Estella
Daniel Torreras ha encontrado en el camping Iratxe un hogar
La convivencia entre fijos al paraje ha forjado una familia que va más allá de las vacaciones.


Publicado el 21/03/2022 a las 06:00
Hacer una escapada o un viaje largo y alojarse en un camping es hoy en día una de las formas más en auge para los turistas. Pero hay quien encuentra en estos lugares un segundo hogar. Es el caso de Daniel Torreras Ayestarán, de 38 años y de Tafalla, asiduo al Camping Iratxe de Ayegui, donde tiene una mobilhome. Buscaba un lugar donde pasar los fines de semana, los puentes y algunos días festivos y dio con este paraje. “Había estado en este tipo de alojamientos con mis padres y mis tíos, cuando era pequeño, y tenía muy buen recuerdo. Primero, estuve mirando huertos o parcelas cerca de casa, pero un amigo me sugirió la idea de buscar un camping en Navarra”.
Tras visitar varias instalaciones, recaló en la de Ayegui. “Todos estaban muy bien, pero fue el de Iratxe el que me atrapó”, reconoce Daniel Torreras. Cualquier tarde se acerca para disfrutar del entorno o descansar. “Quería algo cerca de casa, que pudiera ir en el día y cambiar de ambiente”. La primera vez que se instaló fue en 2015. “Hace siete años. Fue allí donde mi hijo mayor empezó a andar, por eso no se me olvidará nunca la fecha”.
Daniel Torreras tiene dos hijos, Unax y Laia, de 7 y 4 años. “Es un sitio ideal para ir con ellos. Está muy cerca de Estella. Puedes bajar en un momento y disfrutar de la ciudad, una localidad que tiene mucha vida”, indica. Además, añade, tiene unas instalaciones muy completas. “Tiene el campo de fútbol, la piscina, el frontón y mucho espacio para que los niños jueguen. En verano hay muchos programas de animación y lo agradecen”.
La época estival es en la que más jornadas pasan. De hecho, Daniel Torreras asegura que, durante los meses de verano, su mobilhome se convierte en su vivienda principal. “Lleno el frigorífico y, sin embargo, compro poco para el de Tafalla”, bromea. “Además, el periodo de apertura de la piscina es muy amplio. Si hace calor, está operativa a finales de mayo y la temporada se alarga hasta finales de septiembre. Es un punto importante”.
RELACIONES FAMILIARES
Allí, ha encontrado una segunda familia. “En el camping sociabilizas con la gente, sobre todo, entre los que somos más asiduos. En la calle en la que estamos ubicados hay muy buen rollo. Hacemos entre todos mucha vida allí”. También con los responsables. “Íñigo y Sergio -recalca en referencia a los propietarios, los hermanos Vicente Galdeano- siempre están dispuestos a solucionar cualquier problema, que son pocos, y el trato con ellos es muy bueno”.
Son, recalca, relaciones muy familiares. “Porque pasamos muchos días juntos casi toda la jornada. No es como un hotel, aquí puedes hacer todo juntos. Comer juntos, cenar y los niños pueden jugar en la calle con seguridad todo el día”. Cuando llegó por primera vez, reconoce Daniel Torreras, no se imaginaba que el día a día del camping fuera así. “La verdad es que, hasta que recalé aquí, la idea que yo tenía del camping no tenía nada que ver con la realidad. Había estado en algunos de vacaciones, durante periodos más cortos, de una semana o algo más y seguías las rutinas vacacionales”.
Asegura que han creado más que un lugar de ocio. “Entre los usuarios que nos conocemos, hacemos cosas fuera del camping. La mayor parte de mis vecinos proceden de Guipúzcoa y quedamos por su zona para hacer planes, como quedar para comer en una sociedad. Une mucho”. Antes venía con sus hijos desde primavera, pero ahora lo hace incluso en Navidad. “No está haciendo inviernos muy fríos y Estella tiene mucha actividad en esas fechas, desde la feria de San Andrés hasta final de Navidad”.