Verano en mi pueblo
"Todos los ‘findes’ hay algo. Caparroso tiene mucha vida"
Pescar, hacer ejercicio, ir a la piscina o tomar algo en el bar son algunas de las cosas que los jóvenes de la localidad suelen hacer en las tardes de verano como pasatiempo


Publicado el 18/07/2026 a las 05:00
Cada calurosa tarde de verano, la Piscina Municipal de Caparroso, acoge a cientos de vecinos en sus instalaciones. Las calles de la localidad, sin embargo, permanecen desérticas hasta pasadas las nueve o diez de la noche, que es cuando anochece y bajan las temperaturas. Pero se puede ver a algún que otro vecino, en momentos puntuales, saliendo a hacer recados. Alguna cuadrilla de niños pequeños también se deja ver llegar hasta las inmediaciones del recinto.
A las seis de la tarde, la piscina se encuentra en su momento con más aforo. Los niños juegan en el agua o corriendo intentando pillar unos a otros. Algunos también, con palas de ping pong, pasan el rato en la mesa cerca de la entrada de acceso. Sus familias, sin embargo, descansan en hamacas de playa. Lo hacen en cuadrillas grandes. En círculo, charlan y meriendan. También, para los más pequeños, una alternativa para disfrutar de las tardes de verano es jugar en el polideportivo que se encuentra pegado a la piscina. Allí suelen jugar a deportes de balón como fútbol o baloncesto.
Bajo la sombra de los árboles, en el césped, tres grandes grupos de señoras mayores pasan una buena tarde de cartas. “Jugamos a la Bresca”, afirma una de ellas que, todos los días, a la misma hora, baja a la piscina para jugar innumerables partidas junto a sus amigas. “Se gana según las cartas. Si hay triunfo se puede ganar, si no hay triunfo no”, explica una de ellas.


Algunas señoras también van con sus nietos, ya que, como sus hijos trabajan, tienen que cuidarlos durante el verano. “Mira, aquí tengo dos”, señala girando la cabeza en sentido de los niños. Los pequeños, para entretenerse, juegan sobre las toallas con diferentes juguetes mientras su abuela disfruta de una entretenida partida.
Por otro lado, los jóvenes, normalmente, si no están disfrutando de un chapuzón, suelen permanecer en la terraza del bar jugando a diferentes juegos de cartas y tomando algo. “Los jóvenes se suelen quedar en el bar de la piscina”, explican Irene Magaña, Marina Salvoch y Alicia Pérez. Tres mujeres que, en el pueblo, se hacen conocer como “Las Pitukis”.


Frente a la barra, en dos mesas juntas, siete jóvenes pasan la tarde charlando y riendo. Ellos los días en el pueblo los pasan en la piscina, en el gimnasio o jugando a fútbol. Para ellos uno de sus pasatiempos favoritos en el pueblo es ir al río Aragón a pescar. “Nosotros vamos a pescar y a echar la caña, luego ya pescar algo es capricho”, comenta entre risas Aimar Jaso.
NOCHES DE VERANO
En Caparroso, como en muchos otros pueblos de la zona Media y Ribera de Navarra, se ha recuperado algo tan típico de esta zona como es el salir a la fresca. Cada cuadrilla, independientemente de su edad, pasan las noches veraniegas de maneras distintas.
Sobre las nueve de la noche los más pequeños quedan en un punto concreto del pueblo para jugar. Se juntan en el establecimiento de una conocida tienda de chuches de la localidad “que ya no está”. “Juegan al Pilla pilla, a Polis y cacos o al escondite. “Se recorren el pueblo jugando”, dice Irene Magaña. Los jóvenes, sin embargo, no frecuentan tanto la calle. “En este pueblo somos más de piperos y de garitos que de bares. A los piperos vamos mucho”, subraya Jaso.
“La gente más mayor, sobre todo, sale a la plaza. Los viernes sábados y domingos cuando más” comenta Irene Magaña. La verdad que siempre hay alguna cosa. Todos los fines de semana tenemos algo. Caparroso tiene mucha vida”, añade sentada en la silla comiéndose, a la hora de la merienda, una bolsa de patatas fritas.
TORNEO ENTRE CUADRILLAS
Por la noche, las diferentes cuadrillas del pueblo , se juntan para competir en un torneo de fútbol entre cuadrillas. Pero no es una competición cualquiera. Para poder participar, hay que cumplir ciertos requisitos. Sobre todo, el mas importante, es el de que solo pueden participar los vecinos y grupos de amigos del pueblo.
Como este torneo no es para todo el mundo, ni para todos los gustos, otra de las actividades que hacen en el pueblo es ir hasta el pueblo de al lado con las bicis a ver las vacas. “Van por la tarde y vuelven por la noche”, dice Magaña.

