Feria
Sesma revive con la feria del esparto una de sus señas de identidad
La localidad acogió este domingo la XXI Feria Artesparto que atrajo hasta el municipio a decenas de visitantes que conocieron las técnicas de un oficio ya extinto


Publicado el 25/04/2022 a las 06:00
El de los esparteros es un oficio ya extinto en Sesma aunque durante mucho tiempo fue el sustento económico de las familias más humildes. Por la importancia que un día tuvo, la localidad apuesta por difundir el modo trabajo de esta planta silvestre que nace en el municipio y que a día de hoy solamente conocen los más mayores del pueblo. Con este objetivo echó a andar hace ya más de dos décadas la feria Artesparto, una cita que tras dos años de obligado parón por la pandemia volvió a celebrarse este domingo y que atrajo hasta Sesma a decenas de visitantes, animados por un tiempo que también acompañó.
Más de cuarenta puestos se repartían por la plaza del ayuntamiento pero era el de demostración de majado, hilado y trenzado de esparto el que más curiosidad despertaba. Entre quienes allí trabajaban se encontraba Feli Etayo, experimentada en el oficio y una de las personas encargadas durante los últimos meses de enseñar la técnica a quienes se apuntaron a un taller organizado precisamente para trasladar esta forma de trabajar a nuevas generaciones. Algunos de estos alumnos y alumnas se encontraban ayer también en Sesma demostrando lo aprendido.
“No es tarea fácil y ganas le ponen. Lo importante es que no lo dejen para que el esparto no caiga en el olvido”, decía Etayo. Junto a ella, otro de los veteranos en el esparto, Tomás Goicoa, de 87 años, mostraba diferentes edificios del pueblo hechos con esparto como el ayuntamiento antiguo, la ermita del Carmen o la de los Remedios, entre otros inmuebles recreados. Unos trabajos que, contaba, hace por afición durante las mañanas. “Así no se me hacen tal largas”, bromeaba Goicoa, que no ocultaba su satisfacción por la vuelta de la feria. “Esto es alegría, volver a ver a tanta gente en Sesma da gusto. Además para el pueblo es un día muy importante por lo que supone económicamente hablando”, refería.
Igual de satisfecha se encontraba la alcaldesa, Charo Echávarri, quien ayer vivía su primera feria en el cargo. Remarcaba la necesidad de seguir trabajando por potenciar una cita que, indicó, sirve para reconocer el trabajo de los esparteros y esparteras durante muchos años. “De todos los puestos que hay hoy en Sesma el del esparto es el que más atracción genera por eso es importante que sigamos aprendiendo el oficio. Constituye una seña de identidad de nuestro pueblo y tenemos que apostar porque no caiga en el olvido”, dijo.
Todos quienes se desplazaron ayer hasta Sesma pudieron degustar también las migas que, desde mitad de la mañana, voluntarios de las diferentes asociaciones locales se ocuparon de servir. Junto a los de las migas, puestos de artesanía y alimentación llenaron la plaza en una feria “como las de antes” y que volvió a ser punto de encuentro de sesmeros y visitantes. Desde Pamplona se desplazaron Inmaculada Ramírez y Arturo Antón, que acudían a la feria por segunda vez. La primera lo hicieron animados por unos conocidos de la localidad y ayer decidieron repetir visita. “El trabajo del esparto es muy curioso. Parece fácil pero no lo es porque lo hemos intentado”, confesaron.