Fiestas

Estella recuperará una despedida con ocho gigantes tras sumarse nuevos integrantes a la comparsa

La comparsa de Estella engrosa sus filas con ocho nuevos integrantes para bailar las figuras, lo que permitirá recuperar una despedida con ocho gigantes en las fiestas que están a punto de comenzar

La entrada de nuevos integrantes para bailar gigantes permitirá que la despedida vuelva a tener ocho figuras
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La entrada de nuevos integrantes para bailar gigantes permitirá que la despedida vuelva a tener ocho figuras
La entrada de nuevos integrantes para bailar gigantes permitirá que la despedida vuelva a tener ocho figuras

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Sheyla Muñoz

Publicado el 01/08/2023 a las 06:00

La sonrisa del presidente de la comparsa de gigantes de Estella, Sergio Azpilicueta, dejaba entrever la satisfacción de un grupo que crece estas fiestas con la incorporación de ocho nuevos giganteros. Su llegada supone un soplo de aire para una comparsa que ha pasado apuros en los últimos años por la escasez de portadores obligando a dejar en cuatro -los nuevos-, los gigantes que bailan el día de la despedida

“Desde hace cinco o seis años, ahora no lo recuerdo exactamente, el día de la despedida de fiestas no podíamos sacar los ocho gigantes porque no estábamos gente suficiente. La principal novedad este año es que han entrado ocho chavales, alguno que ha subido de los cabezudos, que es el paso natural, y otros nuevos pero con muchas ganas y que han aprendido muy rápido. Así que este año la despedida volverá a ser completa”, afirmaba satisfecho Azpilicueta. El llamamiento lanzado para atraer jóvenes a llevar cabezudos también ha tenido buena respuesta.

Suman así cerca de medio centenar los giganteros con los que cuenta la comparsa. Una cifra buena que, reconoce el presidente, todavía debe crecer algo más para ser óptima. Sin embargo, las sensaciones son buenas de cara a estas próximas fiestas. Hay ganas entre la comparsa pero también entre los niños y niñas, como así lo evidenciaron en la jornada de puertas abiertas que la comparsa estellesa celebró este pasado sábado en el silo. 

Allí, imponentes, las diez figuras lucían ya sus trajes. Los gigantes viejos enfrente de los nuevos y, en un lateral, Andrés y María Puy. Estos dos también participarán de las fiestas y lo harán, según el plan previsto, en las salidas del Viernes de Gigantes y el domingo, en el transcurso de la procesión.

En la cita del sábado hubo bailes, tiempo para fotografiarse de cerca con los gigantes y los bustos de los cabezudos y también para sortear los golpes de las botarrinas de los dos cabezudos que se sumaron, de cuerpo entero, a la cita, la Aragonesa y el Aragonés. Constituyó éste un ensayo más, algo diferente, antes de las fiestas.

Son unos días intensos en los que, a los ensayos propios por la cercanía de fiestas, se une la jornada de puertas abiertas o las visitas que han hecho los niños y niñas de la ludoteca.

Cuenta la comparsa los días para volver a bailar por las calles de Estella unas piezas que sus integrantes comienzan a preparar en Semana Santa. “Siempre por esas fechas tenemos una junta y empezamos a preparar las fiestas de agosto aunque también salimos en las fiestas del Puy”, recordaba Azpilicueta. 

Otra de las novedades de este año será la incorporación de un nuevo baile, ‘Peñaguda’, que la comparsa tiene previsto estrenar el sábado de las fiestas. “Tenemos muchas ganas. Para nosotros son días de mucho esfuerzo, sobre todo el fin de semana, pero esperemos que no haya ninguna baja ni imprevisto de última hora y podamos terminar por todo lo alto”, concluyó.

Raúl Barbarin Santamaría se estrena como gigantero este año
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Raúl Barbarin Santamaría se estrena como gigantero este añoMontxo A.G.
Raúl Barbarin Santamaría se estrena como gigantero este año

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Raúl Barbarin Santamaría se estrena como gigantero: "No me veía a mí mismo como gigantero, si yo no sabía bailar"

El de Raúl Barbarin Santamaría es el paso natural que suele darse en la comparsa para bailar los gigantes. Jóvenes que han estado portando los cabezudos durante varios años dan el paso y se meten bajo las faldas del gigante para bailar. Barbarin entró en la comparsa en 2015. Tenía entonces 14 años y veía materializarse así una afición con la que había disfrutado desde bien pequeño. 

Reconoce sin embargo que entre sus objetivos no estaba el de pasar a gigantero. “Yo no sabía bailar y para serlo hay que saber”, relataba. Sin embargo, quien ha estado los últimos tres años siendo el cuerpo de El Tuerto y que ejerce aún como presidente de los cabezudos resulta que sí sabe bailar.

“Surgió un poco sin yo buscarlo y aquí estamos a las puertas de mis primeras fiestas bajo los gigantes. Casi no me lo creo”, contaba sin poder esconder los nervios que acompañan cualquier debut. Asegura que en los ensayos él mismo se ha visto mejor de los esperado y aguarda con ganas la primera cita del Viernes de Gigantes. 

“Para los pasacalles imagino que iré en la reina negra pero en los bailes donde me digan, soy un mandado. He ensayado prácticamente debajo de todos y me pondré en el que sea necesario en cada momento”, decía.

No ocultaba Barbarin su satisfacción por el incremento en el número de giganteros este año y aplaudía la paulatina incorporación de chicas, tanto para llevar los cabezudos como para bailar los gigantes. “Es algo que nos alegra profundamente porque, tradicionalmente, ha sido mayoritario el número de hombres. Siempre ha estado abierta a las mujeres pero hasta ahora costaba. De un tiempo a esta parte cada vez son más y eso es positivo y enriquece el grupo”, remarcaba. Este joven de 22 años se alegraba también de poder participar este año en una despedida completa, pensando sobre todo en los más pequeños.

“Yo he tenido mucha afición desde siempre, todos los que estamos aquí la seguimos teniendo y en los últimos años, cuando escaseaba la gente para bailar, se sentía cierto vértigo. Yo tengo el recuerdo de pequeño de ver los gigantes y los cabezudos, me encantaba y ahora disfruto viendo a los niños y niñas cuando vienen con nosotros. El hecho de que se queden sin salir gigantes por falta de gente da pena en ese sentido. Esto tiene que continuar”, incidía.

Se refería también Barbarin a la responsabilidad y el compromiso que se adquiere una vez que se entra en la comparsa con salidas todos los días por la mañana que impiden que las fiestas por la noche se alarguen. “Yo personalmente no he sido nunca de estar toda la noche por ahí, me gusta disfrutar la fiesta también durante el día, pero sí que es cierto que adquieres un compromiso porque hay que estar los siete días. Y si hay algo bueno de estar en la comparsa es que somos una gran familia, los más veteranos nos conocen desde que prácticamente somos unos niños”. 

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