Un paseo por el museo del Pradillo
No tiene nada que ver con el museo nacional, pero esta senda de Muniáin de la Solana tiene arte a cada paso. Varios vecinos han decorado este camino del entorno de Montejurra con obras elaboradas con materiales reciclados y sostenibles.



Actualizado el 01/06/2021 a las 08:31
El Pradillo no es una versión reducida del museo del Prado, pero también tiene mucho arte en su recorrido. Se trata de una senda recuperada hace poco en las inmediaciones de Muniáin de la Solana, en el entorno de Montejurra, que los propios vecinos han convertido por su iniciativa en un museo al aire libre con decenas de obras elaboradas por algunos de ellos y que encajan en el paisaje de forma sostenible.
Caracoles reciclados, pájaros de madera, figuras de animales dibujadas en piedra, entre otros, forman un recorrido cultural que está atrayendo a visitantes foráneos a esta pequeña localidad de Tierra Estella. Cristina Echeverría, Verónica Lizarraga, Jesús Echeverría y Natalia Fernández son algunos de los creadores en esta novedosa y original expresión artística llevada a cabo en la senda, recuperada por José Luis Lizarraga y Miguel Ángel Arrastia.
Tras el confinamiento de 2020, a Verónica Lizarraga se le ocurrió organizar una yincana para los más pequeños del pueblo en este camino. Dibujó animales en losas de piedra que colocó a lo largo de la senda para que los niños las siguieran en busca de pistas, recuerda Cristina Echeverría. Su iniciativa animó a otros vecinos a continuar con esta iniciativa. Entre ellos, la propia Cristina y su padre, Jesús, que a sus 85 años ha tallado pájaros carpinteros elaborados con raíces de muérdago que se integran en el paisaje. “También ha modelado cabezas en piedras que están colocadas por el camino”, describe Cristina Echeverría.
En el Pradillo brotan setas gigantes talladas en madera y habitan caracoles de colores que trepan por arbustos, llamando la atención del caminante. “Pinté cáscaras con rotuladores especiales para exterior. Han quedado muy bonitos“, indica Echeverría que también colocó atrapasueños elaborados con conchas que cuelgan de las ramas y ahora idea cómo poner rostro a los árboles del Pradillo, su próximo proyecto. Los artistas, también han colocado calaveras de animales decoradas y coloreadas.
Todos los vecinos que lo deseen pueden contribuir a aumentar la colección del Pradillo. El único requisito es que las obras estén confeccionadas con materiales naturales, sostenibles y reciclados, evitando plásticos y otros elementos que puedan ser contaminantes.