteras están cerradas y solo pueden enviar dinero.


EXPERTA EN MASCARILLAS


Solo contando estas 600 mascarillas que ha ido cosiendo Arrondo, se podría decir que ya es una experta en esta materia. Pero es que también ha estado cosiendo para Fustiñana durante el confinamiento. De hecho, asegura que habrá hecho más de 1.000, más las casi 400 batas que también ha confeccionado. “Veía vídeos, cogía ideas y hacía lo que más me gustaba”, indica Arrondo.


Y, aunque pueda parecer lo contrario, para ella no supone “ningún esfuerzo”. “La televisión me gusta poco y prefiero pasar las tardes cosiendo”, apunta, al tiempo que, a modo de anécdota, confiesa que ha gastado todas las sábanas del ajuar.


Por eso, cuando vio las fotos no se le ocurrió una idea mejor. “Yo me entretengo y si sirve para ayudar, mejor”, reconoce Arrondo, que insiste en que le llamó la atención ver las condiciones en las que viven estos niños. Unas condiciones que, tal y como relata Bueno, que lleva viajando allí desde 2004, son duras. “Lo están pasando mal y es el año que menos les estamos ayudando porque desde febrero que mandamos el último paquete, no hemos podido enviar nada más”, asegura. Además, los niños tampoco están yendo al colegio, cuando tendrían que estar en pleno curso.


Eso sí, de lo que no cabe duda es que, en cuanto vuelvan a abrir las fronteras, los niños de Ruanda y Burundi tendrán allí las mascarillas ‘made in’ Fustiñana.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora