Comercio local
Allo Mobiliario, el sueño del mueble a la carta desde el medio rural
Elena Arellano Macua voló joven de la pequeña localidad de Tierra Estella donde nació, primero para estudiar en una trayectoria lejos de casa que le llevó después a trabajar a Nueva York, una época maravillosa de su vida tras la que regresó a Allo. En su pueblo, se convirtió en emprendedora haciendo realidad en 2001 un proyecto que le sigue apasionando casi 25 años después


Publicado el 07/12/2025 a las 05:00
Elena Arellano Macua (Allo, 1962) voló joven de la pequeña localidad navarra en la que nació. Le movían sus deseos de aprender y conocer. Primero, los estudios de Secretariado Internacional en San Sebastián. Luego, el aprendizaje de inglés en Londres y, de ahí, a Nueva York. Una etapa "maravillosa e inolvidable" trabajando en la oficina comercial de la Embajada de España que, sabía, tendría un "principio y un final".
Le llegó tras dos años y medio de experiencia americana. La tierra tiró de ella y regresó a su pueblo. El lugar donde su sueño como emprendedora está ahora a punto de cumplir 25 años. En 2026, Allo Mobiliario celebrará sus bodas de plata en la calle Santo Cristo. La misma en la que vino al mundo en ese inicio de los años sesenta, en la casa del número 101 próxima a donde tiene su negocio. Un amplio establecimiento que abrió sus puertas en 2001 construido en una antigua huerta cuyo pozo original se conserva y permanece en medio del local. Un recuerdo al pasado de un mundo rural en el que decidió emprender con la venta de mobiliario para toda la casa. "Yo tenía claro que quería vivir en Allo, que este era mi sitio. Y vi que no era tan descabellada esta idea en un momento en el que la gente se movía mucho para comprar muebles", recuerda.
No partió de cero. Antonio Ollobarren, también de Allo y con quien formaría un hogar, tenía entonces una carpintería y ebanistería -continúa hoy abierta ya en la siguiente generación- y en ella Elena se introdujo en el mundo del mueble. Poco a poco, aprendió de su estructura, profundizó en aspectos fundamentales para proyectos más complejos y, con esa base, nace Allo Mobiliario.
En esta larga trayectoria en un mercado que no resulta sencillo en un entorno rural, compartía el sábado 28 de noviembre un evento que reunió allí a otros emprendedores de localidades cercanas de la mano del Servicio de Dinamización del Comercio Rural de Navarra-Teder. Al show room 'Sabores, copas y espacios', como se denominó a este encuentro, asistieron, entre otros, Pablo Ezcurra, director general de Comercio y Consumo del Gobierno de Navarra.
A Elena Arellano, que presentó un nuevo concepto de cocina, la última incorporación a su establecimiento que fusiona diseño e innovación para crear "espacios actuales y funcionales", le acompañaron en esa mañana la artesana Miren Monterrubio, que realizó en directo la transformación de un mueble que quedó luego expuesto en el local, la música del organista local José Mari Gil y la degustación de productos ecológicos de Allotarra, presentada por su elaborador Eusebio Gainza. Un brindis de Reyna de Copas con un vino de Bodegas Lezaun completó el encuentro.
EN CONTINUA FORMACIÓN
Un día entre compañeros para una emprendedora que ha vivido momentos muy diferentes en cuanto a la demanda y ha vendido en todo el norte con fluctuaciones ligadas también al mercado de la vivienda. "En estos años ha cambiado mucho todo. Cuando abrí y hasta la crisis del 2008, fue un boom. Todo se vendía". Cuenta que en su carrera profesional tocó bastantes palos pero tuvo siempre claro que quería ser su propia jefa. "La verdad es que fui viendo que era lo mío, que me gustaba y decidí dar ese paso adelante. Siempre estoy en continua formación presencial o vía zoom con Teder, con CEIN, tanto de diseño de comercio, redes sociales o nuevas formas de venta. De estas formaciones surgió el evento de 'sabores, copas y espacios'. Queríamos a la vez visibilizar ese día el comercio rural, que también queremos salir adelante y abrir la venta a otras experiencias y sensaciones".
A Elena Arellano le sigue encantado lo que hace. Más allá de la venta, su labor es también la del interiorista. Diseñar los espacios e integrar en ellos cocinas, salones o dormitorios, con los baños como un nuevo proyecto. "Los gustos y las necesidades han ido cambiando y lo que ocurre hoy es que la vivienda es tan cara que cuando se llega a los muebles ya no hay capacidad económica para más y se queda en un segundo plano", subraya.
Fiel a una filosofía -prosigue- que no es "la de usar y tirar", se queda a lo largo de estos años con los muchos clientes que han confiado en ella y han pasado a ser amigos. También con la satisfacción de ver su tienda, siempre intentando mejorar.
Abierto de lunes a viernes, Allo Mobiliario muestra en la puerta el teléfono de su propietaria en un horario que ha ido a la vez evolucionando con el tiempo. Actualmente, martes y viernes, trabaja en la tienda de forma intensiva, desde el punto de la mañana hasta las 14.30, reservando las tardes para ir a las casas con las que tiene proyectos en marcha porque su meta es seguir, desde este pequeño municipio de Tierra Estella que ronda el millar de habitantes, trabajando el mueble a la carta.