Colegio
La apyma Lokiz de Ancín pide que se mantenga su comedor
Lleva tres años gestionando el servicio y ahora no puede concurrir a la licitación como asociación


Actualizado el 16/03/2021 a las 06:00
La asociación de padres y madres Lokiz del colegio público de Ancín ha pedido al departamento de Educación que mantenga el sistema de comedor que gestiona la propia agrupación. Gobierno de Navarra ha licitado los servicios de comedores escolares comarcales para el próximo curso y el colectivo no se ajusta a los pliegos. “Ni la solvencia técnica, ni las económicas, ni el tipo de entidad jurídica que se requieren para ser adjudicatario pueden ser demostradas bajo los requerimientos de la licitación”, señalan desde la apyma.
Solicitan al departamento que se les permita mantener el sistema de comedor que gestionan de forma directa desde hace tres años. “No se puede comparar a un colegio rural con casi medio centenar de estudiantes con otro de 400 alumnos, por ejemplo. Además, se deberían haber ajustado los pliegos para que pudieran participar empresas más pequeñas, de zonas rurales, como la nuestra”. Su servicio de comidas fue, apuntan, un proyecto que hizo crecer al colegio. “Si en un primer momento el departamento de Educación optó por subcontratar a una empresa de catering que transportaba la comida en caliente al centro, esta situación no tardó en aflorar los inconvenientes del sistema. Las pocas comidas que se daban no hacían viable económicamente mantener un servicio contratado de estas características”.
Entonces, recuerda la apyma en un escrito que ha publicado para dar a conocer su postura, la asociación creó un proyecto de comedor basado en tres pilares: el producto local, ecológico y sostenible. “Para ofrecer un servicio de máxima calidad y pedagógico”. De 14 alumnos que comenzaron, la demanda ha crecido a 34 escolares, más de la mitad de los 46 niños que estudian en este colegio. “Durante estos tres años ya se ha demostrado que, junto con un menor coste económico, en el comedor de la escuela se ofrece una calidad de producto más que saludable”, asegura.
PROYECTO PILOTO
Desde el colectivo critican que se les tenga que imponer este servicio y no se les permita continuar con el suyo como proyecto piloto. “En Tierra Estella no hay ninguna empresa que cumpla con los requisitos de los pliegos. Tendrán que venir de Pamplona y es un sinsentido que a los niños que estudian en el colegio de Ancín les estén cocinando a 80 kilómetros de distancia”. Además, añaden desde la apyma, desde el departamento se les ha indicado que su cocina no cumple con los requerimientos. “No lo entendemos cuando en este tiempo no hemos tenido ningún problema con el departamento. Por su parte nunca hemos tenido una queja y hemos cumplido con todas las exigencias sanitarias. Ahora nos dicen que la comida del comedor tiene que ser transportada”, añaden. “Entendemos que nuestro servicio no solo cumple con los requerimientos de calidad y sostenibilidad que requiere la licitación. El gasto que se produce, se revierte directamente en los productores locales, en productos ecológicos, en las mujeres trabajadoras de zonas rurales y en la calidad educativa del proyecto pedagógico del servicio de comedor”.
En concreto, indican, han creado tres puestos de trabajo. Emplean a una cocinera y a dos mujeres cuidadoras, las tres de la zona. “Estamos en una comarca rural en riego de despoblación. El nuevo sistema que nos quieren imponer es opuesto a la lucha contra este fenómeno. El nuestro da empleo a personas de nuestros pueblos, como las propias empleadas y otros productores”. Y reitera el valor pedagógico. “Los niños conocen dónde nace el producto, dónde se transforma, su valor nutritivo y medioambiental, los residuos que genera y cómo se pueden aprovechar para crear un ecosistema de economía circular”. Si al final no se les permite hacerse cargo de este servicio, solicitan desde la apyma que se permita concurrir a empresas pequeñas de catering de la zona que no pueden presentarse a la licitación con los actuales requisitos del concurso.
La falta de espacio es otro de los problemas del colegio público de Ancín. El edificio no responde a las necesidades educativas del centro que se convirtió en comarcal en el curso 2017-2018 para asegurar su supervivencia. Ahora, la situación es distinta con el incremento de alumnos. Tanto la apyma como las entidades locales implicadas han solicitado a Gobierno de Navarra unas nuevas instalaciones. Son conscientes de la dificultad de llevar a cabo en estos momentos un nuevo edificio, por ello, solicitan que, hasta que sea posible, se les permita utilizar el espacio de las de Murieta, cerradas desde hace unos años. “La solución pasaría por trasladar a Murieta a los alumnos de Primaria y dejar a los de Infantil en Ancín”. Con la fórmula de escuela comarcal la matrícula del colegio de Ancín se duplicó, pasando de 22 inscritos a los 46 que estudian en el centro en la actualidad. De ellos, 34 están cursando en el modelo D y los doce restantes en el modelo A.