La procesión de Estella tiene ‘fuerza y salud’
Estella se echa a la calle para honrar a sus patrones, San Andrés y la Virgen del Puy
Publicado el 05/08/2024 a las 05:00
Para participar en ella o presenciarla durante su hora larga de recorrido. De una o de otra manera, Estella se echó el domingo 4 de agosto a la calle y empujó de una emocionante procesión en honor de San Andrés y la Virgen del Puy, patrones de la ciudad. Pasaban diez minutos de las 12 cuando, terminada la misa solemne en San Pedro de la Rúa, la comparsa de gigantes y cabezudos cruzaba el puente del Azucarero. Seis de sus 10 figuras -las cuatro réplicas de 1988 y María Puy y Andrés- la encabezaban.
La participación fue la tónica con la que se respondió al acto central del día grande. Lo destacaba Marino Oronoz Garde, encargado de una procesión que goza -señalaba- de “fuerza y salud”. Capaz de concentrar los esfuerzos de cuantos grupos de danza, rondallas y otras formaciones musicales tiene la ciudad además de los estandartes de asociaciones, desde los jubilados Ega hasta los Amigos del Camino de Santiago.
Con la comparsa primera, la Corporación cerró sus filas. En ellas, el grupo municipal de UPN con la alcaldesa, Marta Ruiz de Alda, los dos ediles socialistas -Fran Moleón y María Sanz de Galdeano- la representante de Geroa Bai, Blanca Regúlez, el popular Carlos Jiménez y la mayor parte de los ediles de Bildu con su portavoz, Mikel Kolomo, al frente. Faltó el concejal de Contigo-Zurekin, Mikel González.
La procesión partió del Azucarero, subió por la calle Mayor hasta la plaza de los Fueros y se adentró en las calles del Casco Viejo. A las 13.15, los gigantes atravesaban de nuevo el Azucarero para acabar el recorrido en la iglesia de San Pedro de la Rúa. Entre aplausos, la reliquia del apóstol volvió a su parroquia y la Virgen del Puy a su basílica. La procesión había terminado. En su desarrollo, más presencia policial . Algo que está repitiéndose estos días desde los incidentes por las txoznas del Viernes de Gigantes.
La comparsa brindó una novedad a la procesión. En la plaza de los Fueros, donde habitualmente los tres grupos de danzas interpretan la Jota Vieja del Baile de la Era, bailaron esta vez también los gigantes. Entre las filas, procurando que el ritmo no se ralentice ni se alargue demasiado en un trayecto en el que todos tienen un orden previo asignado, Marino Oronoz. “He visto más gente que ningún año, mucha participación entre los grupos y acompañando. Toda Estella en la calle en una preciosa procesión”, destacaba.
EMPUJE JUVENIL
Al paso de los patrones por la plaza de los Fueros, sonó el habitual estruendo en su honor. Se escuchó después a la rondalla Los Estellicas acompañando a José Luis Albéniz cantarle a la patrona en uno de esos instantes esperados que llena de gente el tramo de la calle del Puy donde se detienen.
En la retaguardia de una procesión que cerró la banda de música y el Ayuntamiento, también los representantes parroquiales. El párroco Javier Resano, el vicario parroquial en la ciudad, Juan Ruiz, y el agustino Lorenzo Pérez de Eulate. Portaron las cruces de las tres parroquias tres vecinos de la ciudad, Andrés Valencia, José Luis Pinillos y Jesús Armendáriz.
Sus nombres se unieron a una larga lista de participantes nutrida para garantizar los relevos necesarios. Ocurrió así con la imagen pequeña de San Andrés, a hombros de jóvenes que se movilizaron para asegurar una salida no tan garantizada el año pasado. Se contó para ello con la cofradía de la Santa Vera Cruz que organiza la Semana Santa. Su vicepriora, Ana Tomás, relataba que, cuando desde la parroquia se les pidió la colaboración para reunir a jóvenes que pudieran llevarla, se recurrió a la relación de nombres de la Vera Cruz.
Y no fallaron. Doce se turnaron ayer. “Tenemos a muchos jóvenes con ganas de participar en estos actos y en las tradiciones de Estella. Responden, hayan dormido o no por salir de fiestas, con unas ganas y una voluntad que les agradecemos enormemente”. Tampoco las niñas le fallaron a la imagen pequeña de la patrona.
Hubo quien se acercó desde otros puntos de Navarra para portar un estandarte. De Bera lo hizo Javier Serrano, que no se pierde estos días en Estella desde hace al menos 18 años. Ayer, recorrió la ciudad con el emblema de la Virgen del Rosario. Llegado desde Pamplona, Fernando Muneta hizo lo mismo con el de San Andrés.
