Tradición
Quién fue Juan Lobo y por qué sigue vivo su recuerdo en las fiestas de Torralba del Río
Juan Lobo, temido bandolero del siglo XVI, protagoniza una tradición única en Torralba del Río cada 24 de junio


Publicado el 25/11/2024 a las 19:13
La figura de Juan Lobo, un bandolero del siglo XVI, sigue presente en la memoria popular de Torralba del Río, una pequeña localidad navarra en las inmediaciones de la sierra de Codés. Conocido por sus fechorías y su carácter temido, Juan Lobo aprovechó las disputas entre agramonteses y beaumonteses para consolidarse como un símbolo de terror y rebeldía en la región. Cada 24 de junio, durante las fiestas de San Juan Bautista, los habitantes recrean su captura junto a la balsa de Torralba, reviviendo una tradición con raíces centenarias.
Las andanzas de Juan Lobo, conocido por liderar una banda de forajidos, extendieron el miedo entre los habitantes de Torralba del Río, Mirafuentes y Otiñano, pueblos que sufrían constantes ataques y robos por parte de esta pandilla. En una época convulsa, marcada por conflictos internos en el Reino de Navarra, Juan Lobo encontró el contexto ideal para sus fechorías. Su leyenda creció en las montañas y caminos de la sierra de Codés, donde atacaba a viajeros y saqueaba aldeas. Este clima de incertidumbre y miedo llevó a que la población local decidiera organizarse para enfrentarse a él, formando una partida armada que acabaría con el temido bandolero.
La captura y muerte de Juan Lobo, según la tradición, se produjo en un paraje llamado Valdelamadre. Los habitantes de los tres pueblos, armados con lanzas y ballestas, lo acorralaron junto a sus hombres, decididos a poner fin a su dominio sobre la región. En un enfrentamiento final, el propio Juan Lobo fue abatido de un lanzazo.
Una de las escenas más llamativas de esta leyenda, y que hoy en día constituye el punto culminante de las fiestas de Torralba del Río, es el baile de los ballesteros. Se cuenta que, tras dar muerte a Juan Lobo, los vecinos se reunieron en torno a la balsa para pasar lista y confirmar que todos sus compañeros seguían con vida. Al no encontrar ninguna baja entre sus filas, dieron rienda suelta a la alegría, bailando al compás de la música en una celebración espontánea que simbolizaba su alivio y victoria. Este baile, que perdura hasta hoy, tiene un profundo significado en el folclore de la región y refleja el carácter festivo que las gentes han asociado a su pasado de lucha.
La tradición actual de capturar simbólicamente a Juan Lobo en la balsa cada 24 de junio atrae a curiosos y vecinos de toda la comarca.