Fiestas
Hora de cantarle al patrón en Estella
Las vísperas en honor de San Andrés llevan hasta San Pedro de la Rúa a la Corporación


Publicado el 04/08/2024 a las 05:00
Al día grande que Estella celebra el 4 de agosto, domingo, en honor de sus patrones, le precede una víspera que honra ya a la Virgen del Puy y San Andrés con una doble cita institucional para la Corporación y su comitiva oficial. Por la mañana, a la primera con la misa en su basílica. Al apóstol le llegó el turno por la tarde con las solemnes vísperas cantadas en su honor en la parroquia de San Pedro de la Rúa. El Ayuntamiento partió a las 17.15 de la casa consistorial con representación de los siete concejales de UPN con la alcaldesa, Marta Ruiz de Alda, al frente. la socialista María Sanz de Galdeano, Blanca Regúlez (Geroa Bai) y Carlos Jiménez (PP). De nuevo se ausentaron los cinco concejales de EH Bildu y Mikel González, de Contigo-Zurekin.
En una breve celebración presidida por el párroco Javier Resano ante un templo lleno se cantó al patrón de Estella. Sonó la Marcha de San Andrés en las voces del coro de San Pedro con José Bacáicoa al órgano para adorar después a la reliquia del apóstol. En una soleada tarde, se esperaba la salida de la comitiva al pie de la iglesia matriz de la ciudad. Comparsa , banda, gaiteros, timbaleros y demás acompañantes regresaron hacia el consistorio.
La marcha de san andrés sonó ayer sin el gaitero salvador
En las vísperas del sábado de fiestas de Estella, el coro de San Pedro canta a San Andrés a la vez que suena la gaita en su honor. Al fondo de la iglesia, junto al órgano, los Gaiteros de Estella-Lizarrako Gaiteroak, Juan Carlos Duñabeitia y Salvador Martínez, fueron cada año una presencia fija interpretando a la vez la Marcha al patrón en los momentos finales de la ceremonia. Se echó en falta ayer a Salvador, fallecido de forma repentina el pasado 30 de junio. Su compañero, Juan Carlos Duñabeitia, recordaba tantas fiestas tocando juntos cada día en compromisos que este año son -decía- como una montaña rusa de emociones. Lo hace ahora con Argider Ongay, un joven gaitero de 28 años vecino de Olite que aprendió a tocar de la mano de la veterana pareja de Estella como alumno de la escuela de música Julián Romano de la ciudad.
A Salvador Martínez le ha añorado estas fiestas su pareja y también Ibai Ega, su grupo de danzas. Una de las tres agrupaciones de danzaris de la ciudad que ha expresado en sus redes sociales el “orgullo y privilegio” de haber compartido con él más de cuarenta años de buenos momentos. En su recordatorio, una reflexión sobre los inicios en 1980 de una formación que entonces contaba solo con danzaris de entre 5 y 16 años, rememora Ibai Ega. Y cuentan como, en tiempos en los que costó normalizar su trayectoria, Salvador apareció en un camino que ya no se separó desde entonces. Hoy, siguen convencidos de que la gaita y el tambor son los instrumentos de la ciudad a los “que hay que cuidar y potenciar” para -prosigue Ibai Ega en su reflexión- continuar con la labor de transmitir las danzas de generación en generación.