Acto
Lerín rinde homenaje a Tomás Yerro
El profesor y escritor lerinés, premio Príncipe de Viana, se convierte en Hijo Predilecto de la localidad un año después de su fallecimiento


Publicado el 30/05/2022 a las 06:00
Lerín, el pueblo natal de Tomás Yerro Villanueva, rindió homenaje el domingo al escritor y profesor un año después de su muerte. Yerro, cuya vida marcó la cultura navarra de las últimas décadas, nació en Lerín en 1950 y es ahora Hijo Predilecto de la villa.
El acto comenzó con las palabras de la alcaldesa de Lerín Consuelo Ochoa Resano, que explicó que el ayuntamiento se había vestido para la ocasión. Los murales que se encontraban en la entrada y en el balcón mostraban un retrato de Tomás Yerro. Y el salón de plenos se adornó con ornamentos especiales entre ellos, cinco cuadros con el discurso que dio Tomás Yerro cuando aceptó el premio Príncipe de Viana.
La alcaldesa leyó una carta que le mandó Yerro después de que el ayuntamiento le agradeciera que resaltase el nombre de Lerín al recibir el premio Príncipe de Viana. “La parte sustantiva de mi personalidad y de mi forma de estar en el mundo se la debo a mi nacimiento y residencia continuada en Lerín”, le decía en la carta. Una intervención musical con la jota A ser un buen lerinés marcó el final del saludo de la alcaldesa.
Las hijas de Tomás Yerro, Irene y Ana, recogieron el título el título de Hijo Predilecto de la villa de Lerín “por sus méritos profesionales, por ser propulsor de la cultura y por su enorme aportación al patrimonio cultural de Lerín”, según explicó la alcaldesa.
HOMENAJES
La nieta de Tomás Yerro, Luna Yerro, tocó El Cisne de Camile Saint-Saëns a la viola. Una pieza emotiva que conmovió al pueblo. Las hijas de Tomás Yerro dijeron unas palabras. Irene Yerro en el amor que demostró su padre a todo el mundo a lo largo de los años y que creó “una cadena de afectos”. Terminó parafraseando a Maya Angelou, una escritora estadounidense, que decía que al final las personas las recordaremos, no por lo que nos dijeron o hicieron, sino cómo nos hicieron sentir.
Su hermana, Ana, leyó una carta que le escribieron a su padre a los pocos días de fallecer. En ella ponían por escrito los recuerdos que tenían ambas con su padre desde pequeñas “como cuando de niñas mediante ese juego de entrevistas, que tanto practicábamos hacíamos de la cantante Madonna, el personaje televisivo Espinete y tantos otros”, recordaba su hija.
En representación de la fundación de María del Villar Berruezo, de cuyo certamen de poesía Tomás Yerro ejerció como presidente del jurado a lo largo de 25 convocatorias, intervino Marina Aoiz. “Además de leer algunos poemas, cautivaba a la audiencia con su palabra”, explicaba. Además, expresó la gratitud por su dedicación hacia su organización tantos años y así como la pena que sienten tras su fallecimiento.
Emilio Echavarren Urtasun leyó una carta que le escribió una alumna a Tomás Yerro. En ella mencionaba que ahora está disfrutando de la palabra gracias a sus clases. Hizo un retrato de Yerro y entre las historias explicó una anécdota para mostrar el amor del pueblo de Lerín hacía Tomás Yerro. Ocurrió en unos premios Amado Alonso donde Emilio Echavarren lo sustituyó . En el acto se le acercaba gente para preguntarle, por un lado, como se encontraba Yerro, y, por otro lado, para recalcarle cuánto le querían. Demostró cuánto aprecio tenían en Lerín por Yerro. Para finalizar el autorretrato recordó el famoso discurso que se podía apreciar en la sala colgado que forma parte del legado que Tomás Yerro le dejó a su pueblo natal.
Ana Ollo Hualde, consejera de Relaciones Ciudadanos del Gobierno de Navarra. Recordó que no era difícil encontrar signos de su constante aportación a lo que es el patrimonio cultural y riqueza de Navarra. El acto terminó con una intervención musical por Carlos Gorricho que cantó Agur Jesusen Ama. Y con el agradecimiento de la Alcaldesa a la familia Yerro y al pueblo de Lerín.